Ni una menos
Viernes 12 de Agosto de 2016

Cordera, el macho argentino

Las explosivas declaraciones del excantante de la Bersuit provocaron el repudio generalizado de la sociedad.

"Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas, porque sienten culpa y porque además no pueden tener sexo libremente". Así habló el lunes pasado el cantante Gustavo Cordera frente a un grupo de jóvenes estudiantes de la escuela TEA/Arte que lo entrevistaban como parte de un ejercicio para su formación profesional. Y fue más allá. Cuando una de las participantes le preguntó por el caso de Cristian Aldana, el líder del grupo musical El Otro Yo (que tiene siete denuncias por abuso), Cordera disparó sin piedad: "Aldana coge con pendejas desde hace muchos años. ¿Ahora se llama abuso eso? Es otra de las aberraciones de la ley... que una pendeja de 16 años con la concha caliente así te quiera coger y vos no te la cojas, eso es una aberración".

Según los directivos de TEA por cuestiones de normas internas no se dio a conocer públicamente el contenido de la entrevista grupal. Sí lo hizo horas después uno de los alumnos, Jonatan Dalinger.

Cordera fue de inmediato repudiado por miles, cancelaron varios de sus shows y algunas radios prometieron no pasar más sus temas.

Patético, aberrante, violento. Es feísimo escucharlo, pero peor es darse cuenta de lo que alguien puede pensar. De cómo, además, es capaz de actuar en consecuencia de esos pensamientos. Cordera, y tantos otros.

Comprender la dimensión de las palabras del músico no es poca cosa. Reconocer cada día que la violencia y la agresión se esconden todo el tiempo y están cerca, es un gran paso. Porque se disfrazan en los comentarios, las actitudes y las miradas de tantos varones convencidos de que las mujeres son menos. No dejar pasar. Frenar, explicar, exigir. Todos, todas, podemos aportar para desnaturalizar la violencia machista. Las mujeres somos protagonistas en esta cruzada.

Porque no está bien, porque no es gracioso, porque no me gusta, porque no corresponde, porque no podés ni hacer ni decir ni pensar aquello que nos daña, nos lastima, nos desautoriza, nos desprecia. Porque no hay más tiempo para esperar que el mundo cambie. El basta es ahora.

Comentarios