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Sábado 04 de Junio de 2011

Cuando se ven los frutos de dar una mano

Román Mocciaro siente que ser solidario tiene que ver con la sensibilidad y con la vocación de servicio. Por eso tiene una interesante experiencia tanto fuera como dentro de la UNR. A los 24 años, cursa el 5º año de comunicación social y trabaja en el proyecto “Comunic@r: inclusión social”.  Un plan con cabida en distintos barrios y  escuelas de la ciudad. Entre ellos una escuela de la zona sur de la ciudad, donde alumnos de la secundaria intentan formar un grupo de música.

“La idea consiste en trabajar sobre las demandas de los chicos de un humilde barrio de la zona sur, tratando de entrar por el lado del arte y la creación. Intentamos abordar sus necesidades, que ellos las reconozcan, que sepan que las puedan laburar y que mediante cosas simples superarlas”, comenta Mocciaro a La Capital sobre su experiencia.

Sensibilidad social. La meta de los alumnos con los que trabaja, adolescentes y jóvenes, pasa por formar una banda de música. “La escuela les da los instrumentos y el espacio físico, si bien algunos chicos los compraron con algunos laburitos. No quieren nada de arriba, ponen todo su empeño, si hay que conseguir cosas se hacen laburando, vendiendo algo. Están muy entusiasmados y tienen una mentalidad positiva, y eso también motiva a trabajar”, cuenta Mocciaro.

Cuando la pregunta avanza sobre por qué eligió ser parte del voluntariado universitario, el futuro comunicador argumenta: “Mi enganche va por dos lados, por cierta experiencia que tengo con un centro de salud de Granadero Baigorria en una comunidad de pescadores, y con lo que aprendí en mi casa, que tiene que ver con cierta sensibilidad social. Mi vieja es licenciada en enfermería y más vocación que un enfermero creo que no tiene nadie. También trabajé con chicos del Cotolengo Don Orione cuando estaba en la secundaria”.

El joven considera que más allá de la pasión por su trabajo en el proyecto, la carrera está en deuda: “Comunicación social es una carrera hermosa, pero siento que tenemos cierta deuda. Si nos quedamos en la lectura y somos todos hippies cómicos (sic) a mí no me va. Me gusta un poco más inmiscuirme en lo social. Pero más que nada me parece que es sensibilidad, se disfruta mucho esto, sobre todo cuando hay pibes que tienen ganas y empuje”.

Medio social. La responsable de este y otros proyectos de voluntariado universitario es Patricia Real, docente de las facultades de Psicología y Ciencia Política, quien explica que con este tipo de trabajo “la UNR se abre al medio social”. “Antes —agrega la educadora— era muy difícil de concretar. Por suerte la apertura viene de parte de los mismos estudiantes con esto de brindarse, de dar un servicio. Ellos eran los más reticentes en la estructura. Ahora están en la calle, recorriendo las villas. Esto es lo que hay que hacer. Lo que sí, toda gestión social requiere continuidad y para eso hay que dejar de ser una isla”.

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