Agroclave
Viernes 01 de Julio de 2016

Corrupción y lavado de activos

Trama delictiva. Para evitar llamar la atención sobre sus actividades reales, muchos grupos procuran desconocer un vínculo directo entre el producto de sus delitos y sus actos ilegales. Las estructuras y herramientas a las que recurren.

Se denomina lavado de activos al proceso en virtud del cual los activos de origen ilícito se integran en el sistema económico legal con apariencia de haber sido obtenidos en forma lícita.

Es decir, es un mecanismo mediante el cual una persona o una organización criminal que comete un delito (narcotráfico, corrupción, trata de personas, pornografía infantil, etc.) busca ocultar, disimular y/o encubrir el dinero conseguido de su actividad ilícita intentando en ese proceso dar, a esos fondos, apariencia de haber sido obtenido legalmente. El lavado de activos busca ocultar o disimular la naturaleza, origen, ubicación, propiedad o control de dinero y/o bienes obtenidos ilegalmente. Implica introducir en la economía activos de procedencia ilícita, dándoles apariencia de legalidad al valerse de actividades lícitas.

Para evitar llamar la atención de las autoridades sobre sus actividades reales (por ejemplo el dinero obtenido a través del narcotráfico) los delincuentes tratan de que no exista un vínculo directo entre el producto de sus delitos y sus actos ilegales. Por esta razón, y para poder gastar ese dinero mal habido, crean estructuras y herramientas cada vez más sofisticadas.

Muchas veces se adquieren grandes inmuebles (estancias, grandes campos con importantes cascos rurales, edificios, empresas, etc.) a bajo valor, para revenderlos a elevados precios. O se compran acciones de empresas muy rentables a bajo precio, para quedar como socios de las mismas y obtener altas rentas.

Generalmente se identifica el narcotráfico como el principal delito base del lavado , o a la venta ilegal de armas, la trata de blancas, las redes de prostitución, la malversación de fondos públicos, el uso malicioso de información privilegiada, el cohecho, el fraude informático y el terrorismo. Pero a partir de la nueva reforma al Código Penal, cualquier ilícito puede considerarse como el delito precedente para abrir la etapa posterior del lavado económico de los mismos.

El FinancialActionTaskForce (GAFI, en español) es un organismo intergubernamental, con sede en París, integrado por 34 países y 2 organizaciones regionales cuyo propósito es el desarrollo y la promoción de políticas para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Argentina es uno de ellos. También lo son EEUU, Francia, Rusia, Suiza, Reino Unido, Nueva Zelanda, Irlanda, Holanda, Noruega, Japón, etc. Todos países "serios y desarrollados". El lavado de dinero en términos generales se desarrolla en un marco de funcionamiento de mercados financieros desregulados y en la existencia de los denominados paraísos fiscales. Estados Unidos y Gran Bretaña son integrantes del GAFI y en sus propios territorios (el estado de Delaware y la city de Londres) funcionan espacios oscuros de transacciones financieras .

De recientes estudios referidos a territorios amigables al lavado de dinero, surgen resultados sorprendentes: los paraísos más importantes por ser los más opacos y de mayor significación económico-financiera están localizados en territorios de países desarrollados. Esos expertos estudiosos del lavado de activos resaltan que "se trata de 8 de los 10 primeros y 12 de los 15 primeros del ránking de TaxJustice Network. Sólo Singapur (puesto 7), Hong Kong (10) y Bahrein (14) están localizados en Asia, vale decir en territorios no occidentales". El paraíso que ocupa el primer lugar en el ránking es el estadounidense estado de Delaware, el segundo y el tercero son europeos continentales, Luxemburgo y Suiza, el cuarto caribeño, islas Cayman, y el quinto la city de Londres. Los índices correspondientes a estos primeros cinco paraísos muestran claramente su centralidad, su importancia relativa en la actividad económico-financiera global.

Casos

mediáticos. En estos últimos meses hemos tomado conocimiento de varios casos de empresarios y miembros( o ex ) de los distintos poderes de nuestro país cercados en oscuros casos de corrupción. O al menos es lo que inferimos los televidentes.

En primer lugar, debemos decir que las apariciones de esos personajes contando o trasladando dinero, no se consideran actos de lavado tal como lo presentan los periodistas especializados en economía, sino todo lo contrario.

Como lo señalamos precedentemente, el lavado supone al menos dos etapas: una de comisión de algún delito, y otra de incorporación al mercado formal de los fondos obtenidos ilícitamente, a través de una actividad que le de apariencia originaria de licitud. El traslado oculto de fondos líquidos nunca inferirá el delito de lavado de activos. A lo sumo podrá resultar la consecuencia de un delito previo como podría ser el de evasión fiscal.

En general, las personas que detentan fondos provenientes de corrupción, difícilmente intenten incorporarlo al circuito formal de la economía (lavarlos, blanquearlos). Sabemos que estas personas obtienen estos ingresos de origen ilícito en mayores proporciones que sus ingresos lícitos. Probablemente los preserven o ahorren para períodos futuros. O, eventualmente, lo conserven como patrimonio de reserva, lo gasten en bienes suntuosos o lo consuman en gastos en el extranjero, de forma tal que no se evidencien incrementos patrimoniales que sí, efectivamente, podrían dar lugar a investigaciones por lavado de activos

Fortaleza. Cuando el talento y el físico son equiparables, la diferencia radica en la capacidad para manejar la cabeza.

Omar Albano Rizzo / Especialista en tributación para LA CAPITAL


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