Opinión
Lunes 14 de Noviembre de 2016

Cuando los números se contradicen

Mientras el gobierno nacional proyecta en su presupuesto una inflación del 17% para el 2017 y consultoras privadas ubican esta cifra más cerca del 20%, la EPE y Aguas Santafesinas ya salieron a solicitar aumentos para el año próximo muy por encima de esas estimaciones (35% el primero y 89% el segundo). Incluso si se comparan los porcentajes de estos reajustes con la inflación registrada en el corriente año, siguen siendo muy superiores. El índice de aumento de precios que confecciona el propio gobierno provincial a través del Ipec, y que el miércoles último volvió a publicar luego de casi tres años, da una inflación acumulada en lo que va del año del 26,6%.
Un número que rápidamente se encargó de utilizar el ministro de Gobierno de Santa Fe, Pablo Farías, para reiterar la negativa de la Casa Gris a una posible reapertura de la discusión salarial como exigen municipales, docentes y estatales. Según el funcionario, hasta ahora en la provincia "los aumentos acordados en paritarias (alrededor de 33 por ciento) no fueron superados por la inflación (26,6%)".
Pero ese criterio no parece ser el mismo que utiliza la propia provincia para impulsar aumentos tarifarios en sus empresas de servicios públicos. Y más teniendo en cuenta que la pauta de inflación que contiene el propio presupuesto provincial para 2017 es del 17% (siguiendo la de la Nación
Justamente, Aguas solicitó a fin del mes pasado un incremento del 89 por ciento en 2017, cuando ya este año los usuarios debieron pagar una suba promedio del 48 por ciento. La EPE tampoco se quedó atrás y pidió el jueves último una suba del 35% para 2017 en su tarifa, que es junto a la de la provincia de Córdoba una de las más caras del país.
Pero hay que apuntar que la compañía eléctrica mediterránea pidió para el próximo año un incremento algo menor: 29,4%. Todo esto en un año de fuertes subas: en diciembre de 2015 la EPE aplicó un aumento del 26,9%, y a partir del 1º de febrero pasado sumó otro incremento promedio del 50 por ciento para 1.250.000 clientes que tiene en 295 localidades de la provincia.
En la audiencia pública realizada en Capital Federal donde se debatió en septiembre pasado el aumento del gas, los defensores del pueblo de todo el país exigieron que "cualquier aumento tarifario que se fije en los servicios públicos esté atado a los incrementos paritarios de trabajadores y jubilados". Hasta ahora el defensor del pueblo de Santa Fe, Raúl Lamberto, se sumergió en un profundo silencio tras estos pedidos de subas de Aguas y la EPE. Desde el propio oficialismo quien sorprendió al salir a criticar los mismos fue el socialista Miguel Ángel Cappiello, senador provincial por Rosario, quien calificó de "excesivos" ambos porcentajes de aumentos. Claro que no dijo ni una palabra de la suba del presupuesto del Poder Legislativo que él mismo integra y que en 2017 gastará un 35% más (2.133 millones de pesos, casi 6 millones por día). Aunque esa ya es otra historia.

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