Obras
Domingo 30 de Octubre de 2016

Después de un largo sueño, se exponen cientos de obras desconocidas de Berni

Se trata de "papeles" hallados azarosamente en 2014 durante una mudanza. Ahora se los puede ver en el Mamba porteño.

Antonio Berni acaba de dar una sorpresa, a 35 años de su muerte. Se trata de unas 400 obras, totalmente desconocidas hasta ahora, de las que 220 se exponen en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba). Aparecieron en 2014 y —dato importante— volverán a manos privadas luego de esta exposición. Así que ésta bien puede la única y última oportunidad de verlas juntas. Hay tiempo hasta el 17 de febrero próximo. Las alrededor de 400 piezas aparecieron en 2014, durante una mudanza. Se las debió restaurar y enmarcar, porque estuvieron todos estos años apiladas, guardadas sin mayor cuidado en carpetas, explica Sofía Dourron, miembro del equipo de profesionales del museo que trabajó en la exposición.

En la planta baja del gran edificio de ladrillo, en salas de paredes rojas, los "cuadros", casi todos de pequeñas dimensiones, resaltan bajo los reflectores. El público recorre en buen número la exhibición pese a ser un día de semana. Lo exhibido abarca toda la vida artística de Berni: desde el lejanísimo 1922, cuando era un adolescente en Roldán, a 1981, cuando murió en Buenos Aires en plena actividad. El responsable de este trabajo de recuperación y exhibición es el prestigioso historiador e investigador Marcelo Pacheco. Llamó a la muestra "Revelaciones sobre papel". El eclectisismo de Berni, "un dibujante obsesivo", lo llama Pacheco, lo llevaba a dibujar todo el tiempo y a recurrir a técnicas tan diversas como sus elecciones estilísticas. Hay, por ejemplo, un conjunto de ilustraciones sobre Carlos Monzón hechas con fibras de colores saturados para la revista Gente. Con un texto de la entonces popular escritora Silvina Bullrich, varias de estas ilustraciones se publicaron en la famosa revista en 1977. Ahora se muestran al lado de delicados retratos femeninos en acuarela. Berni saltaba de un refinado rostro melcancólico representado con tonos apagados a un Monzón violeta intenso sin hacerse ningún problema.

Un núcleo o conjunto de los que más atención ha recibido de la prensa y el público es el que refiere a episodios políticos violentos del siglo XX. Estas obras abarcan desde la Guerra Civil Española (1936-39) a la dictadura argentina del Proceso Estos "papeles" recurren a un lenguaje directo y crudo. Hasta se ve un Falcon en un ángulo, mientras un grupo de tareas "chupa" a una persona inerme. Este es un Berni "que no es sólo el artista, sino el testigo de lo que se está viviendo en el mundo" señala Dourron. Hay referencias a los vuelos de la muerte y a Vietnam, a la masacre de Tlatelolco de 1968 en México. Obras casi todas hechas con marcadores, témperas, lápices, "en un lenguaje potente, no académico, muy directo". Hombre de izquierda y lector de Marx, Berni sabía bien que en la Argentina de esa época no podía mostrar un grupo de tareas o una sesión de tortura. La representación y denuncia del terrorismo de Estado quedaba para el ámbito privado.

El rosarino tenía la "habilidad de pasar de un lenguaje a otro, del salón a la revista Gente, con mucha facilidad. Berni no es uno u otro, es lo dos: a esta altura, no sólo era un personaje que ilustraba las revistas sino que aparecía en las revistas, era un personaje muy popular, no solo en el arte sino en los medios masivos", recuerda la joven especialista. Efectivamente, Berni fue una suerte de "celebrity" en aquellos años finales de su vida.

Siempre. Dourron señala que estas obras evidencian cómo "Berni abordaba el dibujo, que no era suplementario, sino una práctica con entidad en sí misma. Esto que vemos aquí revela el mundo de Berni el dibujante. Están, sí, los bocetos para obra pictórica, pero también muchas ilustraciones. El dibujaba todo el tiempo, registraba todo lo que veía". Esta diversidad temática se ve nuevamente en el salto que va de los paisajes de Santiago del Estero a las casas patricias de Mar del Plata y las ilustraciones para el libro "La moneda de hierro", de Borges. Hay obras del "nuevo realismo", que Berni recorrió luego de abandonar el surrealismo, del llamado período del "gran mundo" y la obra de ilustración. El elegante retrato de alta sociedad comparte la pared con expresionistas ilustraciones hechas con fibras. El paisaje es uno de los "núcleos", que en Berni "nunca fue un escenario, surge cada vez con un lenguaje distinto".

Otra constante en su trabajo es el desnudo. Femenino, casi siempre. Hay en esta categoría "dibujos del año 27, cuando estudiaba en París y empieza a aprender" los secretos de la figura humana femenina, obsesión que reaparecerá a lo largo de toda su obra hasta el fin. Entre estas figuras destacan los bocetos para los grandes murales de las Galerías Pacífico.

El salto constante en la exposicion, de la figura abigarrada trazada con fibra violeta al rostro aristocrático con sanguina o grafito, puede desconcertar un poco. Pero la mano del autor se las ingenia para poner su sello entre tanta diversidad desconcertante. Y cada ciclo de Berni "está rodeado de «papeles»", señala Dourron. Así se suceden los "núcleos" referidos a desnudos, retratos, crucifixiones, papeles "reservados" _esto es, eróticos_ "lo popular" representado en trabajos de los años 40 y 50, y varios ítem más.

Como se dijo, estas 400 obras sobrevivieron en un total silencio, para reaparecer en 2014 de forma inesperada. Tal vez el hallazgo sea producto de que "Berni guardaba todo, no sólo sus dibujos, que los usaba después de referencia. Recurría a sus dibujos y los registros gráficos que guardaba". Ocurre que "él no mostraba estos dibujos en vida, así que nunca se les dio importancia ni exhibió", comenta la especialistase del museo cuando se le señala la extrañeza que causan los largo s35 años que estos trabajos pasaron inadvertidos, guardados y apilados en una carpeta que apareció durante una mudanza de alguien que prefiere no ser identificado.

Por último, hay que enumerar "dos subconjuntos": en un caso, son unos bocetos para un proyecto de mural que nunca se realizó en Italia, con retratos de Gramsci, Marx y Engels. En otra pared están los bocetos para otro mural, que retoman la iconografía religiosa. Avisa Dourron que la mujer que está recostada en un moderno sofá leyendo representa a María Magdalena. Por fin, en una sala más chica, hay un conjunto de obras eróticas, con referencias a los burdeles de Rosario y figuras tomadas del Bosco, el flamenco del siglo XV que obsesionaba a los surrealistas. También, ilustraciones para el Decamerón que no se publicarán.

Con todo este variado material a la vista, el visitante puede completar su conocimiento de la obra de Berni. O, si no la tiene muy presente, empezar por esta exhibición de "papeles" y luego seguir por la obra "mayor", dispersa en los principales museos del país.

Días y horarios

El museo está en avenida San Juan 350 de Ciudad de Buenos Aires, abierto de martes a viernes de 11 a 19. Sábados, domingos y feriados: 11 a 20. Lunes, cerrado excepto feriados. La entrada vale $20. Martes, gratis.

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