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Sábado 12 de Marzo de 2016

Del hábito a las ganas de leer

Marcela Isaías

4 “La lectura es una trama en la que uno avanza, retrocede y cede, y va pensando en los cómos, porque a veces cuando abrimos el juego, las estéticas que proponemos no son familiares para los chicos, y eso hay que trabajarlo”, reflexiona Claudia Martínez, coordinadora de la Biblioteca Cachilo.
4“El fenómeno actual de las redes sociales, que sin dudas nos atraviesa a todos, hace que tengamos que repensar el concepto de lectura, instalada en el imaginario social como aquel que lee obras literarias consagradas, en soledad y durante largos períodos. Su necesidad por estar conectados y al tanto de lo que sucede por
facebook o twitter hace que tengan que leer y escribir permanentemente. Hoy en día, los adolescentes y jóvenes comparten y comentan las obras que están leyendo en chats, blogs y foros; producen textos literarios, los socializan y los exponen a ser comentados y analizados por otros. La lectura entonces ha dejado de ser una tarea individual para convertirse en una práctica colectiva”, destaca la profesora Cintia Pellegrini de los colegios Santa Ana y Jesús de Nazaret.
4“La Real Academia Española define a la palabra hábito como el modo de proceder adquirido por repetición de actos iguales, y a la palabra habitual como aquello que se hace, posee o padece por hábito. Así, pensando en repetir actos iguales y leer habitualmente padeciéndolo, nos acercamos al significado de sufrir o soportar. La lectura no se relaciona o no debería relacionarse con un hábito sino con una voluntad, con la espontaneidad de tener ganas de leer. Además de sentir esa necesidad de tener libros en casa, que los adolescentes puedan leer y conversar sobre lo que han leído, debería relacionarse con un deseo de satisfacer curiosidades y hallar estímulos intelectuales”, analiza la profesora Fernanda Graneros.

Historias fantásticas y sagas taquilleras

El testimonio de cuatro alumnos que cursan 4º año en diferentes secundarios de Rosario demuestran que es posible despertar el interés por las novelas, las historias fantásticas o reales y las sagas más taquilleras. También que son capaces de ser críticos y descubrir aquello que más les gusta hacer. Prefieren leer generalmente de noche pero también con la luz del día, y aseguran que le lectura es mejor que no hacer nada, pero les gusta menos que dormir o salir con amigos. Hablan de géneros preferidos, qué leyeron en vacaciones y cuándo manifestaron su apego por los libros.
  Candela: “Me encanta leer novelas, sobre todo fantásticas. Dejás llevar mucho la imaginación, y en mi caso, me parece mucho más llevadero... algo distinto. En estas vacaciones leí tres libros: Ready player one, Eleanor y park, y Noches blancas. Me interesa mucho la lectura desde 7º grado, cuando me regalaron el libro «Chau séptimo». Me encantó tanto que terminé comprando toda la saga, y empecé a leer otros”.
  Juan Bautista: “Me gusta leer de todo un poco, sobre todo historias fantásticas y las que están relacionadas con culturas como la egipcia o con hechos históricos (como «Cielo rojo» o «El diario de Ana Frank»). También leí una trilogía de Rick Riordan, y en el verano  «Harry Potter y el prisionero de Askaban». Siempre me gustó leer pero a partir de 7º grado empecé con libros más largos, y si me engancho mucho con uno puedo leer en cualquier momento libre que tenga”.
  Julieta: “Me gusta leer ciencia ficción y romance, en estos meses leí la cuatrilogía de «La selección». Mi interés por la lectura lo tengo desde que era chiquita”.
  Victoria: “Me gusta leer de todo, ya sea ciencia ficción, algo de romance, novelas o historias reales, siempre y cuando me guste la trama y me atrape. Este verano leí el cuarto libro de la saga de «Harry Potter», «Abzurdah», y algunos cuentos de Borges. En 5º grado, cuando mi mamá me regaló para Navidad «Juicio al ratón Pérez» comenzó a gustarme leer, más adelante fueron libros más largos y menos infantiles”.
 

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