Cultura y Libros
Domingo 27 de Agosto de 2017

Cachilo

"Un libro siempre habla con voz del lirio", escribía Cachilo con tizas y ceras, poblando las paredes de Rosario con grafitis durante la década de los 80. Con versos que oscilaban entre el absurdo y la provocación, sólo hay registro de un reportaje al poeta indigente, que figura en el número 6 de la revista Risario, en abril de 1982. Allí, Manolo Rivadera le preguntaba quién le había puesto el nombre, a lo que el entrevistado contestaba: "Yo, nombre de pájaro. Somos cantores, somos poetas, Cachilo, por los pajaritos chiquitos que hay acá. ¿Viste? Tienen barbita".

Las respuestas desconciertan pero también revelan una visión del mundo, que separa a la gente entre los "altos" —que miran desde arriba impartiendo justicia— y los "petisos" —que vagan sin rumbo—. Más allá de las filosofías, lo cierto es que, después de un pasado como trabajador del correo y un breve tiempo como dueño de un local del centro, Cachilo se fue instalando y luego mudando por distintas esquinas de la ciudad volviéndose un poeta de la calle.

Algunos de sus versos efímeros fueron rescatados en un artículo de la Revista 140º Aniversario de La Capital. Entre ellos figuran: "Calendario / el tiempo pasa / Sigue Rosario / andando en el mundo", "La verdad sangre humana herida / a los 18 años se dan cuenta de que los Reyes Magos son los padres / las viejas y viejos son pobres argentinos / en la comedia / del teatro / de la vida", y "No sos ciego / Te aconsejo y ruego / fábulas / Iriarte / Samaniego".

Cachilo pasó a ser después de su muerte —el 4 de octubre de 1991, en la vereda de un edificio público, el Instituto de Previsión Social— un ícono, un mito local. Le han sido dedicados artículos, libros, canciones. El director Mario Piazza retrató en un documental su historia y una biblioteca popular lo homenajea con su nombre. En los años que siguieron a su partida, diversos grupos culturales instaron al Concejo Municipal a que lo declarara ciudadano ilustre post mórtem. El reconocimiento llegó redoblado: Cachilo, artista ilustre.

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