Información Gral
Miércoles 10 de Agosto de 2016

Descubren en Alemania a ocho criminales de guerra nazis

Investigadores germanos dieron con evidencias de que cuatro hombres y cuatro mujeres trabajaron en un campo de concentración.

Investigadores alemanes han dado con la pista de ocho presuntos criminales de guerra nazis, según informó ayer a DPA la Oficina Central de Investigación de Crímenes Nazis, en Ludwigsburgo (a 12 kilómetros de Stuttgart, sur de Alemania).

"Se trata de cuatro hombres y cuatro mujeres que trabajaron en el campo de concentración alemán de Stutthof, cerca de Gdansk" (actual Polonia), precisó el director de esa oficina, Jens Rommel.

Los "caza nazis" de Ludwigsburgo han entregado el resultado de sus investigaciones preliminares a diferentes fiscalías. Serán ellas las que decidan si se los puede acusar formalmente de complicidad en el asesinato de miles de personas.

Los hombres se desempeñaron como guardias y las mujeres como mecanógrafas o telefonistas en Stutthof, agregó el fiscal superior. Todos ellos nacieron entre 1918 y 1927 por lo que la clave ahora, más de 70 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, será ver si su estado de salud les permite responder ante la justicia o cumplir penas.

Stutthof se ideó a principios de la Segunda Guerra Mundial como campo de concentración para civiles polacos. Los nazis internaron en ese centro a unas 110 mil personas, las cuales 85 mil murieron.

Los soldados soviéticos liberaron el campo tras la capitulación de la Alemania de Adolf Hitler el 9 de mayo de 1945.

Los expertos de la Oficina Central de Investigación de Crímenes Nazis, cuya misión es llevar a los tribunales los casos que indagan, buscan también a presuntos cómplices de los crímenes del Nazismo en los campos de concentración de Bergen-Belsen, cerca de Hannover, y de Neuengamme, cerca de Hamburgo.

La oficina continúa también la investigación de sospechosos nazis en los campos de exterminio de Auschwitz y Majdanek, fuera de Alemania. En todos los casos parte de la sospecha de complicidad en el asesinato de miles de personas.

Rommel subrayó por otro lado que poder juzgar a los ocho nuevos sospechosos dependerá en parte de la decisión que tome el Tribunal Federal Supremo respecto a la revisión del caso de Oskar Gröning, conocido como el "contable de Auschwitz".

Gröning, de 95 años, fue condenado en julio del pasado año a cuatro años de cárcel tras ser acusado de complicidad en la muerte de 300.000 prisioneros del mayor campo de exterminio.

Tanto la defensa como la acusación popular pidieron una revisión. Rommel espera que no se anule la condena. "Esperamos una postura clara del Tribunal Federal Supremo", subrayó.

El campamento, situado en el norte de Polonia en una zona que una vez formó parte de Alemania, fue usado para suministrar mano de obra esclava para la maquinaria de guerra nazi, y también como sitio de la experimentación en la fabricación de jabón a partir de la grasa de algunas de sus miles de víctimas.

En junio pasado, arqueólogos hallaron bajo el follaje, enterrados bajo casi un metro de tierra y materia orgánica, dispersos a lo largo de cientos de metros, restos de cientos de pares de zapatos y prendas de vestir que alguna vez pertenecieron a los prisioneros judíos y polacos en Stutthof.

Como regla, los guardias despojaban a los prisioneros de su calzado cuando llegaban al campamento y les daban zuecos de madera en su lugar. Luego escogían los mejores zapatos de los prisioneros y se los enviaban a la población alemana.

Comentarios