Edición Impresa
Miércoles 26 de Diciembre de 2012

Desigualdad que mata los torneos

El sábado se enfrentaron en Manchester el City y Reading, segundo último de la Premier League con 30 puntos de diferencia. El equipo de Agüero, Tevez y Zabaleta tuvo el control de la pelota durante casi todo el partido...

El sábado se enfrentaron en Manchester el City y Reading, segundo último de la Premier League con 30 puntos de diferencia. El equipo de Agüero, Tevez y Zabaleta tuvo el control de la pelota durante casi todo el partido, al punto que las estadísticas marcaron que ostentó un 73 por ciento de la posesión. Los ciudadanos tiraron 32 centros, 12 tiros de esquina y patearon 17 tiros al arco contra apenas 6 de su  adversario.

Los de Roberto Mancini se impusieron 1 a 0 en el adicional con gol de Gareth Barry. Vistos los números, resulta bastante sencillo enumerar los merecimientos del campeón inglés. Pero, ¿fue justo? Para nada. Muchas veces, las estadísticas, como en este caso, desnaturalizan el desarrollo de un partido. Manchester City hizo casi todo para ganar. Y Reading lo que pudo para mantener el cero en su arco. Esa era la máxima aspiración de los visitantes.

La diferencia de planteles y recursos económicos es escalofriante. Sin embargo, el City debió salirse del reglamento para ganar. El árbitro obvió un claro penal en favor de Reading a mitad del segundo tiempo y el gol vino tras una clara infracción de Barry. Las desigualdades en el fútbol son cada vez más grandes: adentro de la cancha como a la hora de impartir justicia. Así no hay torneo que resista.

Comentarios