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Sábado 27 de Septiembre de 2014

Delgado: "Bien usados, los fitosanitarios no hacen daño"

El tema de los fitosanitarios es de "alta sensibilidad", se sinceró el secretario de Agricultura, Gabriel Delgado, para darle un contexto político a la jornada "Buenas prácticas para la aplicación" que organizó el gobierno nacional, a través del Ministerio y el Inta, junto a organizaciones del sector privado. "La gente tiene inquietudes genuinas y creemos que es importante discutir y generar información suficiente para llevarle la tranquilidad de que cuando los productos fitosanitarios se aplican y administran cómo corresponde los efectos sobre el medioambiente y sobre los ciudadanos son muy, pero muy bajos", agregó.

La apuesta del gobierno nacional —que no sentó posiciones contundentes sobre las regulaciones que implementaron muchas provincias y municipios sobre las aplicaciones en zonas periurbanas— también tiene un fundamento económico. "El tema de los fitosanitarios también tiene una trascendencia para la Nación porque si bien parece ser exclusivamente del sector agropecuario, es muy importante para la generación de divisas que provienen de los agroalimentos y cualquier decisión extrema que se tome en el mediano y largo plazo por no tener la informacion suficiente, puede afectar el desarrollo de todo el país", enfatizó el funcionario.

Delgado buscó instalar en el plano de la responsabilidad sobre el uso de estos productos que aclaró "no son inocuos", aunque sí destacó que "existe la suficiente información para demostrar que bien utilizados no generan ningún daño sobre la salud humana".

La posición del funcionario contrasta con la de un conjunto de investigadores, incluso algunos también del propio Inta, quienes en forma individual cuestionan los efectos de los fitosanitarios sobre la salud.

tolerancia social. Partiendo de esa premisa, el gobierno nacional lo que intenta es lograr lo que Delgado definió como "el grado de tolerancia social" respecto de la aplicación de estos productos. "Nadie cuestiona que haya autos en la calle y éstos también generarn riesgos para la salud, smog y cuestiones que a la gente no les gusta pero que las acepta porque considera que los beneficios de utilizar un vehículo son mas importantes que los daños potenciales que generan", ejemplificó.

Delgado esquivó dar una posición política en torno a los proyectos de ley como los que se están impulsando en Santa Fe, particularmente, para prohibir las fumigaciones aéreas. "Los técnicos del Inta y del Ministerio de Agricultura hacemos foco en la cuestión de la aplicación y de las buenas prácticas, porque consideramos que incluso las aplicaciones aéreas realizadas como corresponde no generan ningún tipo de problema en la población", indicó y llamó a atender siempre cuestiones como la deriva, el viento y la propia responsbilidad de los encargados realizar la actividad.

—¿Cómo miden la adopción de buenas prácticas por parte de los productores, más allá del compromiso institucional?

— Creemos que hay una conciencia muy importante del sector privado y de la institucionalidad privada. Los productores han tomado conciencia de la importancia y los riesgos que se corren si la sociedades generan inquietudes incontrolables sobre este tema, porque obviamente que los decisores políticos no tienen otra que escuchar a la población y tomar acciones en función de eso. Pero creo que todo el sector privado y una buena parte de los productores han tomado cociencia y están preocupados por ir mejorando estos procesos. Esto no quiere decr que haya un camino por recorrer muy importante.

Al interior de los organismos públicos, el discurso sobre el tema no es unívoco. De todos modos, Delgado buscó marcar que desde el gobierno no se demoniza a la aplicación de fitosanitarios ni mucho menos, en cambio buscan incentivar las buenas prácticas. El funcionario señaló que en materia de regulaciones, "hay una disparidad muy grande", generada fun por "la falta de información".

Al respecto señaló que se trabaja desde el Ministerio en el tema de los envases de agroquímicos, para lograr una buena utilización y desecho. "A veces se ven en los campos pilas de cuatro o cinco metros de envases que hace 15 años no se sacan del campo. Creemos que ese tema es donde hay que trabajar porque esos bidones luego se usan para transportar agua o gasoil, se rompen los inyectores y la gente luego toma agua de esos lugares", dijo, por lo tanto "tenemos que buscar el consenso social para poder utilizar estos productos aportando la información sobre buenas prácticas", agregó.

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