Ovación
Miércoles 01 de Junio de 2016

Debut y campeonato

El rosarino ex Tiro Federal Leandro Maciel se estrenó en la primera de Lanús ante Huracán y a la fecha siguiente ya logró el título.

Debut y campeonato. Así de contundente fue este mes de mayo para el rosarino Leandro Isaac Maciel, el jugador del Lanús campeón del torneo de transición 2016. "Tito", capitán de la reserva y volante central, debutó en primera el 22 de mayo pasado contra Huracán y sólo seis días después festejó con todo el equipo bajo una densa cortina de papelitos. Dice que estos son para él sólo días de alegría y dejan atrás, muy atrás, esos que vivió hace cuatro años cuando recién llegaba a Buenos Aires, vívía solo y extrañaba.

"Los jugadores no siempre la pasamos bien. Por eso ahora estoy contento y voy por más: quiero revalidar estos meses, más partidos y más títulos. Debutar en primera y salir campeón es tan lindo como abrazar a mi novia", confesó Maciel que parece tan enamorado, de todo, que a pesar de su origen rosarino ya se define como hincha del granate.

Nació hace 20 años en barrio Ludueña, donde aún vive toda su familia, y terminó el secundario. Comenzó a jugar en Tiro Federal a los 6 años y poco tiempo después demostró que la cancha de once no le quedaba grande.

"Era tan bueno, tan bueno, que siempre lo ponía a jugar en divisiones superiores", recordó su ex entrenador en Rosario, Vicente Petisce. Cuando Ovación le transmitió el recuerdo del técnico, Tito se rió. "Sí es cierto, siempre jugaba con pibitos uno o dos años más grande que yo", ratificó aunque aclaró que también tuvo épocas de banco. "Recuerdo haber ido en bicicleta para entrenar a la canchita detrás del Carrefour, ahí en Circunvalación. Tenía 14 años y no siempre jugaba: sólo entrenaba".

Tras los años en Tiro Federal vino un tiempo en Adiur y luego llegó a un grande del fútbol nacional: Lanús. "Llegué el 14 de enero de 2012, no me lo olvido. Y acá, de volante central pasé a jugar de interno", dijo el capitán de la reserva y admirador de Javier Mascherano.

—¿Cómo fue enterarte que ibas a jugar en la primera, y de local en la Fortaleza?

—Fue uno de los momentos más lindos que viví en estos años. Ver mi nombre en la pizarra fue algo único.

—¿Pudiste dormir la noche anterior?

—La viví con muchísima ansiedad pero pude tranquilizarme por suerte, jugar y disfutar y sentirme uno de ellos.

Y eso que Lanús no ganó ese partido. Perdió de local y con equipo altenativo 3 a 1 contra el Globo. Pero para Tito la experiencia de ingresar con el número 33 en la camiseta, a los 22 minutos del segundo tiempo en reemplazo del volante titular Agustín Pelletieri, es inolvidable, más allá de los resultados.

Para Maciel, en esos lindos momentos siempre están presente su familia (su padre Omar, pintor, su mamá María, ama de casa, y sus hermanos) y Evelyn, su novia. "No puedo olvidarme de ellos, estar acá, ser parte del equipo campeón también es gracias a ellos. Siempre que puedo, y en verdad cada vez menos, vuelvo a Rosario a mi barrio".

—¿Cómo viviste la final del torneo?

—No fui convocado. La vi detrás del banco, en la cancha. Con ganas de entrar y pelearla dentro del campo de juego con mis compañeros. Te pone la piel de gallina ver un partido así.

—Y encima con un triunfo tan contundente contra San Lorenzo.

—Y sí... como se suele decir: fue un baile.

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