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Sábado 25 de Junio de 2011

De Rosario a Jordania, para compartir un proyecto escolar

Son estudiantes de 5º año del La Salle, que promueven una campaña sobre el agua. Necesitan ayuda para concretar el viaje.

Todo empezó con una "Campaña para no derrochar el agua" (tal como la llamaron) promovida desde la clase de biología y la materia proyecto de investigación sociocomunitario. Tanto se entusiasmaron que la extendieron a otros cursos y escuelas. Pero la iniciativa de los alumnos de 5º año B del Colegio La Salle de Rosario no quedó allí: recibieron una invitación de la organización sueca Life Link, que trabaja con la Unesco para participar en octubre próximo en la conferencia mundial que se realizará en Jordania. Esperan la colaboración solidaria de autoridades y empresas para solventar los pasajes.

El origen de esta campaña está en la clase de biología, desde donde se les propuso buscar una inquietud común. "Surgió el agua, como tema transversal y muy relacionado con la biología. Empezamos a investigar sobre las problemáticas como el contraste de la escasez del agua en el mundo y la posibilidad de tener tan cerca un río como el Paraná", repasa Carolina Bartolomé, la profesora de ciencias naturales que guío el proyecto. Con ella trabajó Marcela Cinalli, a cargo de la materia proyectos de investigación.

Las primeras preguntas de esta experiencia derivaron en una visita a la planta potabilizadora de Aguas Santafesinas, que se concretó el mismo Día Mundial de Agua (22 de marzo). Las docentes aseguran que ese recorrido resultó "decisivo para la investigación" encarada con los alumnos. Se multiplicaron las preguntas y encontraron "un apoyo muy importante" para avanzar con la idea.

Y la idea a empezó a rodar y a crecer. Los estudiantes decidieron convertir el trabajo del aula en una campaña de difusión y concientización, y como tal salieron a compartir datos y conclusiones con otros cursos del La Salle y otras escuelas, entre ellas la primaria Juan Arzeno y el Colegio La Guardia. Eso les demandó armar juegos didácticos, carteles y recursos que sirvieran para transmiritr de la mejor manera la importancia de valorar este recurso natural.

Sorpresa. La sorpresa mayor se la llevaron cuando les llegó la invitación para participar en la Conferencia Mundial "Agua para la vida y sustentabilidad para el cuidado de la vida", promovida por la Unesco y que se realizará entre el 2 y 4 de octubre próximo, en Jordania (Medio Oriente). Habrá chicos de entre 13 y 17 años de todo el mundo. "El La Salle está invitado para representar a Latinoamérica", subrayó Marcela Cinalli. La profesora recordó que la carta que recibieron lleva la firma del premio Nobel Hans Levander, quien preside actualmente Life Link.

La invitación es para dos docentes y dos alumnos. Los chicos no perdieron tiempo, se organizaron y mediante el sorteo y el voto, decidieron que viajen en nombre del grupo María Virginia Giolito y Florencia Fuster, las dos de 17 años y que tienen un muy buen dominio del inglés (un requisito para poder asistir).

Según explican las profesoras Bartolomé y Cinalli, la estadía es accesible y esperan contar con la ayuda del colegio. "Pero lo costosos son los pasajes (casi 2 mil dólares cada uno), por lo que aquí sí vamos a necesitar la ayuda solidaria de autoridades y empresas", dicen con la convicción propia que el viaje y la participación tienen un rédito colectivo, para los demás alumnos y la comunidad.

Logros y desafíos. María Virginia tiene un corazón azul con brillos estampado en una de sus mejillas. Está más que feliz por el desafío que tiene por delante. Habla con soltura del proyecto encarado grupalmente y dice que lo que más le llamó la atención de lo investigado es "descubrir la escasez del agua potable, lo mucho que se necesita y lo tanto que hay que cuidarla". Por eso se entusiasma contando cómo les enseñan a los más chicos cómo proteger este bien natural. "Las cátedras desde las que trabajamos son desestructuradas, flexibles, eso nos permite a todos involucrarnos mucho y estar en forma permanente buscando ideas. También nos une como grupo".

La posibilidad de trabajar en equipo y pensar en un trabajo donde cada uno "tiene algo para aportar" es también lo que más motiva a Florencia a meterse de lleno en este trabajo. "Recién veía cómo mis compañeros les hablaban a los nenes de jardín de 4 años, y se interesaban en el tema. Eso después lo llevan a la casa, a sus hogares", rescata la estudiante y agrega: "Este proyecto nos motivó un montón, nos obliga a pensar en otras áreas también. El ser algo inusual, diferente a nivel pedagógico, nos entusiasma mucho".

El proyecto tiene su lugar en el facebook, que se identifica con el lema que propusieron desde el 5º año biológico: "Libres para usarla, pero no para derrocharla".

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