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Sábado 06 de Abril de 2013

Cuando editar un libro para niños es una empresa sensible

"Cuentos con humor. Historias de picarones", de Silvia Florentino, llega a las instituciones y escuelas gracias al apoyo empresario local

Una empresa con fines de lucro puede tener otros fines, así lo confirma la escritora rosarina Silvia Florentino que con el aporte económico de la empresa rosarina Agua Monumento editó "Cuentos con humor. Historias de picarones". La condición para la autora fue que se ocupara de distribuirlo de modo gratuito en escuelas, hogares, fundaciones e instituciones de escasos recursos.

El libro —de Ediciones Acuarela— se publicó a fines del año pasado, recoge 18 narraciones folclóricas dedicadas a los más pequeños. También incluye una guía para padres y maestros. Florentino es coordinadora de talleres literarios y profesora de lengua y literatura, además de haber escrito una buena cantidad de producciones literarias para el sector infantil.

—¿Cómo es "Cuentos con humor"?

—En diciembre apareció el libro "Cuentos con humor" ilustrado por el artista Fabio Piatti, que reúne 18 cuentos cortos de pícaros, adaptados de nuestro folclore. El texto presenta además una fundamentación para padres y docentes sobre los beneficios de lo folclórico para los niños. Es de lectura a partir de los 7 años, precisamente cuando van abandonando esa etapa de lo maravilloso. Sincerándonos, hoy los niños de 5 años que están tan avispados, también lo pueden disfrutar seguramente. Son cuentos muy risueños, con el humor propio de nuestro folclore. Todos los regionalismos tienen leyendas, mitos que revalorizan los valores humanos, allí está la sabiduría de nuestros pueblos. Hace años que me interesa esa temática. Desde mi óptica, el descubrimiento de América es un cubrimiento, ya que nuestras culturas originarias están tapadas, solapadas, desprestigiadas y mi aporte es contribuir a develar otras historias y culturas. Durante años nos educaron diciendo que los civilizados eran los de afuera, los otros; y que los no civilizados eran nuestros pueblos originarios. Es una línea en mi literatura, en mis anteriores publicaciones. Que los personajes del libro sean animalitos, atrapa mucho a los niños, y lo bueno del género, en cuanto a la picardía, es que casi siempre gana el bueno.

—¿Qué otros caminos se le abren a "Cuentos con humor"?

—Para las instituciones que quieran realizar algún trabajo creativo a partir del libro tendrán oportunidad de mostrarlo en un acto pensado para este fin y que será en la Federación de Cooperativas Escolares. Será luego de las vacaciones de invierno, donde el número de escuelas convocadas crecerá. También está la idea de distribuir el libro entre niños con problemas oncológicos a través de una fundación local. Hay ejemplares en la biblioteca de la Escuela Waldorf de Rosario, cosa que me gratifica personalmente. La locutora Nélida A. Zenón, desde su programa "Cancionero guaraní" que se emite por Radio Nacional Rosario se encargó de llevar varios al Festival Folclórico de Corrientes y llegó incluso a otras escuelas del interior del país, como la provincia de Jujuy.

—¿Cuáles fueron los caminos para editar de este modo?

—En los talleres literarios que he dictado siempre se da la conjunción de personas interesadas en la lectura y escritura, en las artes en general. Los talleres me han hecho conocer gente muy valiosa, con expectativas de crecimiento y de producción. Fue así, que tuve la gratitud de conocer a Patricia Riskin. Nuestro vínculo en el taller extendió sus frutos en un proyecto compartido. Patricia supo de mi material no publicado y se interesó personalmente en el mismo, ella representa a la firma Agua Monumento que nutre sus máquinas con "ese maravilloso río, casi un mar por su caudal, que a propósito: los rosarinos deberíamos valorar más", según palabras de Patricia Riskin, una mujer sensible y comprometida, agradecida a sus padres Juana y Víctor, inmigrantes fundadores de la empresa. Ellos, enamorados de Rosario, trataron siempre de devolverle todo lo que les dio. Como empresarios sensibles cuidan el medio ambiente y su ciudad, preocupados y ocupados por el presente y futuro de la juventud, de los niños: tanto a nivel de respeto al medio ambiente, como en lo social y cultural. En una oportunidad anterior, en un ciclo de cuentos leídos, Patricia me propone grabar un CD con cuentos interpretados, pero no se pudo lograr por cuestiones de propiedad intelectual. Posteriormente le comento que tengo, durmiendo hace mucho tiempo, un libro en mi computadora. A ella le gustó mucho que fuera para niños, que reivindicara el folclore; y me propuso editarlo en veinte días. Contrareloj tuvimos que trabajar sobre la puesta a punto de un libro con 18 cuentos, se trabajó mucho en conjunto con el ilustrador Fabio Piatti, también integrante del taller literario. Fue en efecto un taller muy productivo.

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