Seguridad
Domingo 12 de Febrero de 2017

Despechado, acribilló y mató a dos adolescentes y dejó graves a dos más

Fue en Florencio Varela a la salida de una disco. Un sujeto atacó al grupo donde estaba su ex novia (19 años menor) a la que le descerrajó nueve tiros.

Dos adolescentes fueron asesinadas ayer a la madrugada y otras dos se hallaban anoche en estado crítico después de que un hombre las acribillara a balazos en Florencio Varela, al sur del conurbano bonaerense.

El ataque fue a las 6,30 de la mañana. Doce horas más tarde, la policía detuvo a un ex novio de una de las chicas fallecidas, como presunto autor del mismo.

Las dos adolescentes asesinadas, Denise Daiana Juárez, de 17 años, y Sabrina Barrientos, de 15, recibieron nueve y seis disparos respectivamente. Ambas murieron de inmediato, mientras las otras dos, Némesis y Magalí, resultaron heridas de gravedad y fueron trasladadas al Hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela.

El sujeto detenido resultó ser un vigilador privado de 36 años identificado como Luis Esteban Weiman.

Según Sebastián Juárez, tío de Denise Juárez, el detenido había tenido una relación sentimental con su sobrina, que habría terminado hace tres meses. Desde ese momento, según relató Juárez a los investigadores, Weiman la hostigaba permanentemente.

Las cuatro jóvenes, de entre 15 y 17 años de edad, se encontraban a las 6,30 en una parada de ómnibus de Varela, 27 kilómetros al sur de Capital Federal, después de haber ido a bailar. En ese momento, tres hombres pasaron frente a ellas en un automóvil.

Al parecer, uno de ellos bajó del vehículo y, sin mediar palabra, les disparó por la espalda hasta vaciar el cargador de su pistola. Los investigadores descartaron enseguida el móvil de robo porque las adolescentes tenían todas sus pertenencias.

Por esa razón, comenzaron a investigar una posible venganza contra ellas o sus familias o la actuación de personas con problemas mentales.

Alrededor de la escena del crimen los pesquisas hallaron al menos 20 vainas de bala calibre 9 milímetros, similar a las que utilizan las fuerzas de seguridad.

Cuando cerca de las 18 lo detuvieron y allanaron su domicilio, los policías precisamente encontraron en la casa de Weiman un arma calibre 9 milímetros que será sometida a pericias.

El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires difundió un comunicado en el que informó que Weiman figura en el registro de agentes de seguridad con portación de armas de fuego.

Una de las chicas internadas tiene una herida grave en el cuello y se debate entre la vida y la muerte.

"Santa Diabla", el boliche donde habían ido a bailar, se encuentra a unas 40 cuadras del lugar del ataque. Damián Faldeta, su dueño, aseguró que dentro del local no se registró ningún incidente antes de la matanza y que entregó a la Justicia las cámaras de seguridad para ayudar a esclarecer el hecho.

Según algunos testimonios, a las 6,15 las chicas se habían acercado a la remisería Mirage para averiguar cuánto salía un viaje hasta el Barrio El Alpino. Cuando les informaron el costo, optaron por irse caminando hasta la parada del colectivo.

"Instantes después nosotros escuchamos la balacera. Salimos y las vimos tiradas en la calle. Una de ellas quería gritar pero tenía un balazo en la garganta. Fue un horror", dijo uno de los empleados de la remisería.

Un joven, de nombre Javier, aseguró ante los investigadores haberlas visto vestidas con remeras y shorts, sentadas en el cordón de una esquina, cuando él pasó con su auto y se cruzó a otro vehículo "con vidrios oscuros" en el que circulaban varios hombres.

"Pasé y a los dos metros escuché varios tiros, todos seguidos", dijo Javier, y aclaró que luego dio la vuelta manzana asombrado por el incidente. Al volver, se encontró "con una de las chicas, arrodillada en el piso" que le pedía ayuda y "estaba llena de sangre".

"Fui con el auto a la comisaría y avisé lo que había pasado, pero no pude decirle a la Policía cuántas personas iban en el auto, ni la marca, y tampoco puedo reconocer a las personas del auto porque estaba ayudando a las chicas", dijo.

El ataque es investigado por la comisaría 3 de Florencio Varela y el fiscal Hernán Bustos Rivas.

Los familiares de las víctimas se presentaron en la seccional para reclamar justicia a la policía.

En la puerta también se presentó, ante la presencia de las cámaras de televisión, la madre de un joven asesinado hace una semana y sus amigos, quienes denunciaron la "falta de seguridad en Varela" porque los crímenes fueron perpetrados con siete días de diferencia a pocas cuadras de distancia.

Gabriela Villalba aseguró que a su hijo Ezequiel Alegre, de 20 años, lo mató un hombre el domingo a la madrugada cuando estaba junto a sus amigos, uno de los cuales presentaba heridas en el cuero cabelludo y en un brazo.

"Mataron a mi hijo la semana pasada, también a las 6.20 de la mañana, pido Justicia. No tengo testigos, lo que sí fue en la misma zona y cerca de la comisaría tercera de Florencio Varela", señaló la mujer..

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