Newell's
Lunes 21 de Noviembre de 2016

Creatividad y firmeza

Formica fue el generador de juego. Formiliano, Moiraghi y Advíncula, otros que rindieron.

Cómo no resaltar una vez más el juego de Mauro Formica. Si la creación es un don preciado en el fútbol, el mediocampista la garantizó para Newell’s. Con émulos de tan buen pie en la otra vereda, siendo Andrés D’Alessandro el más excelso de los rivales, el Gato estuvo por encima de todos ellos. Una y otra vez se hizo ayer de la pelota unos metros más allá de la mitad de la cancha para transitar el campo de juego en forma vertical, pero zigzagueante para que nadie se la robe. Valioso para generar, tuvo socios de los otros, los batalladores, quienes sostuvieron al equipo para que después el Gato hiciera lo que más sabe. Y en esa otra tarea, Fabricio Formiliano y Néstor Moiraghi fueron los bastiones, firmes y seguros. También merece unas líneas Luis Advíncula, que de a poco deja atrás rendimientos poco confiables.

   Esta versión mejorada de Mauro Formica en el último semestre del año se repitió ayer. Fue difícil que se la quitaran cuando la tenía junto al pie. Atrajo marcas, permitiendo que sus compañeros quedaran libres. Combinó tan bien control y aceleración que fue siempre un riesgo para los millonarios. Le faltó el gol, nada más, aunque estuvo cerca. En un mano a mano se encontró con Batalla y en otra de sus corridas no le dio con justeza ante el arquero y terminó con la pelota afuera. Fue en esa jugada en la que Mina lo barrió, pero no cobraron penal.

   Formica tuvo libertades que otra clase de adversarios no le dan. Apenas Arzura estuvo para batallar en el medio riverplatense. Pero eso no le resta mérito al volante rojinegro. Jugó a lo que sabe y volvió a influir de manera determinante.

   Nada vistosos, nada elegantes, pero sumamente útiles, los zagueros centrales del local respondieron ciento por ciento. Formiliano y Moiraghi sacaron todo, de arriba y de abajo. Fue meritorio considerando que lo hicieron ante un siempre peligroso Alario y este buen presente de Driussi.

   Formiliano jugó otro partido entero y no es un dato menor, teniendo en cuenta que hubo momentos en los que debía salir porque el físico no le resistía. Y su ladero Moiraghi se sigue consolidando. En el mano a mano fue muy difícil de pasar.

   Junto a ellos, Advíncula no ofreció esas fisuras que en ocasiones dejaba al descubierto. Fuerte, duro, cerró el lateral derecho. Seguro en la marca, estuvo mejor siendo salida en el primer tiempo. Cuando Newell’s todavía buscaba por dónde perforar al millonario, las subidas del peruano, encarando y gambetando, fueron la mejor respuesta.

Lo mejor, más allá de los mencionados, es el nivel medio alto de todo el equipo de Osella.

La figura

Aparte de todo lo dicho, hay que destacar que el volante terminó el partido entero físicamente. Ayer, sobre el cierre, la pisó para pasar entre dos y meter el remate con comba que se fue. Otros a esa altura piensan en controlarla y demorar para que pase el tiempo. Pero él siente que puede más y lo demuestra.

Ausentes que no se notaron

Sebastián Prediger y Juan Ignacio Sills tenían la exigencia de cubrir las bajas de los rendidores Facundo Quignon y Diego Mateo, ambos lesionados. Para Sills era más complejo por no haber jugado los últimos partidos. Pero tanto él como Prediger respondieron ante volantes de buen trato de pelota como los de River. Prediger incidió más en la elaboración y Sills estuvo mayormente preocupado en la recuperación. Ambos fueron una alternativa para el rojinegro.

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