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Miércoles 09 de Julio de 2008

Cristal

Caminabas hacia mí, levanté la vista hacia tus ojos y de pronto sentí el choque. Toc. Fue en la cabeza, contra una superficie dura, fría, letal. Se oyó un ruido seco. Vos ni siquiera me miraste. Pasaste con la determinación de una gacela surcando la sabana, con la gracia de una gaviota planeando sobre el mar.

Caminabas hacia mí, levanté la vista hacia tus ojos y de pronto sentí el choque.

Toc.

Fue en la cabeza, contra una superficie dura, fría, letal. Se oyó un ruido seco. Vos ni siquiera me miraste. Pasaste con la determinación de una gacela surcando la sabana, con la gracia de una gaviota planeando sobre el mar.

Nadie ve el cristal pero está allí. Es tan indetectable como impenetrable. Te rodea como una burbuja de hielo. Te aísla como a un condenado a muerte (y el condenado a muerte soy yo).

Yo creía que estaba solo pero ahora sé que no estoy solo. Simplemente no hay cristal en torno mío. No hay murallas transparentes que me separen de la vida. Estoy expuesto. Puedo contagiarme y sonreír. Puedo tocar otra mano.

La próxima vez que vengas hacia mí lo romperé en mil pedazos. Si sangro, acaso entiendas que  mi corazón no aceptó seguir sin el tuyo.

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