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Jueves 20 de Junio de 2013

Día y noche, todo rojo y negro

Olas de simpatizantes fueron llegando en una caravana interminable a Fisherton.

Hubo una marea rojinegra en el aeropuerto de Fisherton. Porque para festejar el campeonato anoche los hinchas fueron a esperar a los homenajeados. Olas de simpatizantes fueron llegando en una caravana interminable a la terminal aérea, utilizando cada rincón del predio para acomodar sus autos y motos. Con el "dale campeón" como himno se montó una inclaudicable guardia. Familias enteras, grupos de amigos y parejas. No faltó nadie a un festejo que se prolongó varias horas. Pero también hubo algunas complicaciones porque no se tomaron las medidas necesarias para agilizar la llegada del plantel desde allí hasta el parque Independencia.

Nada alteró el temple del pueblo leproso, que no cedió ni un ápice mientras aguardaba por los aviones. Aportando mucho color, con todo tipo de fuegos de artificio y un repertorio de cánticos.
Aunque también hubo algunos altercados, como columnas y alambrados perimetrales que cayeron al piso y el móvil satelital de uno de los canales de la ciudad convertido en un paraavalanchas. Parecieron escasas las medidas preventivas.

Ya en tierra, los jugadores subieron al colectivo descapotado, que comenzó a moverse a paso de hombre pasada las 22. Ahí el delirio de la masa llegó a su punto máximo. Los campeones lucían pelucas y utilizaban instrumentos de percusión.

A esa altura el caos vehicular fue total y la hoja de ruta hacia el parque Independencia se descartó. La demostración de afecto hacia el plantel fue inconmensurable. El festejo duró hasta las primeras de hoy.

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