Opinión
Lunes 11 de Julio de 2016

De centurias y coyunturas

Política e historia. No hay registros de que se hayan rescatados en estos días de fervor patriótico cómo se vivió hace 100 años en la provincia de Santa Fe el primer centenario de la independencia.

Las obras colosales tuvieron dos finalidades: impactar y perdurar. Y lo han logrado, en algunos casos. Las pirámides persisten de entre las siete maravillas del mundo antiguo, la Gran Muralla, el Panteón o el Coliseo romanos, y de antes en el megalítico, Stonehenge. Es decir, la piedra como soporte al paso del tiempo.

También se podría decir que la evolución humana tiene monumentos intangibles. Las formas de gobierno de las que hablaron Platón y Aristóteles, la conciencia fraternal humanista de la que hablarían los profetas y Jesús o a la que le darían forma política las grandes revoluciones de occidente. Las comunidades, las naciones y los Estados. E incluso colosal ha sido el envilecimiento de la humanidad que la llevó construir en el siglo pasado más avances que en toda su historia y, simultáneamente, conflagraciones que la pusieron en riesgo de extinción.

Y, el libro.

Si la oralidad y con ella la palabra nos separaron de los primates (hay quien sostiene que las malas palabras -que reivindicara Roberto Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua en Rosario- fueron un paso gigante en la evolución porque una discusión pasó a dirimirse con insultos en lugar de garrotazos), el libro nos dio historia. Nos dio pasado con él certeza y no hay identidad sin tales condiciones. En este país hay mucha gente todavía amputada de una u otra.

El 28 de junio pasado, al celebrar los 120 años de su partido, que pasó a presidir en el país, el diputado santafesino, Antonio Bonfatti, no sólo dejó en claro que buscará liderar la oposición al gobierno de la coalición Cambiemos sino que le dio tono épico a la empresa: "El Bicentenario es más que una fecha; somos nosotros mismos abriendo la tercera centuria".

Antes había advertido que "estancamiento económico, crisis política, degradación institucional, corrupción generalizada y desigualdades persistentes nos ubica en una situación desfavorable para hacer frente a los riesgos y amenazas de la globalización" tales como las guerras, el terrorismo, los enfrentamientos religiosos, etc. "Los índices de pobreza, la desigualdad, en un país rico como Argentina constituye un grave problema ético que la política debe enfrentar como tal para recuperar su legitimidad social más profunda".

El ex gobernador llamó a observar el pasado. "Si algo ha dañado a la política tanto o mas que las malas prácticas es el empobrecimiento del debate de ideas, la pérdida de valores que sustentan el sentido del para qué y el porqué de la política. Nuestro planteo tiene que ir dirigido a lo social. Sin desarrollo social no hay desarrollo económico no creemos en el planteo neoliberal que dice que primero tenemos que crecer económicamente y por efecto derrame vendrá el desarrollo social".

Antes habló, en el mismo acto, su sucesor, Miguel Lifschitz, igualmente crítico aunque comprensiblemente menos duro. Tiene que gobernar a diario la provincia y eso requiere tirar y aflojar la tensión con el gobierno del presidente, Mauricio Macri, al que critica casi con la misma frecuencia con la que afirma que mantienen una óptima relación.

A diferencia de Bonfatti y Binner, médicos ambos, Lifschitz (quien es ingeniero) busca poner el acento en la obra pública. Si hay una expresión que marca el momento que ambos líderes socialistas viven fue una frase dicha por el primero en la última campaña cuando respondió a un reclamo por el mal estado de una ruta: "Prefiero que se rompan los amortiguadores de los autos y seguir salvando vidas en los hospitales".

No es necesario aclarar que lo que su sucesor busca no es lo contrario sino reconstruir la ruta sin que el hospital deje de atender y para ello debe resolver el financiamiento. De allí, que para el gobernador reformar la Constitución es importante y no va a decir que se excluye de una reelección por tres razones. 1) sería abrir demasiado temprano la carrera por la sucesión en desmedro de su poder decisorio. 2) nunca dijo que no quiere ser reelecto. 3) los senadores peronistas le han hecho saber que están dispuestos a votarle la reelección para él y no como los radicales que hablan de dejar pasar dos turnos o algunos socialistas que no quieren saber del tema.

Llamó la atención que el vicegobernador dijera, en plena negociación por la autorización para tomar duda externa que quizás debería el gobernador autoexcluirse. Hablaba también de él mismo. La prohibición alcanza a ambos miembros del binomio. Carlos Fascendini, titular del Senado, no puede desconocer lo que el presidente del bloque de senadores del PJ, Armando Traferri, le dijo a La Capital: "Estamos dispuestos a votar la reforma constitucional con reelección para el gobernador actual".

¿En qué momento y por qué la reforma se mezcló con discusión del endeudamíento? El jefe de la bancada radical, Felipe Michlig, le dijo a este diario que no es cierto que de los 1.000 millones dólares (y que los senadores recortaron a 500) sólo la cuarta parte terminaría siendo de libre disposición para obras públicas que decida la Casa Gris al negar que los senadores decidirán obras en sus departamentos por 250 millones de dólares.

El gobierno de Santa Fe aún no resolvió con la Nación cómo cobrará la deuda histórica que le reconociera un fallo de la Corte Suprema y que también el gobernador, según dijo al conocerse el fallo y cuando el entusiasmo con esos fondos estaba todavía caliente, quiere destinar a obra pública.

Por eso el equilibrio que debe hacer Lifschitz con Macri y por eso el PRO santafesino, cada vez que puede lo fastidia o presiona a la radicales para que rompan el Frente Progresista, cosa que estos no quieren hacer ni harán en la medida de lo posible. Lifschitz en eso parece seguir las palabras del presidente de su partido y pretende entrar la tercera centuria a su manera.

No hay registros que se hayan rescatados en estos días de fervor patriótico sobre cómo se vivió hace 100 años en la provincia de Santa Fe el primer centenario de la Independencia que en todo el país tuvo poco fasto por cuanto el mundo estaba en guerra.

No obstante sí hay un testimonio que perdura. El libro conmemorativo que editado por la provincia encontré en la biblioteca familiar. Algo deteriorado,en sus tapas pero intacto en sus más de 890 lujosas páginas, con fotos y datos interesantísimos.

Lo que más impacta es que hace 100 años un tema de actualidad era la prensa. A tal punto que el libro comienza con un capítulo que se llama "influencia y desarrollo del periodismo argentino", al que le dedica 28 páginas. Eso sólo merecerá un artículo aunque vale ahora mencionar sus capítulos: "Sinopsis histórica"; "Acción e influencia: el periodismo y la opinión pública"; "Influencia del periodismo en la educación popular"; "La prensa como agente de instrucción popular"; "Acción del periodismo en la economía mercantil", entre otros. Algunos pasajes dejan la sensación de que no fueron escritos hace una centuria.

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