El Mundo
Viernes 17 de Febrero de 2017

Detienen en Corea del Sur al jefe de Samsung

El vicepresidente de Samsung, Jay Y.Lee, a cargo del conglomerado industrial surcoreano, fue detenido por su participación en el escándalo de corrupción que llevó a la suspensión de la presidenta Park Geun-hye y que tiene movilizados a cientos de miles de ciudadanos desde hace meses.

El vicepresidente de Samsung, Jay Y.Lee, a cargo del conglomerado industrial surcoreano, fue detenido por su participación en el escándalo de corrupción que llevó a la suspensión de la presidenta Park Geun-hye y que tiene movilizados a cientos de miles de ciudadanos desde hace meses.

Lee, de 48 años, fue detenido luego de una larga audiencia judicial a puertas cerradas, en la que el juzgado concluyó que existía una "necesidad de arrestarlo", según el comunicado que difundió el tribunal. La fiscalía acusó a Lee, jefe del mayor conglomerado de Corea del Sur, de entregar 43.000 millones de wones (37,7 millones de dólares) a una empresa y a organizaciones apoyadas por Choi Soon-sil, una amiga de la presidenta Park y la gran protagonista del escándalo de corrupción que tiene conmocionado al país. A cambio del dinero que Samsung entregó a la mujer —que la Justicia ya calificó como cómplice de la presidenta Park— el gobierno de Park respaldó la fusión de dos compañías de Samsung en 2015. Parte del dinero fue a parar al patrocinio de Samsung a la carrera ecuestre de la hija de Choi, quien está detenida en Dinamarca por solicitud de las autoridades surcoreanas. Samsung, el mayor fabricante de teléfonos inteligentes del mundo, no hizo comentarios sobre el arresto.

Sin embargo, Lee y otros responsables de Samsung ya admitieron haber abonado los 43.000 millones de wone a entidades controladas por Choi, pero negaron que fuera para lograr el apoyo del gobierno de Park en su intento de lograr la fusión de dos subsidiarias, la constructora Samsung C&T y Cheil Industries. El escándalo de "la Rasputina surcoreana", como los medios apodan a Choi, salió a la luz en octubre pasado y desde entonces su alcance se ha extendido incesantemente hasta causar la destitución de la presidenta, y salpicar a Samsung y otras de las mayores empresas del país, como Hyundai o LG. El Parlamento aprobó en diciembre el cese de la presidenta ante las sucesivas protestas multitudinarias contra Park, aunque la decisión definitiva está en manos del Tribunal Constitucional, que tiene hasta junio para pronunciarse. Aunque su padre, Lee Kung-hee, es oficialmente el presidente de Samsung, en los últimos años sus problemas de salud impusieron a Lee al frente de la enorme compañía.

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