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Viernes 22 de Junio de 2012

Daños colaterales

Los padres de un niño en edad escolar saben el peso descomunal que transporta día a día sobre sus espaldas por las mochilas. Cuadernos, carpetas, cartucheras, libros de lengua, de ciencias, de matemática, de idioma, diccionarios, forman parte del equipaje cotidiano. Un ejercicio simple que permite corroborar si la carga que lleva el chico es riesgosa para su columna, consiste en pesar la mochila en una balanza. Según las recomendaciones médicas no debe superar el 10% del peso del menor. Si el niño tiene 7 años y pesa entre 25 y 30 kilos, el peso de los útiles no debe superar los 2,5 a 3 kilos.

Trabajos realizados en la Argentina corroboraron que las mochilas superan en promedio los 5 kilos y en ocasiones trepan hasta los 10 ó más. Sergio Gorodischer, traumatólogo, mencionó que “el exceso de peso inclina el cuello hacia adelante y comprime el abdomen dándole al niño una postura muy incómoda e incorrecta que puede provocar con el tiempo cifosis, una deformidad de la columna”.
 

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