Docentes
Sábado 01 de Octubre de 2016

Cuando la escuela es un gran taller de oficios

El Centro Provincial de Formación Profesional Nº 2 cumple 40 años. Es público y de enseñanza gratuita.

Saúl Barrios aprende carpintería para darse el gusto con el oficio, también con la intención de emprender algo propio. Se enteró por el boca a boca de esta oportunidad y no dudó en anotarse. "La enseñanza es muy buena, intensiva, aprendés a trabajar con herramientas", valora sobre aspectos claros del Centro Provincial de Formación Profesional (CEF) Nº 2. Saúl es uno de los 700 estudiantes que pasan al año por alguno de los numerosos cursos de oficios gratuitos ofrecidos por la institución pública, que el martes que viene festeja sus 40 años de enseñanza.
   El CEF Nº 2 funciona como un gran taller donde todos los días asisten jóvenes a aprender lo esencial de alguna formación técnica o capacitarse en lo que ya ejercen en áreas de construcciones, automotores, electrónica y electricidad, informática o metalmecánica. Las clases se reparten en los turnos mañana, tarde y noche. No hay restricciones para el ingreso, más que tener los 18 años cumplidos, la primaria aprobada y en algunos casos alcanza con estar alfabetizados. Hay excepciones para quienes tienen 16 y 17 años: pueden cursar siempre que demuestren que están terminando la secundaria obligatoria.
   Entre los asistentes al CEF también hay profesionales, docentes y alumnos universitarios. Mara Carta (30) estudia arquitectura y transita el nivel más avanzado de carpintería. "Me gusta diseñar y aprender a hacer muebles", comparte las razones por las cuales cada noche se hace un tiempo para cortar y lijar la madera.
   Adrián Simón es el profesor a cargo del taller donde aprenden Mara y otro buen número de compañeros y compañeras. Describe cómo se organizan las clases, en la teoría y la práctica, con planos, proyectos y luego echan mano a la obra. De riguroso guardapolvo azul se entusiasma contando esos detalles que hacen de cada clase un descubrimiento diario. Una postal que se replica en los grupos de docentes y alumnos de las demás formaciones.
Soldadoras y gasistas
En la planta alta del edificio de Crespo 847, donde funciona el CEF Nº 2, una buena cantidad de jóvenes y adultos se capacita en electricidad del automotor, soldadura y gasista. "Siempre me gustó aprender estos oficios, antes pasé por herrería, me encanta manejar estas herramientas y saber cómo hacer estos trabajos", dice Angeles Aguirre mientras se quita la máscara protectora que usa para soldar. Tiene 21 años, no fue a una escuela técnica ni piensa estudiar una carrera superior afín. Sencillamente quiere saber, formarse en estos oficios y planea seguir en esa línea de prácticas.
   Una larga mesa de madera reúne a quienes hacen el curso de gasista, uno de los más demandados. A diferencia de la mayoría, que son cuatrimestrales, este es anual y requiere tener el secundario aprobado, una exigencia que pide Litoral Gas para matricular. El profesor Hermes Del Rey está al frente de las clases. Habla de las dimensiones técnicas y éticas inherentes a esta formación. También toman la palabra los alumnos y con ejemplos sencillos cuentan cómo es la dinámica de estudio, muy propia de un gran aula-taller: teoría, trabajos colaborativos, práctica intensiva y puesta en común.
   Sea de tornería, autocad, albañilería, plomería o de mecánica automotor hay acuerdo entre docentes y cursantes que las clases son siempre intensivas, donde cada día hay conceptos nuevos que conocer y una práctica diferente para no perderse. Por eso la asistencia regular es una de las clave en estos cursos.
   La inscripción a las capacitaciones cuatrimestrales se habilita dos veces al año: el primer día hábil de noviembre y el primer día hábil de mayo. "La demanda es siempre muy grande" confirma el director del CEF Nº 2, Adrián Sciarrata, sobre lo que se percibe claramente en el recorrido por el establecimiento. Entre los cursos más buscados están los de gasistas, plomería, electricidad, albañilería, colocador de cerámicos, soldadura y el de refrigeración cuyo cupo se cierra a las horas de abierta la inscripción. Las razones —explica el director— son la salida laboral, la posibilidad de certificar lo que ya saben de oficio y muchos profesionales como ingenieros o arquitectos que "manejan muy bien los planos y los cálculos, pero vienen a pulir destrezas".
Equipo docente
Hay alumnos y alumnas de distintas edades, pero el promedio es de 30 años. Todos trabajan, estudian o son amas de casa. Los grupos se arman a partir de un coloquio previo entre los profesores y los inscriptos, donde se conversa sobre el alcance de la formación escogida, los intereses de los aspirantes. Y la evaluación es permanente. "Cada profesor se da su propia estrategia para evaluar", dice el director confiando en la formación profesional del equipo docente.
   "Uno de nuestros méritos es haber tratado de adaptarnos a la demanda, de enseñar haciendo de cada clase un trabajo real", destaca Sciarrata. Los títulos que ofrece son oficiales, certifican la formación profesional en el oficio elegido. La escuela tiene un perfil técnico indiscutible, herencia de su origen en el Consejo Nacional de Educación Técnica (Conet). A principios de los 90 fue transferida a la provincia. "Siempre fuimos una alternativa a la educación técnica", subraya el director sobre la característica que la distingue.
   El CEF comienza a funcionar el 4 de octubre de 1976 como Centro Nacional de Formación Profesional Nº 1 de Rosario. Inicialmente se dictaban cursos de plomería, carpintero de hormigón y azulejista. Las clases eran en los talleres de la ex Escuela Técnica Nº 5 de San Juan al 2500. Más tarde se sumaron los de electricidad del automotor y electricidad. Actualmente, hoy Centro Provincial de Formación Profesional Nº 2, propone capacitarse en una buena variedad de oficios (pueden consultarse la nómina completa en la página oficial cpfp2rosario.com).
   El CEF Nº 2 (antes Nº 1) también debió dar pelea por el edificio propio. Recién durante la segunda gestión del gobierno de Jorge Obeid se logró la expropiación del actual inmueble.
Formación en valores
El martes que viene, a las 18, la institución pública festejará los 40 años de su creación con un acto protocolar, al que están invitadas también las autoridades del Ministerio de Educación de Santa Fe y serán reconocidos ex educadores. Jorge Méndez fue docente de la institución hasta el año pasado, cuando se jubiló. Ahora es el coordinador de las actividades para celebrar este aniversario. Junto al director pide expresamente que se mencione el lema elegido para este cumpleaños: "40 años educando, formando profesionales del trabajo, inculcando valores para toda la vida".
   "Consideramos que más allá de los saberes propios de cada oficio hay que inculcar valores como el amor por el trabajo, el sacrificio, la honestidad, la dignidad. Muchos vienen a aprender un oficio para hacer sus propios emprendimientos, porque están cansados de ser explotados por un patrón", dice el director.
   Los testimonios de los profesores, estudiantes y directivos coinciden en ese compromiso de formar buenos carpinteros, buenos electricistas, buenos albañiles. Buenos trabajadores y trabajadoras para cada oficio.

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