Central
Lunes 22 de Agosto de 2016

Coudet sabe que cuenta con elementos para afrontar el desafío que se avecina

Un puñado de días separan al receso del inicio de la competencia (todo está dado para que el torneo comience el próximo fin de semana).

Un puñado de días separan al receso del inicio de la competencia (todo está dado para que el torneo comience el próximo fin de semana). Y cuando la maquinaria futbolística argentina se ponga en funcionamiento cada uno deberá atender su juego. Un recorrido, por más rápido que sea, por las entrañas canallas expone un escenario de sensaciones y aditivos futbolísticos que servirán de plataforma a partir de la cual se intentará dar un salto de calidad.

El buscado y pretendido. Entendiendo que el ciclo de Eduardo Coudet entregó muy buenos dividendos desde el reposicionamiento del equipo, pero para nada obviando que la meta sigue siendo el título, con todas las complejidades que esa búsqueda trae aparejadas. Eso no hará que la mirada se pose directamente al final del camino y se intente pasar por alto el día a día. Es que si hay algo que caracterizó a este cuerpo técnico es el tránsito cauteloso, medido, focalizado en los objetivos cortos. Los imponderables seguirán existiendo. Serán parte intrínseca, como siempre, del devenir deportivo del equipo de Arroyito. Pero las proyecciones son inevitables y que correrán una carrera con esa "vara alta", como le gusta decir al Chacho y a la que le da placer hacer referencia cada vez que puede. Esas sensaciones de la previa corren también para los jugadores, pero el entrenador, como cabeza de grupo, tiene un plus.

En este sentido Coudet imagina o sabe que:

  • Hay una base que le da para potenciar su confianza. Son muchos los jugadores que vienen trabajando con este cuerpo técnico, que conocen todos y cada uno de los pasillos del club y, sin dudas lo más importante, saben no sólo dónde se apunta, sino cómo se trabaja en el día a día para fundamentar cada vez más el crecimiento. Se habló tantas veces (desde siempre) sobre la injerencia de la base, que lo que hay hoy en Central amerita ser tomado como ítem fundamental en esto de sentir, pensar o creer que todo aquel bagaje de conocimientos y relaciones, hasta humanas si se quiere, servirá para allanar caminos y lograr que el sorteo de ciertos obstáculos sea lo menos traumático posible.


  • Las presiones no cesarán. En este casillero no hay otra lectura posible. Con ese deseo, afán y casi sensación de obligación de lograr un título se topará este cuerpo técnico y los que vengan en caso de que este proceso no logre su cometido. "Nos gusta que nos exijan" y "queremos que lo hagan cada vez más" son algunas de las frases de cabecera de Coudet, quien no le esquiva al bulto, quizá por la condición de viejo conocedor del mundo Central y de las cuentas pendientes con las que se carga en Arroyito. Una historia conocida, pero que lejos de amedrentar parece oficiar de motor.


  • El ensamble debe ser rápido. Si hay una característica de este nuevo proceso es que el plantel sufrirá un recambio importante o cuanto menos atendible. Una aclaración imposible de pasar por alto: fue el propio Coudet quien puso como condición sine qua non, en aquella reunión con los dirigentes sobre su continuidad o no, comandar un grupo con cambios importantes en cuanto a nombres. Hay jugadores de buen rendimiento que se fueron y otros, a priori, de jerarquía que llegaron. Pero este nuevo proceso recién se está armando, lo que no quiere decir que se le entregue un cheque en blanco en cuanto al tiempo para amalgamar rendimientos (ahí entra en acción el aporte que pueda realizar la base que se mantiene). Ni más ni menos que el trabajo al que se expone cada cuerpo técnico en cada inicio de temporada, con equipos renovados. Para Coudet y sus colaboradores no se tratará de una excepción.


  • El respaldo cuenta. Quizá sumen la historia y esa relación que Coudet supo forjar con los hinchas en su paso de jugador, pero no hay forma de dejar de lado las buenas campañas hasta aquí realizadas. Ese feeling se vio desde el momento que tomó las riendas del equipo, allá por diciembre de 2014, y quedó demostrado cuando al Chacho se le cruzó por la cabeza (así se lo hizo saber a los dirigentes incluso) dar un paso al costado. La influencia en el terreno estrictamente futbolístico seguramente no es directa, pero sí de una colaboración directa no menor.

En apenas unos cuantos días más llegará la hora de la verdad y todo aquello que parece blanco puede oscurecer. Es fútbol. De igual forma, para Coudet, con sus ya casi 20 meses de trabajo en el club, hay algunas cosas que puede tomar como conocidas. w

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