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Miércoles 22 de Junio de 2016

Crece el interés de los lectores por la cocina y los alimentos saludables

El segmento pasó a ser un clásico en los catálogos de las editoriales. Una temática que sostiene una impronta cultural.

Los libros de gastronomía exceden el recetario de platos y menúes tentadores, por lo menos así lo refleja desde hace algunos años el mercado editorial con una gran producción en torno a la temática, mientras que recientes lanzamientos refuerzan ese fenómeno con novedades que proponen distintos abordajes, como la fructífera relación entre cocina y ciencia o una nueva fórmula en base a plantas.

"La cocina es central en nuestra cultura y nuestra biología, y es inacabable. La cocina es, en cierto modo, una de las mejores ocasiones para explorar aspectos muy amplios de la cultura y de la ciencia", opina en diálogo con Télam el biólogo y escritor Diego Golombek, a cargo de la serie Ciencia que ladra de Siglo XXI, que entre sus novedades presenta "La ciencia en la cocina. De 1700 a nuestros días" del sociólogo italiano Massimiano Bucchi.

Tal vez por eso, sean del abordaje que sean, los libros de y sobre cocina "son un clásico en los catálogos de casi todas las editoriales", explica Florencia Cambariere, directora de la división comercial de Penguin Random House acerca de este boom que se refleja en los medios y "en la agenda social de la gente", a través de "la actitud activa frente a lo que consumimos y decisiones que implican un esfuerzo de parte de las personas".

Así, cuando cocina y cultura se fusionan, y a este vínculo se le suma una pizca de mercado atento, el interés por las hornallas, las cacerolas y los alimentos aumenta como la masa levando. Y a la tendencia la acompañan lanzamientos de libros que arriesgan ya no sólo a recetarios y menúes, sino a títulos que proponen nuevos tintes y abordajes sobre el mundo de la cocina.

Comida rica. Si bien hace por lo menos media década los libros de gastronomía se convirtieron en un boom, lo curioso de los últimos tiempos es el modo en que se desmontaron hasta llegar a ramificaciones en las que el plato pasa a segundo plano y "al interés por comer rico se sumó la preocupación de la gente por los alimentos en particular, más allá de la cocina", según dice Cambariere.

Pero además de vida saludable, la cocina es objeto de conocimiento académico, como lo demuestra el último libro del sociólogo italiano Massimiano Bucchi, "La ciencia en la cocina", una entretenida historización sobre la relación entre ciencia y cocina a partir de un menú de cuatro pasos que reflejan la "intersección" de esa dupla, para "comprender las transformaciones, lógicamente de mayor alcance, en la relación entre ciencia y sociedad".

Ocurre, como sostiene Golombek, que "nunca deja de llamar la atención que la cocina sea un laboratorio en donde se desarrollan experimentos de física, química y biología. Aunque a veces se nos escape, es tan obvia que ha interesado a científicos y cocineros desde siempre, y Bucchi repasa anécdotas poco conocidas sobre este matrimonio, que en muchos casos están protagonizadas por algunos héroes de la historia de la ciencia".

Porque "la cocina es una ciencia, no cabe duda, y como toda ciencia, tiene un gran espacio para la creatividad y la innovación", como afirma el biólogo argentino, el libro del sociólogo y divulgador italiano desarrolla con esa consigna un recorrido que rastrea al interior de la producción científica, poniendo el foco en los paradigmas, estéticas y representantes de cada época.

En otro tono, con eslóganes como "la conciencia es el primer paso en la curación", el sello Grijalbo —con una acaudalada literatura en la temática de vida saludable— lanzó este mes "La revolución de los 22 días", el bestseller estadounidense del especialista Marco Borges, una de las figuras más convocantes que atiende a celebridades como Shakira, Jennifer López o Gloria Estefan. De hecho, el prólogo está escrito por la estrella pop Beyoncé.

Sin perder de vista la apelación a la rigurosidad científica —las referencias son numerosas—, "La revolución de los 22 días" recupera ensayos e investigaciones sobre el auge de la "medicina del estilo de vida", es decir, "el estilo de vida como tratamiento y prevención". Amaranto, arroz integral, quinoa, mijo, porotos negros, brocoli, remolacha o espárragos son algunas de las plantas que marcan el ritmo de este programa alimenticio, que salió del círculo de las celebridades para llegar a las manos de cualquier lector dispuesto a "transformar" su vida en tres semanas.

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