Policiales
Jueves 23 de Junio de 2016

Desvalijan una casa tras robar llaves y documentos del auto de la víctima

Con las cosas sustraídas del vehículo estacionado fueron a la vivienda, redujeron a un adolescente y robaron varios elementos

En menos de media hora y con un inusual pero efectivo modus operandi, dos delincuentes robaron documentación y llaves de un auto estacionado en Zeballos al 700 y con esos elementos pudieron llegar a la casa del dueño del vehículo, ubicada en el corazón de barrio Cura, para desvalijarla. En el lugar maniataron a un adolescente y se alzaron con 35 mil pesos, una computadora, una tablet, una cámara de fotos digital y una cámara de filmar portátil. Otro caso similar ocurrió en Cochabamba al 500 (ver aparte).

"Esto no es común, hay algo planificado". Así le dijeron los investigadores a Maximiliano G., de 24 años, luego de que éste les relatara la secuencia y la modalidad del doble robo del cual fue víctima, primero en su auto y luego en su casa, y de asegurar que no hay motivaciones que pudieran generar alguna reacción o rencor en su contra, como deudas o enemistades manifiestas.

La sorpresa. El joven indicó a este diario que el martes a la mañana dejó su flamante Peugeot 208 estacionado en la puerta del trabajo, en Zeballos 668, y cuando salió a las 20 y quiso abrirlo advirtió que no le respondía el comando a distancia del llavero. "Pensé que había dejado el auto abierto, me acerqué y vi que estaba el ventilete roto. Entonces me di cuenta de que me habían robado. Llamé a mi papá y le conté. El me preguntó si yo había dejado las llaves de mi casa en el auto y le dije que sí. Ahí mi viejo me confirmó que ya habían entrado ladrones a mi casa", describió el joven.

Es que además de las llaves, según explicó Maximiliano, en la guantera también estaba la documentación del vehículo a su nombre donde figuraba también el domicilio de Rodríguez 3211, una vivienda tipo chalé con puerta de ingreso y portón de cochera independiente ubicada en ese coqueto sector de barrio Cura donde vive junto a sus padres, dos hermanos y su abuela de 90 años.

"Los tipos vinieron directo y entraron por el portón del garaje. Según los describió mi hermanito (un adolescente de 15 años) eran dos: uno de 18 o 19 años y otro de treinta y pico, vestidos todos de negro y con gorras. Mis padres no estaban porque habían salido un momento al supermercado y él estaba boludeando con el celular en el sillón, mirando la previa del partido (de fútbol entre Argentina y Estados Unidos por la Copa América). Apenas los vio entrar les dio el celular, pero los tipos le exigieron que les dijera dónde estaba la plata", recordó Maximiliano.

Poco tiempo. Lo concreto es que mientras el adolescente tranquilizaba a la abuela que desde otra dependencia, y sin advertir el robo, preguntaba qué pasaba, los dos delincuentes accedían a la habitación de Maximiliano. Allí se apoderaron de una notebook, una tablet, una cámara digital, una cámara filmadora portátil (tipo go pro), ocho gorras importadas y unos 35 mil pesos en efectivo.

"Mi hermanito dice que estuvieron como media hora, pero no fueron más de siete u ocho minutos. Los tipos sacaron las llaves del auto y con la dirección se mandaron para acá", razonó el muchacho.

Después del trago amargo, el hermano de Maximiliano llamó al 911 y la policía llegó en pocos minutos. "En la comisaría me dijeron que no es un robo común. Y me preguntaron si yo tenía deudas o problemas con alguien, pero nada que ver. Porque según ellos lo raro es que el que roba casas no roba autos, y el que roba autos no roba casas", dijo en referencia al extraño razonamiento policial.

"Los mismos". Mientras la víctima dialogaba con La Capital en el umbral de la vivienda, un vecino se acercó para solidarizarse por lo ocurrido y, a modo de consuelo, le contó que también le habían entrado a robar violentamente el 13 de mayo pasado (ver aparte).

"Son los mismos", dedujo el hombre, que pintó un panorama complicado respecto a las entraderas que padecen en ese tradicional barrio, casi pegado al predio del country del club Provincial de Rosario.

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