Mauricio Macri
Jueves 01 de Diciembre de 2016

Despacho, refacciones y fútbol rosarino entre los temas de la charla relajada con el presidente

Poco queda del despacho presidencial tal cual se lo conoció durante los gobiernos anteriores. Mauricio Macri lo convirtió en una especie de living, con sillones individuales y una mesa baja

Poco queda del despacho presidencial tal cual se lo conoció durante los gobiernos anteriores. Mauricio Macri lo convirtió en una especie de living, con sillones individuales y una mesa baja

En una de las mesas, aparece un elemento disruptivo del ambiente en el que se cocinan las más altas cuestiones institucionales del país: una réplica de la Copa Libertadores. "Es el mejor regalo que tuve como presidente de la Nación. Están las cuatro chapitas de las cuatro Libertadores que gané", dice Macri.

Para el presidente el fútbol es el tema preferido cuando se apagan los grabadores y las cuestiones políticas se consumieron. Siempre fue así. Conocedor de las simpatías futboleras del periodista, el jefe del Estado se muestra asombrado por la vigencia de Maxi Rodríguez y admite que todas las veces que intentó llevarlo a Boca Juniors le dijeron que no. "¡Cómo le pegó a la pelota en el clásico, cómo gritaste ese gol, eh!", dice entre risas.

Estira las anécdotas como un chicle y recuerda que Eduardo Bermúdez, el presidente de Newell's, tuvo un aporte decisivo en la venta de Walter Samuel a Italia, pero se detiene en el partido que Boca perdió con Central por la Copa Argentina. "Se vengaron del clásico con nosotros". Mientras se somete a una sesión de fotos, el ex presidente xeneize se lamenta: "Central, contra nosotros, siempre juega mejor, impresionante cómo juega. Igual, el referí nos jugó en contra esta vez, a Villagra lo tendría que haber expulsado, seguro".

Macri toma un vaso de Coca-Cola y recuerda que en el despacho que ocupó Cristina Kirchner hizo muchísimos cambios. "Había una mesa larga, horrible, con unos asientos prehistóricos. Después puse una mesa chica, y ahora esto que parece un living", revela. También sacó cuadros de próceres ("Sentía que me miraban todo el tiempo", expresa) y los cambió por artistas contemporáneos.

La llegada del equipo campeón de la Copa Davis había alterado el mediodía del martes en la Casa Rosada. Inmediatamente después llegó la hora de la entrevista del presidente con LaCapital y otros medios del interior, que fue seguida de cerca por el vocero presidencial, Iván Pavlovsky, el secretario de Medios, Jorge Grecco, y el subsecretario, Juano Gentile.

"Durante 12 años no entraron nunca acá, ¿no?", guiña el ojo izquierdo el presidente, recordando que durante las gestiones del kirchnerismo no se les concedieron entrevistas en Casa Rosada a los medios del interior.

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