Ovación
Sábado 27 de Agosto de 2016

Crónica del abrazo simbólico a los regatistas dorados Carranza y Lange

Con honores. Cecilia Carranza Saroli y Santiago Lange recorrieron la ciudad.

Caravana de hinchas escoltó a bocinazos a la medallista de oro olímpica, la rosarina Cecilia Carranza Saroli, y a su compañero, Santiago Lange, los regatistas que triunfaron en Río

Se abrazaron arriba del barco y en el podio olímpico. Se los vio así en cada foto de los medios nacionales e internaciones que retrató la gloria deportivo de ambos. Y el gesto cariñoso y de respeto mutuo se volvió a repetir ayer al pie del Monumento en Rosario.

La crónica del abrazo entre la regatista rosarina Cecilia Carranza Saroli y su compañero Santiago Lange comenzó el 16 de agosto pasado en los Juegos de Río 2016 cuando se alzaron con la medalla de oro y se sostuvo ayer con un centenar de familiares y amigos que les dieron la bienvenida en caravana por la ciudad. Un recibimiento al que se sumaron decenas de personas que nada tienen que ver con la actividad náutica, pero que aprovecharon la ocasión para sacarse orgullosos una foto con los dos famosos deportistas que acababan de conocer por televisión.

"Como no voy a venir a alentarlos, trabajo acá enfrente: estos dos son un orgullo para este país, la piba es divina y el tipo, un ejemplo de vida", le dijo a Ovación Víctor Carrizo, de 43 años y encargado de un edificio de barrio Martin.

El abrazo que se viene replicando entre Carranza Saroli y Lange, no es una puesta en escena. Es un reflejo genuino de un triunfo que aún los conmueve. Y así lo expresan. "Todavía no caemos", dijo Carranza Saroli en una improvisada conferencia de prensa, parada y haciendo equilibrio junto a su compañero sobre las tradicionales luminarias esféricas de avenida Belgrano. Desde allí saludaron, posaron y aceptaron compartir foco con todo aquel que se acercó para felicitarlos .

La dupla líder de la clase Nacra 17 recorrió ayer por la tarde las calles de rosarinas, desde el Rosedal del Parque Independencia hasta zona norte. Bordearon el Paraná pero esta vez sobre cuatro ruedas: una camioneta escoltada por una treintena de autos, a puro bocinazo, ovación y el agite de banderas argentinas. El destino final del recorrido y, finalmente de los abrazos, fue el Yacht Club: allí la comunidad náutica que vio a Cecilia convertirse en la gran deportista que es la esperaba como a la hija pródiga que regresa a casa.

"No se puede creer todo lo que generó este triunfo, es para todos los argentinos. Volver a casa y que tanta gente esté acá es muy lindo", dijo la regatista, ante un grupo de hinchas que a ritmos futboleros le cantaban al dúo, el tradicional "dale campeón, dale campeón".

Este diario le preguntó a Carranza Saroli si creía que el triunfo dorado podría popularizar un deporte elitista como el yathing. "Ojalá que sí, la comunidad naútica toda y los funcionarios serán los responsables de que haya cada vez más chicos navegando", dijo la deportista antes de confesar que le regalará la medalla a su mamá.

Navegantes de Villa Constitución, San Nicolás, Santa Fe, Buenos Aires y de varios clubes de la costa rosarina se dieron cita en la bienvenida. Se lo vio al padre de Cecilia, Francisco Carranza, quien reiteró que encabezará la creación de una cancha náutica en el Paraná. "Necesitamos el apoyo del Estado para un estudio ecológico y dragado", dijo.

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