Policiales
Viernes 18 de Noviembre de 2016

Desgarradores relatos de los testigos del crimen

Juan M. actualmente tiene 79 años y fue la víctima del atraco que desató el crimen de Francisco Calvano. Ayer brindó su testimonio en el juicio oral al que es sometido Javier Espinoza Bullón. El anciano recordó que a las 20.30 del 22 de noviembre de 2014 entró su auto a la cochera de su casa de Virasoro al 1500 y, "cuando estaba cerrando el portón, dos muchachos que estaban en la vereda de enfrente se abalanzaron sobre mí. Uno era alto y el otro bajo. El más bajo me apuntó con un arma a la cabeza y me dijo «te mato». Yo le dije «por qué me vas a matar si no te hice nada». Después me pidió plata y le di la billetera. El otro revisó el auto, pero no había nada de valor. Mi mujer, que estaba en la planta alta, me preguntó si «me pasaba algo», pero no le pude contestar. Como ella escuchó ruidos bajó y llamó al 911. Entonces, por los gritos de mi señora, los tipos se fueron. Cerré el portón y por una puertita lateral vi que cruzaron la calle. El que me apuntaba a mí gatilló el arma y el hombre que estaba en el balcón cayó redondo", contó aún asombrado.

Juan M. actualmente tiene 79 años y fue la víctima del atraco que desató el crimen de Francisco Calvano. Ayer brindó su testimonio en el juicio oral al que es sometido Javier Espinoza Bullón. El anciano recordó que a las 20.30 del 22 de noviembre de 2014 entró su auto a la cochera de su casa de Virasoro al 1500 y, "cuando estaba cerrando el portón, dos muchachos que estaban en la vereda de enfrente se abalanzaron sobre mí. Uno era alto y el otro bajo. El más bajo me apuntó con un arma a la cabeza y me dijo «te mato». Yo le dije «por qué me vas a matar si no te hice nada». Después me pidió plata y le di la billetera. El otro revisó el auto, pero no había nada de valor. Mi mujer, que estaba en la planta alta, me preguntó si «me pasaba algo», pero no le pude contestar. Como ella escuchó ruidos bajó y llamó al 911. Entonces, por los gritos de mi señora, los tipos se fueron. Cerré el portón y por una puertita lateral vi que cruzaron la calle. El que me apuntaba a mí gatilló el arma y el hombre que estaba en el balcón cayó redondo", contó aún asombrado.

El dolor de la mujer. Después se escuchó el relato estremecedor de María Cristina P., la esposa de Calvano. Sus hijos, que estaban en la sala de audiencias, lloraron cuando la mujer recordó a su marido como "un hombre muy especial y excepcional. Nos conocimos a los 17 años y nos casamos en 1980. Trabajaba diez horas por día y vivía para su familia y sus hijos. No se merecía esto", dijo con lágrimas en los ojos.

Recordó que ese día fue con su esposo a la casa de la madre de Francisco, en Virasoro al 1500, para suministrarle la medicación como lo hacían habitualmente. "Yo le estaba atando los ruleros porque al día siguiente mi suegra cumplía 87 años. El estaba barriendo el balcón. En ese momento escuché una estampida y vi a mi marido cayéndose sobre la puerta. Me dijo «me pegaron un tiro». Le vi un agujerito en el cuello. Grité para pedir auxilio y llamé a la policía. Lo llevamos al hospital y no lo vi más con vida. Entré a la habitación, le cerré los ojos y los volvió a abrir. Entonces se los volvía a cerrar mientras un policía lo tapaba con una sábana", explicó.

El relato de la mujer no fue lo único penoso que se escuchó. El audio de la llamada de María al 911 reproducido en la sala de audiencias fue desgarrador. "Por favor. Le pegaron un tiro a mi marido, vengan rápido", gritaba con desesperación. En ese momento, el fiscal Ademar Bianchini pidió un cuarto intermedio. Todos los que estaban en la sala estaban consternados.

Comentarios