Opinión
Martes 05 de Julio de 2016

Desarrollo económico, el gran desafío

En pocos días se cumplen doscientos años de la declaración de nuestra independencia como nación argentina. El 9 de Julio constituye la fecha patria más relevante, en cuanto nos remite al acto que verdaderamente permite forjar una identidad nacional, el de la libertad. Ya lo decía José de San Martín: "Seamos libres, lo demás no importa nada".

En pocos días se cumplen doscientos años de la declaración de nuestra independencia como nación argentina. El 9 de Julio constituye la fecha patria más relevante, en cuanto nos remite al acto que verdaderamente permite forjar una identidad nacional, el de la libertad. Ya lo decía José de San Martín: "Seamos libres, lo demás no importa nada".

Aunque dos siglos parezcan insignificantes a la luz de los miles de años que caracteriza a la historia, nos brindan a los argentinos una oportunidad para comprender el pasado y ponderar el presente de cara al desafío de construir un futuro para nuestros descendientes donde la independencia y la libertad se realicen acabadamente.

El presidente Arturo Frondizi, quien gobernara la nación argentina entre 1958 y 1962, declaró hace más de medio siglo: "Los pueblos de América conquistamos nuestra independencia política hace siglo medio. Pero sabemos que la soberanía no es una fórmula jurídica, sino una voluntad nacional de potencia y autodeterminación que no culmina, sino que comienza con el acto político de la emancipación. El subdesarrollo económico es tan enemigo de la verdadera soberanía de un pueblo como los factores externos y políticos que la restringen o anulan. Ningún país atrasado es plenamente independiente. Las luchas políticas, las deformaciones y retrocesos institucionales que sufren las nuevas repúblicas democráticas no son fenómenos caprichosos ni casuales. Son consecuencias de la penuria económica y social, de la debilidad y el anacronismo de estructuras económicas que siguen siendo dependientes después del acto político de la emancipación".

La sentencia de Frondizi adquiere una fuerza perturbadora en este presente. Porque muestra que "el desarrollo económico es el principal camino que debemos recorrer para la liberación de nuestros pueblos". Pero, por otro lado, alerta sobre el peligro de conformarnos con una independencia política, que por desentenderse de los resortes económicos que deben sustentarla, se convierta en una independencia formal y meramente declarativa.

Elías Soso / Vicepresidente primero de Came

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