Edición Impresa
Jueves 23 de Junio de 2016

Cuando el odio se corra

Cuando el odio se corra, llegará la época del análisis justo. Triunfará la reflexión inteligente de la mano de la pasión, absolutamente por encima de rencores superados.

Cuando el odio se corra, llegará la época del análisis justo. Triunfará la reflexión inteligente de la mano de la pasión, absolutamente por encima de rencores superados. Volveremos a ser todos hermanos, de izquierda, de derecha o de centro. Cada uno flameando convicciones auténticas, sin mentiras, ni bochornos. Cantaremos el Himno Nacional Argentino con honor, gritaremos los goles argentinos con efusión, la educación llegará a todos los rincones, los niños crecerán con valores improrrogables, la salud será un derecho concretado, el trabajo colmará de pan a los hogares y los políticos serán los elegidos para forjar ese mundo diferente. Sin soberbia, sin tiranías, sin desprecios hacia quien no piense como el otro. Para ello deberemos contar con la justicia, que tendrá que leer detalladamente lo que marca la Constitución y comprender que en ninguna parte dice que debe detenerse, ser tan lenta o antojadiza. Necesitaremos senadores y diputados sanos, con manos limpias extendidas hacia el pueblo, y un ejecutivo capaz de coordinar esas acciones, permitiendo y apoyando los proyectos transparentes, de grandeza, lo cual permitirá de verdad tener "un presidente para todos los argentinos" y "un gobernador para todos los provincianos". Además, una prensa que jamás incremente el odio entre hermanos. Porque si no, continuará habiendo vallados que dividen, palos que se agitan en el aire, ideas magníficas que son incomprendidas, silenciadas o despreciadas. ¿Cómo podremos arribar a ese mundo donde el odio deje de ser el amo del lugar? Con esfuerzo, cada uno de nosotros, cada día, quizás debamos intentarlo. Desde el presidente para abajo, todos. ¿Alicia en el país de las maravillas? Quizás no. Porque si al odio le fue tan sencillo instalarse, quizás también entre todos, podamos desterrarlo.

Edith Michelotti


Malvinas, la OEA y los medios


Hemos leído el jueves pasado que "la Asamblea General de la OEA aprobó por unanimidad el inicio de negociaciones entre los gobiernos del Reino Unido y de la Argentina". Por primera vez vemos que, en los medios, ese apoyo está correctamente mencionado (inicio de negociaciones) ya que, en la mayoría de los casos anteriores se lo denominaba como "retomar las negociaciones". Aunque parezca un dato menor no lo es. Lo primero depende de una toma de decisiones de una parte, lo segundo incluye cierta obligación para con la otra. Al difundirlo de esta manera, incorrecta por cierto, se está deformando la realidad y suponiendo una obligación de seguir algo que se había interrumpido. Si se refieren a los 60 ó 70 nunca hubo negociaciones antes, sólo un ofrecimiento, el que, además, no fue aprobado por el Congreso. Ergo, con paciencia y mucha suerte debemos esperar. Tal vez un día podamos ver que alguna negociación se esté iniciando.

Ricardo Gómez Kenny

DNI 6.019.530


Por favor, ¡otra vez, no!

Es una expresión de deseos de alguien que pasó muchas décadas de desilusiones, mentiras y engaños. Y creo que estamos continuando en esta línea, ya que las medidas en vez de ser consensuadas, primero se aplican y luego se explican. Yo creo que tendría que ser al revés, contemplando un equilibrio entre pagadores y cobradores, o sea, entre los salarios reales y las tarifas y precios. Creo que se está errando feo, o no, depende de las mentalidades del gobierno, hasta ahora con eternos mentideros, a los que estamos muy acostumbrados y desilusionados. Yo creo que la Justicia lenta no es Justicia y si se espera 10 o 15 años para hacer justicia va a ser tarde para los humildes que están reclamando un escarmiento para los chorros por más títulos que tengan. Pero claro, es la Justicia que conviene a los gobernantes, por si las moscas, ¿vio? Mientras tanto siguen las afrentas contra el pueblo al ver las groserías de estos chorros inescrupulosos, amorales y con muchas complicidades. Se prometió un gobierno transparente, hasta ahora lo único que se hace es mostrar, como en una vidriera, los distintos y contínuos actos de corrupción, pero escarmiento no. Sólo se ve a distintos funcionarios cargándose de laureles por los grandes logros conseguidos, pido más humildad y mejor servicio.

Dusan C. Sigulin

LE 6.009.490


Una deuda de nuestro gobierno

Hoy en el Monumento a la Bandera en Rosario escuchamos muy buenos discursos de nuestros políticos, muchas promesas y realizaciones. Lamentablemente, también con muchas ausencias o promesas que se deben hacer realidad con carácter de urgente para aquellos que necesitamos soluciones, para quienes viven en la espera que se cumpla la promesa de resolver con carácter prioritario por los tiempos que viven en sus insuficiencias en sus ingresos. Los jubilados, los ajustes prometidos a todos en sus juicios a la Ansés, justicia, paz, control de la droga, y fundamentalmente que los ladrones del gobierno anterior devuelvan todo lo que nos han robado en forma alevosa. Por favor, basta de declaraciones por escrito, los jueces deben hacer cumplir y devolver los bienes sustraídos para cumplir con las promesas mencionadas y mejorar las condiciones laborales y la producción de nuestro campo por la inflación que vivimos.

Arturo Brunner


Un robo y una triste realidad

El sábado pasado mi hija sufrió el robo de su celular en un boliche bailable de la ciudad llamado Bound. Como el dispositivo tiene localizador, a las pocas horas sabíamos donde estaba ubicado.

Me dirigí a la Seccional Quinta, que corresponde a mi casa, para informarme como me debía manejar para hacer la denuncia correspondiente. Una oficial muy amablemente me sugirió que no la haga porque no iba a tener respuesta. No conforme con esto insistí en la Seccional Decimosexta donde está ubicado, según el rastreador, el celular en cuestión. Me atendió un agente que me dijo que no tienen móviles ni personal para atender estos casos y que llame al 911. Al celular lo perdimos, lo que no quiero perder es la oportunidad de decirle al ministro Maximiliano Pullaro y al gobernador Miguel Lifschitz que dejen de mentir, cada vez que escucho un reportaje de ellos sobre el tema seguridad no paran de mentir. ¿No sería más fácil que recorran las dependencias policiales para ver con sus propios ojos lo que sucede? Hasta cuándo los ciudadanos tenemos que aguantar.

Juan Guerrero

DNI 14.392.861


El caos en la ruta 90

Desde hace tiempo recorro en automóvil la ruta 90 no menos de 20 veces por año. He sufrido, quizás como muchos otros propietarios de vehículos, innumerables trastornos y pérdidas económicas motivadas por el mal estado de ese camino. El detalle excede el espacio de la nota. La provincia se ha dedicado, desde hace más de 30 años, a reparar, tapar y emparchar los distintos baches que se forman por muchísimas causas. Es más, el nuevo y reciente tramo de Alcorta-Melincué ya acusa deterioros, día a día, y en aumento. ¿Las causas? Entre otras, circulación de camiones y equipos con sobrepeso, mala nivelación y su consecuente acumulación de agua pero, sobre todo, la deficiente calidad de los reiterados bacheos, que han sido ejecutados sin el correspondiente control de calidad por parte de la autoridad de aplicación que le cuestan al erario público ingentes sumas de dinero que no tienen el destino adecuado. Esta ruta, que recorre cerca de 200 kilómetros desde su empalme con la ruta nacional 8 hasta Villa Constitución, es una vergüenza para la provincia de Santa Fe. Y, quizás, más delicado aún, es un continuo peligro para la seguridad y la vida de quienes por ella circulan. Es hora y circunstancia adecuada para que la provincia razone con criterio amplio y visión de futuro, y piense en la necesidad de una autopista, con peaje, concesión a terceros o la forma que se juzgue más adecuada, pero autopista, no autovía. En una reciente publicación (diario "La Nación, lunes 20 de junio, página 10) respecto de un presupuesto para la provincia de Santa Fe de $ 120.000.000 para "bacheo superficial y profundo en diferentes rutas" (sic) pone en evidencia, una vez más, que solamente se piensa en el emparche y no en la solución concreta de los problemas. Si esto último se lograra, los contribuyentes y los usuarios quedarían muy agradecidos.

Jorge Lo Valvo

Robin Hood inverso

Después de unos ocho siglos del nacimiento y desarrollo de la romántica leyenda de Robin Hood, el hombre que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, nacen los Hood inversos reales –no son leyenda– que roban a los pobres para enriquecerse personalmente y hacer lo mismo. Lo hacen con las mismas armas, arcos y flechas. Con la actual tecnificación, han logrado impregnar las puntas de las flechas con un elixir de bienestar de existencia subsidiada, que convence a los pobres para dejarse robar por ricos tan benefactores e "iluminados", y todo en nombre del proyecto "nacional y popular".

Emilio Zuccalá


El Monumento y el vallado

Que triste fue el festejo en el Monumento Nacional a la Bandera, nunca vi el vallado hecho en forma conjunta principalmente con efectivos de la Gendarmería nacional y vallas metálicas, ¿a qué se debió este procedimiento? A mi modesto entender el gobierno nacional tiene perfecto conocimiento de las medidas que toma con respecto al pueblo. Todas perjudiciales a su forma de vida y los que desean poder expresarse se ven marginados a golpes como si lo que nos gobierna fuera una dictadura. Este descontento popular es consecuencia de lo que están sembrando, siendo en este caso apoyado por el gobernador Miguel Lifschitz expresando públicamente que se volvió a recuperar la fiesta cívica. ¿Cómo puede haber una fiesta cívica sin la presencia del pueblo?, ¿dónde quedaron los postulados socialistas al expresar esas palabras? Todos estos acontecimientos no son nada más que la consecuencia de que no era este el cambio que querían muchos de los argentinos.

Néstor Cáceres

DNI 6.072.916


A esta altura, que no nos sorprenda

Alí Babá, el convento y los 40 ladrones. ¿Podía el pueblo argentino esperar otra cosa de delincuentes que comenzaron su carrera política atracando bancos, secuestrando a empresarios y asesinando y colocando bombas? ¿Se puede uno sorprender a esta altura de las circunstancias de las calamidades que históricamente el peronismo trajo al pueblo argentino y a la Nación? Mientras nosotros nos quedamos con la boca abierta, el mundo entero se ríe de lo que pasa en Argentinana. Lo tenemos bien merecido, por cómodos, dormidos y negligentes.

DNI 11.270.762

Comentarios