Central
Martes 11 de Octubre de 2016

Damián Musto: "Lo primero que se me vino a la cabeza fue el clásico"

Musto se mostró dolido porque la lesión ligamentaria que sufrió en la rodilla derecha le hará perder el partido ante Newell's, aunque dijo que apunta "a jugar contra Boca".

Destila cierta bronca por tener que estar afuera de las canchas entre cuatro y seis semanas. Pero como buen cacique, Damián Musto piensa en positivo tras la durísima lesión que sufrió el pasado viernes, mientras compartía un ejercicio de fútbol reducido con el plantel canalla en Arroyo Seco. Claro que el hecho de que no estará ante Newell's no le cayó ni le cae nada bien. "Lo primero que se me vino a la cabeza fue el clásico. Es más, le preguntaba al médico si podía llegar. Me dijo que no, pero lo asimilé y mis energías ahora están puestas en trabajar y recuperarme", desliza el casildense, quien padeció un esguince grado II de rodilla derecha con lesión parcial del ligamento interno. "No se cortó pero quedó como deshilachado y ahora hay que regenerarlo. Estoy metiéndole con todo para estar bien cuanto antes, aunque sé que tengo para unas semanas más. Por eso apunto a llegar a Boca. Haré todo porque no me quiero perder ese partido por nada, aunque sé a la vez que será muy difícil", apuntó el volante central en una charla a fondo con Ovación.

—¿Cómo fue que te lesionaste?

—Estábamos haciendo un reducido y en la última jugada un compañero estaba por rematar al arco. Hice un paso largo y sólo me afirmé con el pie de atrás, por lo que trabé con la puntita del pie derecho. Y eso me provocó lamentablemente la lesión.

—¿Te llevó la pierna porque fuiste liviano?

—Pasa que quedé mal pisado y trabé con la cara interna. A eso hay que sumarle que el otro pateó de frente y por eso me llevó la pierna. Como habrá sido que ahí nomás me pegó el tirón en la rodilla. Me agarró una bronca bárbara porque ya estábamos por terminar la práctica. Pero bueno, ya está. Ahora hay que mirar hacia adelante y tratar de recuperarse lo antes posible.

—¿En qué pensaste cuando viste que te dolía la rodilla?

—Al principio tenía mucho dolor y me agarraba la rodilla nomás. Pensaba que podía ser una distensión o bien que me había roto algo porque nunca había tenido algo así. Mucho no sabía lo que pasaba porque no tenía referencia, ya que jamás me había lastimado. El médico al toque me llevó para el vestuario, me puso hielo y evaluó nuevamente. Me hizo distintos movimientos para constatar cómo estaba la rodilla y me dijo que si bien no era lo más grave, sí era una lesión de grado dos.

—¿Sos consciente de que zafaste por poco de que se te cortara el ligamento interno?

—Sí, así me dijeron. No se cortó pero quedó como deshilachado y ahora hay que regenerarlo. Y en eso estoy, metiéndole con todo para estar bien cuanto antes, aunque sé que tengo para unas semanas más.

—¿Y en el clásico pensaste?

—Por supuesto. Después del dolor máximo que sentía, lo primero que se me vino a la cabeza fue el clásico. Es más, le preguntaba al médico si podía llegar. Me dijo que por los movimientos que tenía no iba ser posible. Recuerdo que salimos de la práctica y en vez de ir a comer el asado con el grupo nos fuimos a hacer una resonancia para ver bien qué tenía. Una vez que nos dieron el informe, ahí no me quedó otra que pensar en ponerme bien porque la verdad es que podría haber sufrido algo mucho más grave.

—¿Te dio más impotencia saber que además de que no jugarás el clásico es factible que ante Boca tampoco puedas estar?

—No, primero pensé en el clásico esa es la verdad. Y con respecto a lo de Boca, si bien el médico me dijo que podría estar entre cuatro y seis semanas haciendo la recuperación, sinceramente apunto a llegar a Boca. Sé que cada cuerpo responde de manera diferente, pero quiero ser optimista antes que nada.

—¿Cómo sigue todo entonces?

—Ya sé que al clásico no llego. Demasiado tengo con eso. Así que apuntaré a llegar al partido contra Boca. Haré todo porque no me lo quiero perder por nada sabiendo que será muy difícil. De mi parte pondré todo y cumpliré con lo que me digan al pie de la letra. Después se verá si mi cuerpo responde bien y puedo estar.

—¿Pero sabés que la tenés difícil igual?

—Sí, por supuesto. Pero quiero ser positivo y por eso apunto a Boca. Lógico que si el cuerpo me dice que no puedo estar, no tengo otra que seguir laburando. Tal es así que le estoy metiendo con todo y en casa hasta mi señora me está ayudando. Una cosa es que no llegue porque la rodilla precisa más tiempo y otra muy diferente si no redoblo el esfuerzo y me dedico a tratar de curarme sabiendo que tengo 24 horas al día para hacerlo.

—¿Lo querés jugar además porque lo tomás como especie de revancha por lo que pasó en la última final?

—No, no lo veo por ahí. Para nosotros será importante porque si logramos seguir avanzando tendremos chances de lograr el pasaje a la Copa Libertadores. Cada vez que jugamos esta copa la tomamos con mucha importancia además. Es un objetivo difícil, pero la ilusión no me la quita nadie mientras estemos en carrera o tengamos chances.

—¿Qué te da más bronca, saber que no jugás el clásico o que te lesionaste justo cuando estabas levantando el nivel?

—Un poco de todo. El equipo en sí viene en levantada y nos sentimos mejor. Pero la bronca es porque soy un jugador que le gusta defender siempre desde adentro de la cancha. No me gusta perderme ningún partido, por lo cual ahora no me queda otra que tener paciencia para no volverme loco. Me lesioné y no queda otra que recuperarme. Lo asimilé y mis energías están puestas en trabajar y recuperarme. De hecho, tengo un equipo en casa que me dieron los kinesiólogos y hago cosas como para mantener los músculos bien.

—Hablás de tener paciencia, ¿cómo vas a hacer para mirar el clásico desde afuera teniendo en cuenta además que por primera vez no lo vas a jugar?

—Uh, será duro. Ni hablar. Hasta ahora viví todos los clásicos desde adentro. Y saber que ahora no podré estar me genera una sensación rara. Vivo cualquier partido de afuera, pero un clásico no me quiero ni poner a pensar en lo que será. Lo bueno es que los chicos se están matando para seguir creciendo y dejar bien parado al club.

—Le dejarás el puesto a Martínez además.

—Sí, casi seguro que Mauri tendrá la chance que merece. Es un jugador bárbaro y viene mordiendo desde atrás. Ahora tendrá su oportunidad y eso me deja tranquilo porque sé lo que puede aportar al equipo.

—¿Te dijo algo o hablaron hoy (ayer)?

   —Sí, me mandó mensajes el otro día al igual que el resto de los compañeros pero tenemos buen diálogo además. Le expliqué lo que tenía y al mismo tiempo le manifesté mi felicidad por la chance que tendrá. La merece porque desde que llegó está esperando su turno. Y no tengo dudas de que rendirá muy bien.

—¿Le dejaste en claro al menos que el puesto es suyo pero hasta el partido ante Boca si todo te va bien?

—(Risas) No, la verdad es que tenemos una sana competencia. Acá la lucha la tengo conmigo mismo. Soy de los piensan y creen que deben estar siempre los que mejores estén, así que no hay drama.

—¿Y qué podés decir del partido que deberán jugar el sábado nada menos que ante el líder Estudiantes?

—Que será un lindo partido para jugar. En realidad, se viene una seguidilla importante ante rivales que a nosotros nos gusta enfrentar. En relación a Estudiantes sólo puedo decir que tuvo un buen arranque y está demostrando mucha solidez. Será complicado, pero Central está trabajando para demostrar su potencial también.

—¿Cómo hacen para entrenar de cara al pincha sabiendo que la mente está pensando en lo que vendrá, porque siempre sucede eso por más que no lo digan?

—En parte es así, pero una vez que estás trabajando no pensás en otra cosa que no sea el partido que viene. En este caso Estudiantes. Sabemos lo que nos toca después, pero para llegar bien al clásico antes hay que hacer bien las cosas sea contra quien te toque. Y en eso estamos. Después sí la adrenalina va en aumento desde el primer momento en que nos juntamos otra vez para entrenar.

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