Panadero Ochoa
Miércoles 15 de Febrero de 2017

Develan contactos entre Ochoa y uno de los condenados por matar a Pimpi

El ex sumariante del juzgado que instruyó la causa declaró como testigo y relató los vínculos entre Panadero y Carlos "Betito" Godoy.

Las conversaciones telefónicas que mantuvo Diego "Panadero" Ochoa tras el crimen de Roberto "Pimpi" Caminos fueron el eje del segundo día de juicio contra el ex jefe de la barra de Newell's como instigador del crimen de su antecesor, en 2010. La nota fuerte la aportó quien era sumariante del juzgado que siguió el caso y que ahora asiste al equipo de fiscales. Citado a declarar de manera sorpresiva por la defensa, reveló que la investigación contra Ochoa se reactivó en 2013 al detectarse un frecuente y fluido contacto telefónico con Carlos Alberto "Betito" Godoy, por entonces preso como uno de los ejecutores: "Los listados telefónicos arrojaron unos 50 llamados en cinco meses y 500 mensajes en un año".

La declaración de Pablo Socca, actual secretario de la Oficina de Gestión Judicial, no estaba prevista en la lista de testigos del juicio a Ochoa. Pero de manera inesperada fue citado por Ignacio Carbone, defensor del ex líder de la hinchada rojinegra, acusado de haber influido sobre otras personas para que mataran a Pimpi el 19 de marzo de 2010. Por ese hecho el fiscal Luis Schiappa Pietra pidió 17 años de prisión mientras que el ex líder de la barra se declaró inocente.

Cuando mataron a Pimpi Socca era sumariante en el juzgado de Instrucción 9, a cargo de Javier Beltramone. Y también estaba en turno cuando el 5 de febrero de 2013 mataron a Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, una causa en la que también está implicado Ochoa como instigador. Por un decreto del procurador de la Corte, Socca colabora con los fiscales que litigan en el juicio pero ayer declaró como testigo.

El motivo de la citación fue que el lunes, Rosa Caminos (hermana de Pimpi) declaró y nombró a Socca. Incluso se dirigió en forma directa a él al relatar cómo tras la muerte de Pimpi iba con sus hermanos a aportar datos que conectaban a Ochoa con el crimen. La Fiscalía se opuso a la exposición de su asistente, pero el tribunal decidió aceptarla.

Entonces el defensor Carbone quiso saber por qué en el juzgado de Instrucción se recibían datos que no eran volcados a la causa. Y Socca explicó toda la investigación. Así, ratificó que los familiares de Pimpi iban a diario al juzgado a los gritos e insultos porque en la causa no se avanzaba contra Ochoa y él salía a atenderlos y calmarlos. Dijo que entonces aportaban de manera informal algunos datos como nombres y teléfonos que después no ratificaban judicialmente.

Cruces de llamadas

También contó que recibió una llamada anónima de un hombre que precisó que el crimen de Pimpi fue ejecutado a las 5.30 por un hombre que bajó de un Fiat Uno blanco. Ese dato fue volcado a un acta y orientó el caso. Cuando apresaron al condenado Godoy le preguntaron si tenía un Uno blanco y "contestó que sí".

Socca también explicó que se abrieron actuaciones contra Ochoa al detectarse llamadas con Godoy, con quien habló cinco veces entre las 5.52 y las 6 del día del crimen. Tras la muerte de Quemadito, en 2013, se ordenaron escuchas sobre un teléfono brindado por Ochoa al declarar en 2010, un handy que él le había pasado a un policía (ver aparte) y un número que se obtuvo de los contactos de la novia de Maxi.

"Fueron tres los teléfonos de los cuales se obtuvo información. La causa se desarchivó al comprobarse que seguía en contacto con Godoy, que estaba detenido desde hacía tres años, y con Priscila, la mujer. Era una relación fluida y se mantenía en el tiempo. De esas llamadas se desprendía que Ochoa le daba beneficios permanentes y sucesivos. Eso llamó la atención. Que el detenido por el homicidio de Caminos era mantenido por el líder de la barra tres años después. Ese fue el fundamento para reabrir la investigación y después llamar a declarar a ex barras", señaló.

Entre esos hinchas estaban Sergio "Quemado" Rodríguez, padre de Maxi, y Matías Pera, quien en noviembre de 2010 sobrevivió a un ataque a tiros que adjudicó al Panadero. Los dos declararán hoy en el juicio. "Estas personas —dijo Socca— contaron cosas de 2010 que son las que estamos discutiendo ahora: si Ochoa influyó en la psiquis de Godoy" para determinarlo contra Pimpi.

El ex sumariante precisó que "la intervención telefónica duró tres meses pero además se pidieron listados sábanas de 2011 hacia adelante". "Ahí nos dimos cuenta de que la relación era permanente. En su declaración informativa Ochoa no había dicho que Godoy era su amigo. Dijo que no tenía contacto fluido y su señora le contaba cómo estaba. Eso dista mucho de 50 llamadas en cinco meses y cerca de 500 llamados en un año", comparó.

En los teléfonos intervenidos se detectaron 136 entre Ochoa y Betito entre abril y mayo de 2012 y otros 231 de julio de 2012 a marzo de 2013. Entre Panadero y Priscila surgieron otros 485 mensajes y 33 llamadas de marzo de 2012 a abril de 2013. Una pericia de la ex Side recuperó algunos textos, pero el contenido aún no se trató en las audiencias.

"Los que intervenimos eran los teléfonos oficiales de Panadero. Pero después le descubrimos 20 teléfonos más y en uno de los aparatos se insertaron cinco chips de números de teléfono durante un año", agregó Socca, quien defendió su rol en la investigación: "No tengo nada personal contra el Panadero. Simplemente hago mi trabajo, me encanta hacerlo y creo que lo hago bien".

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