Turismo
Domingo 22 de Mayo de 2016

Córdoba, historia,tradición y relax

Al norte, en la capital y al oeste de la provincia mediterránea hay tres propuestas de alojamientos de alta calidad en infraestructura y servicios. Azur Real, Estancia La Paz y Calma Nono, para disfrutar y descansar.

Con una propuesta de una escapada con verdadero relax nos fuimos a Córdoba a visitar la ciudad y dos destinos que se destacan en la amplia oferta de esa provincia, Ascochinga y Traslasierra. Pero, en realidad, el viaje giró en torno a tres propuestas de alojamientos de alta gama, tomado esto como infraestructuras y servicios de lujo, pero no inaccesibles. Se trata del Azur Real Hotel Boutique, de Córdoba capital; Pueblo y Estancia La Paz, en Ascochinga, y Calma Nono, en Nono, Traslasierra. La irresistible propuesta estuvo a cargo de Salaun Consulting, LAN y la Agencia Córdoba Turismo.

En la capital

   El Azur Real es un hotel a descubrir en el centro cordobés, pues parece escondido entre los edificios, el ruido y el tráfico de la ciudad. Está ubicado en la calle San Jerónimo 243/257, en un antiguo y señorial edificio de aquellos que comenzaron a levantarse en el centro allá por el siglo XIX o principios del XX. El Azur Real ha sido reconocido en varios medios internacionales especializados.

   Ni bien se ingresa, por cualquiera de sus dos entradas, el agitado paisaje urbano da paso a ambientes cálidos, clásicos, con toques modernos y donde la paz contrasta con el fragor del exterior, como si al entrar se hubiera presionado el botón de mute (mudo). Esa calma y el entorno natural del lobby se trasladan también a sus 16 habitaciones, en las que el confort marca la diferencia, con sus ambientes originales y espaciosos.

   La terraza, con su solarium, sombrillas, reposeras y una plunge pool (piscina de inmersión), es como un remanso donde amerita compartir una charla, un trago o sencillamente tenderse a leer un libro. Otro detalle de distinción de Azur Real Hotel Boutique es su restaurante "República", donde la base de los platos son la esencia y el aroma de cada pueblo, en una lograda fusión con las diversas maneras de cocinar en el mundo. Y para complementar la propuesta, el spa ofrece la posibilidad de hacer más placentera la estadía, con sus servicios de masajes, baños de inmersión, sauna y tratamientos de belleza.

En Ascochinga

   En las Sierras Chicas, a poco más de 60 kilómetros de Córdoba y donde comienza el norte cordobés, se encuentra Ascochinga, una localidad reconocida por la tranquila vida de sus habitantes, que se pasean a caballo por sus calles, y por la bella naturaleza que forma su entorno. A sólo cuatro kilómetros de Ascochinga hay un lugar que desde el siglo XIX, ocupa un destacado sitio en la historia del país: Estancia La Paz, el sitio elegido por el ex presidente Julio Argentino Roca para su descanso, hoy llamado Pueblo Estancia La Paz.

   Pero, además del dueño de casa, por allí desfilaron otros conocidos políticos y mandatarios argentinos, como Nicolás Avellaneda, Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Carlos Pellegrini, Ramón J. Cárcano, Figueroa Alcorta y Juárez Celman, entre otros.

   Hasta la década de 1990, la estancia perteneció a la familia Roca y luego fue adquirida por un inversor italiano, residente en Roma, que no le dedicó sus mejores esfuerzos. Años después, volvió a manos locales y en 2011 un grupo de inversores cordobeses se asoció para formar Pueblo Estancia La Paz.

   Son 500 hectáreas de serranías, valles y llanuras, de las cuales 268 están destinadas a espacios verdes y reserva natural, atravesadas por el río Ascochinga a lo largo de siete kilómetros y 232 al área residencial, fragmentada en 240 lotes que van desde los 6.500 hasta los 45.000 metros cuadrados.

   El resto del terreno se distribuye en espacios comunes que albergan reservas naturales, campo de golf de 18 hoyos,canchas de polo, área de eventos, caballerizas, canchas de fútbol y tenis, zonas de recreación, lagunas y circuitos de paseos ecuestres.

   Lo más destacado es el casco histórico y su emblemático parque exótico, diseñado por el paisajista francés Charles Thays en 1901, símbolos distintivos de Estancia La Paz desde fines del siglo XIX. Entre esas centenarias paredes se ubica el hotel de 14 habitaciones y el restaurante "1830", por el año de la construcción de la propiedad. También hay un espacio de eventos, con capacidad para 400 personas, con vistas al lago y al parque Thays.

   El casco histórico alberga la suite "Roca", que fue motivo de una estudiada y delicada restauración, preservando su arquitectura y su distribución original. En lo que se llama Villa Clara (por Clara Funes, la cónyuge de Roca), la antigua piscina cubierta de mujeres, se emplazan tres habitaciones, entre ellas, la suite "de la novia", verdadero refugio de relax, dotada de ambientes amplios y acogedores, espaciosa sala de baño y galería privada con vista panorámica al campo de golf, a la huerta y a la gran variedad de rosas antiguas que embellecen su entorno. El resto de las habitaciones, ofrecen una cálida atmósfera y una moderna funcionalidad, convirtiendo a Pueblo Estancia La Paz Hotel en un lugar único.

En Traslasierra

   Si el trabajo, el estrés y las preocupaciones lo tienen jaqueado y cree que es hora de hacer una pausa, tomarse un merecido recreo y buscar paz, tranquilidad, sosiego, le vamos a proponer la solución, pero tiene que viajar un poco, no mucho. Además, el viaje vale la pena. Desde Córdoba, hace unos 150 kilómetros hacia el oeste y, después de cruzar las Altas Cumbres, llega al valle de Traslasierra, una de las regiones más bellas de la provincia.

   En el valle, sobre la ruta provincial 14, se encuentra la localidad de Nono, zona de un microclima muy particular y un paisaje memorable. A siete kilómetros de Nono, en El Huaico, hay un paraje denominado La Quebrada, al que se llega por el segundo acceso a la localidad de Las Calles, calle Las Acequias. El cartel, sobre el camino de tierra, dice Calma Nono Natural Suites. Si llegó, vaya preparándose para hacerle caso, aunque no sea abuelo (por lo de nono), porque no le quedará otra que "la calma".

   Imagine: a unos 1.100 metros de altura, donde el aire que se respira tiene "tolerancia cero" con la contaminación, con un particular microclima, rodeado de una frondosa arboleda autóctona en la que predominan espinillos, chañares, molles y algarrobos y donde los pájaros son dueños del único ruido que escuchará.

   Calma Nono ha sido proyectado con un especial cuidado de los recursos naturales y conservación de la topografía del lugar y sus fortalezas más notables son el silencio, el encuentro con la naturaleza, la calidez del diseño, la bíoarquitectura, la exquisita cocina gourmet y la atención personalizada.

   La propuesta asegura el confort y la intimidad en ocho suites dobles, con baños en suite y vistas privilegiadas a las Sierras Grandes. Inmerso en ese paisaje se encuentra el restaurante, donde se pueden degustar platos elaborados con productos frescos de la zona, y la piscina, rodeada por el bosque. Las suites tienen ambientes confortables e integrados, pensados para lograr intimidad absoluta, contacto con la naturaleza y descanso ideal, con baños totalmente equipados con jacuzzi y vista panorámica a las sierras; aire frío/calor; cama somier king size; frigobar; jarra eléctrica con té y café de cortesía; LCD; hogar a leña. Las Master cuentan, además, con terraza/solarium privada, con vistas 360º al valle.

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