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Martes 12 de Abril de 2016

Desalentar el relato épico

Emotiva”, “conmovedora”. Así calificaron ayer varios medios a la carta que el nenito hincha del Globo Kevin Molina le mandó al jugador Patricio Toranzo.

Emotiva”, “conmovedora”. Así calificaron ayer varios medios a la carta que el nenito hincha del Globo Kevin Molina le mandó al jugador Patricio Toranzo. En una web se tituló: “Emocionante: un nene le quiere dar sus dedos a Toranzo para que vuelva a jugar”. ¿Emocionante? ¿Qué tiene de emocionante ese relato épico? ¿Por qué se considera tierna semejante gesta futbolera?

Tranquilos, nadie teme porque Kevin se flagele como expresa en un párrafo de la carta. Lo que sí parece preocupante es cómo se alienta la narrativa de su mensaje. Porque tras su añiñada letra se revela una lógica irracional de muchos adultos. La que invita a “dar la vida” por la camiseta o por un partido. A veces se estimula con fervor patriótico que los chicos repliquen mensajes valientes, aunque no les sean propios. Dicen que Toranzo pidió conocer al chico. Ojalá le diga que no debe prometer semejante tontería nunca más a nadie. Que para un nene el fútbol debe ser un juego y  Kevin sólo debería jugar.

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