Jueves 26 de Enero de 2017

Coronda: la pileta de la polémica

Tan lejos de los países nórdicos que cierran cárceles por falta de presos que en la Argentina, y Santa Fe no escapa a la regla, faltan lugares de reclusión, como de las instalaciones que aquellas poseen (muy superiores a muchos hoteles turísticos de este país). En esas latitudes se entiende que privar de la libertad es una pena tan tremendamente dura –el que está en libertad no repara en ello siquiera- que, encima, agregarle condiciones degradantes no hace más que denigrar a los carceleros (el Estado, en definitiva) que a los penados.
Pese a que nuestra Constitución Nacional (art. 18) se rige por ese principio que considera que las cárceles deben reeducar a quienes hubieren delinquido para lo cual deben ser "sanas y limpias para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas", ello dista de traducirse en realidad de lo contrario no se habría dasatado una polémica que llegó hasta algunos medios nacionales. La razón: ¡la instalación de un piletín de lona para sofocar los calores de una de las temporadas con las temperaturas más bochornosas de la historia!
Pablo Cococcioni, secretario de Asuntos Penitenciarios, debió salir a aclarar lo obvio que "no es ilegal" y que ellos, es decir, las autoridades, autorizaron el artefacto instalado en el pabellón 7 de la cárcel de Coronda, que, por otra parte, sus reducidísimas dimensiones distan siquiera no sólo de permitirle a los presos del pabellón un chapuzón extendido sino que, destinada, para que las visitas también mitiguen el intenso calor en las espera, la hacen del todo ineficaz.
Sin embargo, voces de indignación o sugestivas sospechas de privilegios (que es probable que sean tan reales aunque no menos que las altas temperaturas de este verano) dieron lugar a una polémica bizantina que demuestra a las claras que la idea que la sociedad tiene de las cárceles dista en mucho de la del artículo 18 de la Constitución Nacional que, además por ser la ley suprema de la Nación, debería cumplirse y exigirse su cumplimiento.
Esto es, lo que debería movilizar a las personas en libertad debería a pensar como los privados de ella mitigan el calor o que los lugares de detención no sean sitios lúgubres e insanos. Sin embargo, la noticia –polémica, por cierto, es una insignificante mejora a esas condiciones como podría, si lo fuera, un piletín de lona con agua.
En todo caso, sí daría lugar a que se investigue desde la Justicia, la prensa o la Legislatura, el por qué sólo un único pabellón tiene acceso a ese tan precario medio de alivio en verano y no el resto de la población carcelaria. O si, al menos, todos los presos del pabellón 7 y sus visitas se pueden refrescar por igual sin que nadie se los impida. Si hubiere algún mecanismo en el que un detenido o grupo de éstos se apropiaron del piletín y regulan su uso, entonces se estaría frente a una situación que, sí sería de abuso pero de otras características. Y de un abuso –el privilegio de esos pocos- consentidos por las autoridades.
Según Coccocioni eso no es así. Deberá demostrarle a quienes lo cuestionan por estas horas que la suya es la palabra que en este caso dice la realidad. Pero esta es otra discusión.
La isla noruega de Bastoy alberga a la primera "prisión ecológica" de la Tierra, en la cual los detenidos paradójicamente viven en casi total libertad. Esta "cárcel", fundada en 1982, se parece más a un camping de verano donde los 115 delincuentes que la habitan tienen las llaves de sus pequeñas casas de madera y no hay guardias armados. Los reclusos, que pueden ser trasladados allí tras cumplir la mayor parte de su condena en otro centro de detención, se dedican a cuidar los animales de la granja y cultivar verduras, frutas y legumbres. Las canchas de fútbol, baloncesto y tenis y los saunas son otras de las comodidades.
El Instituto Correccional Modelo U1 Dr. César Tabares, más conocido como cárcel de Coronda, es el mayor establecimiento penitenciario en funcionamiento en la Provincia de Santa Fe, Argentina. Se encuentra en la ciudad de Coronda, cabecera del Departamento San Jerónimo. Fue inaugurada el 12 de agosto de 1933. Cuenta con una capacidad para 1100 internos y tiene una población que supera ampliamente su capacidad.
Es conocida por su rivalidad entre rosarinos y santafesinos y la gran cantidad de incidentes que se produjeron entre ellos. Cuenta con un total de 12 pabellones, estando los números impar (1º, 3º, 5º, 7º, 9º y 11º) en la mitad norte, y los par (2º, 4º, 6º, 8º, 10º y 12º) desplazados hacia la sur. En estos se encuentran divididos pabellones exclusivos para rosarinos y otros tantos para santafesinos, los cuáles fueron reasignados desde la masacre del 2005.
En muchas ocasiones se han ingresado piletas de lona para realizar bautismo de quienes se convierten en evangelistas, pero en esos casos se ingresan con autorización expresa y en un horario determinado, permitiéndose piletas de muy pequeñas dimensiones que son revisadas para impedir el ingreso de elementos no autorizados.
La polémica que trascendió a los medios giró acerca de su el piletín en cuestión era para uso de un sólo un pabellón o para un sólo preso. "Es de carácter general, esto es una práctica extendida, pensando fundamentalmente en mitigar los efecto del calor y especialmente de las personas que van de visita los fines de semana, en algunos son chicos, son personas embarazadas", debió aclarar el secretario.

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