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Miércoles 04 de Julio de 2012

Crecer con armonía

La decisión de la Justicia santafesina de poner freno a la construcción de grandes edificios en un barrio emblemático de la capital provincial constituye un interesante precedente en momentos en que el boom inmobiliario...

La decisión de la Justicia santafesina de poner freno a la construcción de grandes edificios en un barrio emblemático de la capital provincial constituye un interesante precedente en momentos en que el boom inmobiliario (en algunos casos léase especulación) está cambiando la fisonomía de muchos barrios en distintas ciudades de la provincia, a veces ante la mirada incrédula de los vecinos.
La decisión de la Justicia santafesina de poner freno a la construcción de grandes edificios en un barrio emblemático de la capital provincial constituye un interesante precedente en momentos en que el boom inmobiliario (en algunos casos léase especulación) está cambiando la fisonomía de muchos barrios en distintas ciudades de la provincia, a veces ante la mirada incrédula de los vecinos.

Sólo en Rosario, barrios como Pichincha, los llamados barrios entre bulevares, ahora Arroyito y Refinería, y desde hace tiempo Echesortu, han visto trastocada su imagen y su cotidianidad por la proliferación de verdaderos puñales de cemento. Se demuelen casas de estilo, se construye al lado de inmuebles tradicionales, se generan conos de sombra en manzanas enteras.

Más allá de las desprolijidades que puedan haberse dado en el caso de barrio Candioti, y de que otros casos puedan estar bien encuadrados, bien sirve esto para pensar en la forma en que cada ciudad decide prosperar. Planificar las ciudades respetando sus historias y sus lugares emblemáticos tiene que ver también con un crecimiento armónico que debe ser tenido en cuenta.

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