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Viernes 05 de Noviembre de 2010

De Francia al mundo

La idea de los susurradores se la conoce también como "Ruiseñores". Nació del principio que sostiene que "la humanidad se reproduce de boca a oído, y de que el hombre es una suma de virtualidades de puntos de vista" (Gilles Deleuze). Sobre esta base, el creador Olivier Comte escribió el "Manifiesto del susurro", y crea en 2001 un grupo de intervención poética al que nombró "Les Souffleurs", personajes que susurran metáforas y mensajes poéticos, filosóficos y literarios al oído a través de cañas huecas a las que denominan "Los ruiseñores".

La idea de los susurradores se la conoce también como "Ruiseñores". Nació del principio que sostiene que "la humanidad se reproduce de boca a oído, y de que el hombre es una suma de virtualidades de puntos de vista" (Gilles Deleuze). Sobre esta base, el creador Olivier Comte escribió el "Manifiesto del susurro", y crea en 2001 un grupo de intervención poética al que nombró "Les Souffleurs", personajes que susurran metáforas y mensajes poéticos, filosóficos y literarios al oído a través de cañas huecas a las que denominan "Los ruiseñores".

La idea busca provocar "la ternura y el flujo de la escucha y la palabra". Hay que saber que "Les Souffleurs" es hoy una compañía de actores, artesanos, plásticos, músicos de Francia, que ya ha "soplado", en numerosos festivales, escuelas, la calle y en lugares públicos. "Cada souffleur susurra secretos al oído, es decir, logra entrar en lo profundo del otro para poder vincularse de una manera diferente".

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