Policiales
Sábado 08 de Octubre de 2016

Detenido por un robo fue acusado por un homicidio

El hombre ya estaba detenido como integrante de la banda que robó un friogorífico de Suipacha al 1100 el 2 de octubre último.

En el marco de la investigación conducida por el fiscal Pablo Pinto por el asesinato del comerciante Héctor Enrique Villarruel, ocurrido en una entradera en bulevar Avellaneda al 1900 en agosto pasado, la Policía de Investigaciones (PDI) realizó un allanamiento en Cafferata al 900, donde reside Carlos Fernando O., de 37 años, sospechado de participar del homicidio. Sin embargo el hombre ya estaba detenido como integrante de la banda que robó un friogorífico de Suipacha al 1100 el 2 de octubre último.

No obstante, los hombres del área Homicidios de la PDI a cargo del subcomisario Diego Sánchez hallaron prendas de vestir que se asemejan a las que, "según cámaras de vigilancia de la zona donde ocurrió el crimen habría vestido Villarruel ese día".

Asimismo, los pesquisas pudieron determinar que el auto en el cual se movieron los delincuentes que cometieron la fatal entradera fue "un Volkswagen Gol Trend negro que apareció quemado y que también participó un Fiat Duna blanco que se rastreó y que permitió llegar a la casa de calle Cafferata que se allanó ayer", dijo una fuente.

A sangre fría. Héctor Villarruel tenía 74 años y era propietario de una agencia de compra venta de autos cuando alrededor de las 8 de la mañana del 19 de agosto dos hombres vestidos con ropas de trabajo aprovecharon que la puerta de su domicilio de Avellaneda al 1900 estaba mal cerrada y ganaron el interior con supuestos fines de robo. Al darse cuenta de lo que sucedía, el dueño de casa se aferró a su escopeta perdicera y enfrentó a los maleantes. Pero no le dieron tiempo a nada. Uno de ellos forcejeó con el hombre y lo mató de dos disparos en el costado izquierdo del pecho para escapar en un auto negro que los esperaba a pocos metros con un cómplice y sin llevarse nada.

A punta de pistola. En tanto, el primer día de octubre cinco hombres armados ingresaron a un frigorífico de Suipacha al 1100 de donde se alzaron con unos 150 mil pesos en efectivo y una decena de celulares tras reducir y maniatar al personal. Una vez dado a conocer el hecho, el Comando Radioeléctrico comenzó a rastrear a los delincuentes a través del GPS de uno de los celulares sustraídos.

Así llegaron a un estacionamiento de Bolivia al 1200, en la zona oeste de la ciudad, donde sorprendieron a los maleantes en un Ford Fiesta Max que había sido denunciado por participar en el robo a una mueblería algunos días antes. Los cinco detenidos tenían numerosos antecedentes y estarían involucrados en varias entraderas, entre ellas la que le costó la vida a Héctor Villarruel.

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