Cristina Fernández
Martes 01 de Noviembre de 2016

Cristina negó vínculos con Báez y apuntó a Macri por direccionar obras

Aludió al jefe del Estado por presuntos beneficios a la constructora de su primo. Y no respondió las preguntas del magistrado y los fiscales

La ex mandataria Cristina Kirchner aseguró ayer ante la Justicia que no es "amiga ni socia comercial" de Lázaro Báez, al prestar declaración indagatoria en una causa por presunto fraude con la obra pública otorgada durante su mandato al empresario detenido. Y contraatacó señalando al presidente Mauricio Macri por presuntamente haber favorecido a la constructora de su primo, Angelo Calcaterra, en la financiación de las tareas de soterramiento del tren Sarmiento.

La ex jefa del Estado se expresó de ese modo al declarar por primera vez sobre sus vínculos con el dueño de Austral Construcciones, luego de ser acusada de montar una "matriz de corrupción" durante su gobierno y favorecer a Báez con 16.000 millones de pesos a través de la licitación de obra pública.

Cristina llegó a los Tribunales Federales de Comodoro Py a las 10.30 (estaba citada para las 10) y, tras atravesar con su custodia y a bordo de un vehículo a la militancia agolpada en una calle lateral trasera del edificio, ingresó al mismo y se dirigió al juzgado de Julián Ercolini.

La audiencia de casi dos horas tuvo lugar en el cuarto piso, donde Cristina se presentó junto a su abogado, Carlos Beraldi, y el ex ministro de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni, quien oficia de consejero jurídico, en medio de un pasillo sellado para el ingreso de curiosos o periodistas.

La ex presidenta ingresó a la secretaría donde consta la causa en su contra (data de 2008), hizo un saludo generalizado al juez y a los fiscales Juan Mahiques y Gerardo Pollicita y comenzó su declaración espontánea, tras escuchar la imputación durante quince minutos.

El arranque fue tenso ya que Cristina negó tener vínculos comerciales y ser amiga de Báez, en respuesta a la acusación fiscal que les atribuye fideicomisos en común y la compra-venta de terrenos en Río Gallegos (Santa Cruz).

Luego insistió en la nulidad de la acusación en su contra, algo que le fue rechazado días atrás, al sostener que no hubo una auditoría completa sobre la licitación en la obra pública y, en función de eso, aclaró que no responderá preguntas hasta tanto se defina el planteo.

Según subrayó, las obras públicas eran determinadas por el Congreso nacional y ella desconocía muchas de las licitaciones entregadas a Báez durante su gestión.

También denunció a la empresa Iecsa, de la cual es parte Calcaterra, porque el actual gobierno firmó un decreto este año en el que reasumió el financiamiento por 45.000 millones de pesos en las obras de soterramiento de Sarmiento, cuando eso le correspondía, según el contrato, a la privada.

Por su parte, y minutos antes de que su antecesora ingresara a los Tribunales Federales, Macri había afirmado: "Todos los argentinos queremos que no haya más impunidad".

Tras su indagatoria, Cristina leyó puntillosamente y corrigió el acta que se incorporará a la causa, en la cual hoy declarará el ex ministro de Planificación Julio De Vido. Mañana hará lo propio Báez y el jueves le corresponderá al ex secretario de Obras Públicas José López (ambos detenidos en Ezeiza por otras investigaciones).

Durante la audiencia, la ex jefa del Estado bebió el agua mineral que ella misma se llevó al juzgado y sólo deslizó una chicana política a Mahiques, de quien recordó que su hermano es funcionario del Ministerio de Justicia nacional e integrante —en representación del Ejecutivo— del Consejo de la Magistratura.

Blindaje. Luego de finalizar la declaración, y con muchísima custodia de fuerzas federales, la ex mandataria se retiró por donde ingresó: la calle Letonia. Pero frenó para hablar con los medios y la militancia ubicada en ese lugar.

El operativo de seguridad incluyó 400 efectivos (Policía Federal, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Prefectura Naval), un piso completo bloqueado, drones y un doble vallado al edificio.

Precisamente, con los hombres de Gendarmería se registraron pequeños incidentes con la militancia a la salida de la ex presidenta. Dentro de la sede judicial, en tanto, no hubo gritos ni cánticos de los fanáticos de Cristina, como había ocurrido el 13 de abril pasado, cuando recorrió los mismos pasillos para enfrentar la indagatoria por la causa dólar futuro ante Claudio Bonadio.

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