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Miércoles 11 de Noviembre de 2015

Devaluado y sin cambios

Justo este año, en el que se cumplen 50 del único título obtenido en el Campeonato Argentino de mayores de rugby, el seleccionado de Rosario no logra levantar cabeza.

Justo este año, en el que se cumplen 50 del único título obtenido en el Campeonato Argentino de mayores de rugby, el seleccionado de Rosario no logra levantar cabeza. El mal de ausencias que sufre el equipo del Ñandú es sólo uno de los causales de este presente bastante sombrío. Pero no el único. Mucho tiene que ver el precio que está pagando por tener a la mayoría de los clubes participando en las competencias nacionales más importantes. La temporada es extremadamente larga y eso, se quiera o no, en algún momento se paga. La base del seleccionado la forman jugadores de Duendes, Jockey y GER; los mismos que arrancaron el año en febrero (o antes) preparándose para el Nacional de Clubes o el torneo del Interior; los mismos que después jugaron el Litoral, y los que no por fruto de la casualidad disputaron la etapa decisiva, en un Final Four tan parejo como desgastante. Indirectamente los clubes le sacaron piernas a este seleccionado, que pese a hacer inminentes esfuerzos no logra encontrar el norte. El trajín aporta un lógico cansancio, un desgaste que hace que por más ganas que le pongan, los rendimientos de muchos jugadores sean sensiblemente más bajos al que mostraron en sus clubes. La culpa no es ni de los clubes ni de la URR. Es del sistema que no logra integrar a este torneo que ya no convoca y que está devaluado. Por eso habría que tomar alguna decisión para mejorarlo, para que tenga la real validez que debería tener. 

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