Juegos Olímpicos Río 2016
Viernes 26 de Agosto de 2016

Devoción por los olímpicos: emoción y autógrafos con los chicos

Pareto (judo), Carranza, Lange (yachting), Pedro e Isidoro Ibarra (hockey) izaron la bandera olímpica en el marco de los Juegos de la Juventud, que tendrán lugar en Buenos Aires en 2018. Demanda de los chicos por los nuevos ídolos.

La temperatura que levanta la fiebre olímpica, cada cuatro años, deja secuelas las semanas posteriores a cada cierre. La exposición mediática que adquieren los deportistas es inédita, sobre todo los que practican deportes amateurs. Y si ganan medallas ni hablar. Así, pasan a ocupar un lugar de devoción que es difícil de explicar: el caso más intenso es el de Paula Pareto, La Peque, ganadora de la medalla dorada en judo en los recientemente concluidos Juegos de Río 2016. La doctora Pareto, junto a la rosarina Cecilia Carranza Saroli y Santiago Lange, ganadores en yachting y algunos de Los Leones, oro en hockey, fueron muy requeridos por el público (especialmente chicos) en el Obelisco. Es que los medallistas participaron ayer del izamiento de la bandera olímpica, que flameará hasta que concluyan los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en los que Buenos Aires será sede.

La Peque, que obtuvo el premio máximo el primer día de competencia en Río de Janeiro, fue la más solicitada. La humildad y el carisma, más la emoción que transmitió, suman en su consideración. Incluso de parte de sus pares, quienes la reconocen permanentemente. No por nada fue elegida para ser la abanderada argentina en la ceremonia de clausura de los Juegos, el domingo. Justamente allí, "se colaron" entre los abanderados Cecilia Carranza y Santiago Lange (con sus hijos) para sacarse fotos con la Peque antes del desfile. Los Leones Pedro e Isidoro Ibarra, quienes emocionaron con el equipo argentino y su consagración histórica, también participaron del acto de ayer que fue encabezado por el jefe de Gobierno Porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Para cualquier gobierno, viene muy bien que el marco olímpico, si es existoso, tome buena parte de las noticias. Por eso no es casualidad que ayer el acto en el Obelisco no haya pasado desapercibido para los sitios de deportes. Chicos de diversas edades "se volvieron locos" por una foto con los nuevos ídolos, o por llevarse un autógrafo. Y eso se resaltó. Sin embargo, el verdadero éxito de estos Juegos, en los que Argentina logró una mejor performance que en Londres 2012 estará dado si las autoridades pertinentes logran capitalizar los resultados. "Lo importante para estos chicos es que empiecen un deporte, por amistad o por lo que sea y sabiendo que con perseverancia y poniendo un objetivo se llega", dijo Peque Pareto. La judoca bonaerense ya había advertido en Río sobre la necesidad de seguir mejorando los planes de apoyo a los deportistas, especialmente desde el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) y la Secretaría de Deportes.

El nuevo ciclo olímpico, que ya está iniciado con las olimpíadas que concluirán en Tokio 2020, traerá seguramente muchas novedades para el deporte argentino. Los Juegos Olímpicos de la Juventud son el gran desvelo para que Buenos Aires se muestre con éxito y sueñe con postularse como sede de un Juego mayor en algún momento. Para ello, los dirigentes del Enard, Secretaría de Deportes y Comité Olímpico (en primer lugar) no deben permitir que los oros de Río caigan en un saco roto. Que no sirvan sólo para la foto. Porque, de lo contrario, esta devoción habrá sido en vano. Apenas efímera.

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