Cartas de lectores
Martes 13 de Septiembre de 2016

Cuando el pueblo dice "¡basta!"

Cuando el pueblo dice basta y sale a las calles en forma pacífica a pedir algo tan básico y elemental para la vida cotidiana de todo ciudadano de bien, es porque la impotencia, el miedo, el hartazgo y las ganas de desahogo...

Cuando el pueblo dice basta y sale a las calles en forma pacífica a pedir algo tan básico y elemental para la vida cotidiana de todo ciudadano de bien, es porque la impotencia, el miedo, el hartazgo y las ganas de desahogo, ha llegado a un punto límite sin retorno, y la ciudad toda se hizo oír en todos sus sentidos, ante una clase política y dirigencial que desde hace muchos años pareciera hacer oídos sordos, tener una venda en los ojos, la cual ni siquiera parece haberle llegado el mensaje de las urnas en las últimas elecciones. El gobierno provincial y el municipal, después de gobernar los últimos años, no pueden negar lo que los números reflejaron. La sociedad, en su gran mayoría, les dejó un mensaje muy claro, han fracasado en la mayoría de sus políticas públicas. Ni hablar del tema más caliente: la inseguridad. Frases hechas y palabras vacías de contenido acompañadas de un inexistente plan de prevención del delito, donde cargan sobre sus espaldas horribles cifras de víctimas, muertos, cifras que han recorrido y recorren el mundo, ese mismo mundo que más de una vez ha escuchado decir que éramos "la Barcelona de Argentina". El ex ministro Lamberto tuvo que renunciar a su cargo, llegando al límite, después de un día casi fatídico, donde una balacera casi hace estragos en el club NOB, lleno de familias. Algo muy similar ocurrió corto tiempo atrás, hechos recurrentes en la cara de todos, sin contar las víctimas de los últimos días que hizo estallar a los ciudadanos, cansados de falsas promesas, viendo como los dirigentes saltan de cargo en cargo, de concejal a diputado y viceversa; pelearse por un puesto, dividir y crear cargos a amigos entre socialistas y radicales, quienes gobiernan en el fracasado Frente. "Yo te doy y vos me das", promesas de campaña, mientras la ciudadanía mira atónita. Una estructura policial sin respuestas, que hasta se ríen, según declaraciones periodísticas, del ministro de Seguridad, de su alto perfil mediático, ¿con qué sentido y para qué? Un ministro que bien podría haber sido un buen comunicador social de los actos del gobierno, pero ha demostrado ser un gran improvisado en materia de seguridad nada menos, y es raro que todavía permanezca en su cargo. Claro, se ve que las promesas preelectorales tienen atado al gobernador en mover las fichas de su gabinete, siendo sus ministros fusibles itinerantes. Gobernador, intendenta, la cantidad no hace a la calidad, podrán comprar 200 patrulleros más, podrán poner 500 policías más en la calle, podrán pedirle al gobierno nacional, que ustedes tanto odian, que manden miles de gendarmes, pero el daño ya está hecho. Han demostrado total incapacidad en todos estos años, con la vida de las personas no se juega, las calles queman. Las urnas han hablado hace casi un año, no han entendido el mensaje, la sociedad espera que al menos en este último tramo del gobierno del Frente Progresista se destapen sus oídos y gobiernen con dignidad hasta el final de sus mandatos, horribles por cierto.

Oscar Palacios

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