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Sábado 14 de Mayo de 2016

Cuestionar y debatir la formación en psicología a partir de los nuevos marcos legales

Estudiantes piden articular la carrera con la ley de salud mental y su eje en la inclusión social y los derechos humanos.

"Nos cuesta pensar que venimos a la facultad sólo a estudiar. También tenemos un rol social importante y protagonista Debemos analizar nuestra formación, cuestionarla y comprometernos, no alcanza cursar y aprobar materias", dice Florencia Velázquez, de 23 años y alumna de tercer año de la carrera de psicología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

   En tanto, para Lucía González, de 27 años y en el último año de la carrera: "Nuevos marcos legales, como la ley de salud mental, la de protección del niño y la niña, la de matrimonio civil y la de igualdad de género, entre otras, han modificado parte de las prácticas del psicólogo, pero no se ven en el plan de estudio, no se debaten".

   Andrés Miranda, de 26 y en tercer año, remarca: "Nuestras prácticas deben tomar un enfoque desde los derechos humanos y la inclusión social. Con la ley de salud mental se cambia el paradigma clásico sobre la locura".

Recorridos y vocación

Lucía cuenta que fue "la primera de familia en acceder a estudios universitarios", llegó de la entrerriana La Paz a Rosario con "el impulso de esos profesores de la secundaria que parecen de películas, porque te hacen, pensar y leer".

   "Fue todo un movimiento el dejar la casa y mudarse a otra ciudad para trabajar y estudiar, sin equivocarse en la elección. Se hace duro porque la universidad no parece organizada para estudiantes que trabajan para mantenerse. Pero enseguida empecé a ser ayudante alumna, eso te marca y sirve para la formación".

   Florencia y Andrés arriban a psicología luego de pasar por otras carreras, como economía y recursos humanos, respectivamente. Florencia señala: "Terminé el secundario en 2010, en Basavilbaso (también en Entre Ríos) y siempre estudié en una escuela privada y católica. La terminalidad que seguí fue para estar con mis amigas, fue de una gestión económica. Al terminar la secundaria todas nos vinimos a Rosario y entramos a Económicas, pero la mayoría terminó en otra facultad. En 2012 empecé a acompañar a otra chica de mi pueblo a Psicología, me gustó y me inscribí. Además, me gustaba ya leer a Freud".

   Andrés estudió un cuatrimestre en comunicación social y advierte: "A los 17 ó 18 años, no todos tenemos muy claro la vocación. Como había estudiado también el nivel medio la terminalidad de gestión económica y me interesaba el tema de recursos humanos, me inscribí en una tecnicatura sobre el tema. Estudié tres años y cuando me faltaban dos materias dejé. Un profesora que era una genia me transfirió esa pasión que ella tenía por la psicología". También admite: "Además dejé esa carrera por una cuestión ideológica. Al empezar Psicología me encontré con otra cosa, me cambió la bocha completamente y sigo estudiando, pero con otro ritmo porque trabajo".

Combo de contenidos

"La lógica del plan de estudio no debería ser una sumatoria de contenidos, como un pedido del mercado con un changuito o un combo lleno de distintos productos. Debe apostar a una formación que nos acompañe en la carrera. Pero no tenemos lugares institucionales en la carrera para hacernos esa pregunta sobre la formación y discutir", dice Lucía.

   También advierte que el antiguo plan tenía unos 30 años, "pero se lo modificó con cuestiones que apuntan a trabajar más lo comunitario, la niñez y los temas relacionados a lo jurídico. No alcanza con cambiar el nombre de alguna materia, o el año de cursado porque trabajamos con personas y la formación no puede dejar por fuera los nuevos marcos legales relacionados con los derechos humanos".

   En ese aspecto remarca que "hace cinco años, desde la Cátedra Libre Oscar Masotta se realizan jornadas de psicoanálisis y políticas públicas con docentes, alumnos y graduados". Los tres consultados resaltan que en 2010 parecían una novedad estos conceptos juntos, pero agregan que hace años, profesionales como Silvia Grande e Iris Valles, entre otros, pelean por estos temas y muchos estudiantes nos referenciamos con ellas".

Formación y política

Lucía sostiene que "no se puede separar la formación universitaria de la política". Florencia agrega que la universidad esta atravesada por la política, pero no se puede separar. Está vinculada a los docentes, planes de estudio. "En la facultad, por ejemplo, no se habla de las recientes elecciones en el Colegio de Psicólogos, no se articulan cuestiones con esa entidad".

   "Las nuevas leyes no se tratan en la facultad por una cuestión académica, es por una decisión política de no abrir el debate. Parece que desean evitar que se haga visible el trabajo que demandaron estos logros impulsados por las Madres de Plaza de Mayo, estudiantes, docentes, graduados y usuario, además de la decisión política del gobierno kirchnerista".

   La ley 26.657, sancionada en noviembre de 2010 y reglamentada en mayo de 2013, remarca la defensa de los derechos de los pacientes, la inclusión social, además de oponerse a la internación en manicomios. La ley desató críticas de grandes laboratorios, empresas de medicina privada y los intereses de entidades médicas.

"No sirve ir a la facultad para acumular conocimientos"

"En los primeros años hacemos trabajos de campo. No hacemos intervenciones y la idea es la de acercarnos. En el último año tenemos una materia llamada "prácticas profesional supervisadas", en efectores elegidos y acompañados por docentes", indica Florencia.
   Lucía insta a repensar las prácticas profesionales, no sólo modalidad de una materia. También apunta a que "cuando un docente comparte con los alumnos algo que luego tiene que ver con la práctica, esa transmisión vale mucho para la formación".
   En tanto, Andrés explica que antes se realizaban residencias clínicas y educativas, pero al cambiar el programa, pasaron a llamarse prácticas".
   Florencia dice que hay un defasaje, porque "se puede elegir cursar una materia, pero se pierde otra.
Para Lucía: "Ubicarse en la gestal o en psicoanálisis, no es problema, pero el eje debe partir desde los derechos humanos, en la palabra de la persona que tiene derechos. Es una cuestión ética fundamental".
Consultorio y salud pública
Andrés cuenta que al coordinar talleres de ingresantes, se ve que en el imaginario de muchos está sólo la idea del trabajo en el consultorio privado. Pero,ese no es el único modo del ejercicio profesional y no se nos prepara sólo para esa modalidad. También en un hospital se trabaja en consultorios y con una gran responsabilidad ante el otro".
   Lucía admite que hay una gran dificultad en que "nos podamos ver como trabajadores en lo público, cuando es paradójico que en la provincia y Rosario, tras la historia de luchas, hoy más oferta laboral en lo público, que en lo privado Pero en la facultad nos parece imposible trabajar en lo público. por eso la pregunta sobre para qué nos preparan".
   "Antes no existían los acompañantes terapéuticos y no se los ve en la formación. Pero, el tema lo tomamos en un seminario de cátedra abierta la Massota, desde hace cuatro años".
Compromiso.
"La Universidad no puede actuar como una isla y resistir al cambio. Estudiantes de Derecho también decían que no había debatido temas como la modificación del Código Civil.
   "Hay que pelear para que estas cuestiones fundamentales no queden sólo en manos de eruditos. Los universitarios tenemos una responsabilidad y compromiso con el otro".
   Los tres jóvenes critican el concepto de "ir a la facultad a acumular conocimientos, no a cuestionar lo que debo aprobar". Tampoco justifican decir: "El tiempo me corre y vengo es por las clases, me quiero recibir". sin importar cómo es la formación".
   Andrés cursa también un seminario de derechos humanos y psicoanálisis. Pero advierte que no debería ser ese tema sólo de una materia: "Debería ser transversal en toda la carrera".

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