La ciudad
Jueves 10 de Noviembre de 2016

Denuncian que el único centro público para tratar adicciones está al borde del cierre

Se creó hace 21 años en el Agudo Avila, pero nunca se otorgaron los cargos a los profesionales. Así, jamás cobraron sueldos

Las crisis relacionadas con adicciones son la segunda causa de ingreso a la guardia del Centro de Salud Mental Agudo Avila. Sin embargo, el único servicio de drogadependencias público y especializado para seguir estos tratamientos está "al borde del cierre", según advierten sus profesionales. Desde hace más de 20 años, los coordinadores del Servicio de Drogadependencias y Sida (Sadys) están reclamando al Ministerio de Salud de la provincia los cargos necesarios para poder desarrollar su tarea de asistencia psicológica, ambulatoria y basada en políticas de reducción de daños.

"No hay otro servicio público con estas características", señala el psicólogo Martín Coronel mientras abre las puertas del último consultorio del ala izquierda del hospital de Suipacha y Santa Fe. Hasta allí llegan pacientes derivados de la guardia del centro de salud mental, de otros centros de salud de la red provincial y municipal, de organizaciones no gubernamentales o desde el sistema judicial o penitenciario.

El Sadys se creó en 1995 mediante un convenio firmado entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el Agudo Avila. En el segundo artículo del acuerdo se establece claramente que "el centro regional aportará un área física de consultorios externos y los recursos humanos y administrativos necesarios para su adecuado funcionamiento y para el cumplimiento de las pautas asistenciales, así como el mantenimiento y la organización administrativa que requiera la atención de los demandantes".

Sin embargo, 21 años después, todos los profesionales del servicio siguen trabajando ad honórem. "Los graduados que ingresan al servicio lo hacen por concurso y después completan dos años de formación. Al finalizar sus estudios, muchos sostienen su trabajo algún tiempo. Pero finalmente terminan encontrando un empleo en otras áreas del Estado o en fundaciones privadas", señala la directora del Sadys, Silvia Inchaurraga.

Hace dos semanas, cinco profesionales renunciaron al servicio, lo cual lo dejó reducido a su mínima expresión: Inchaurraga, la coordinadora del área; Adriana Núñez y el psicólogo Martín Coronel. Así, advierten, no tienen muchas alternativas. "Mantendremos el servicio hasta fin de año, pero si seguimos así tendremos que cerrar", dice su directora y advierte sobre el sinsentido de dejar cerrar un área especifica para la atención de personas con problemáticas asociadas al consumo de drogas, justo en un momento donde la demanda resulta creciente.

Carta de presentación. El Sadys ofrece atención y asistencia psicológica a personas con consumo problemático de drogas, legales e ilegales, con una modalidad individual, ambulatoria y "de bajo umbral de exigencias". En sus primeros folletos, se presentaba como una alternativa "para las personas que quieren dejar la drogas, las que no pueden dejarlas y las que no quieren hacerlo".

Por esas épocas, se mantenían guardias permanentes, terapia psicológica para usuarios o su entorno, grupos de reflexión para familiares y talleres sobre reducción de daños, entre otras actividades. Actualmente se mantiene el trabajo clínico y algunas actividades de consejería en reducción de daños para pacientes con HIV. "Todo lo que permite la cantidad de profesionales", señalan los integrantes del servicio.

Los armarios de la pequeña oficina hospitalaria guardan las sucesivas notas que desde hace 20 años, los profesionales del Sadys remitieron a las autoridades del Ministerio de Salud provincial.

La última fue el 8 de agosto pasado e incluyó copia a las autoridades de la Agencia de Prevención del Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones (Aprecod) (ver aparte). En la nota se reclama "en carácter de urgente" cargos para tres profesionales "de larga trayectoria en la temática del consumo de sustancias y las drogadependencias".

El escrito recuerda además que las tareas asistenciales, de promoción y formación en drogadependencias que realiza el Sadys "tiene hoy mas relevancia que nunca, dada la envergadura del problema del consumo de drogas y en el marco de la nueva ley de salud mental".

Y advierte que "se hace prioritario en el escenario actual garantizar el abordaje del tema desde el centro regional, la articulación con otros efectores en la lógica de red y la asistencia específica a usuarios de drogas".

Hace dos meses, el Concejo declaró de interés municipal las actividades que desarrolla el servicio "por la tarea inclusiva que realiza en la ciudad", según se desprende del decreto aprobado por la totalidad de los ediles. El escrito resalta que los profesionales brindan "asistencia psicológica específica a usuarios de drogas y sus familiares, que por las mismas características de consumo, o por su derivación desde el sistema judicial o penitenciario, requieren de un abordaje clínico ad hoc, caso por caso".

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