Central
Lunes 24 de Octubre de 2016

"Contra Boca nos jugamos muchísimo"

Coudet dio a entender que si no vence al xeneize por Copa Argentina se irá de Central. "En esto mandan los resultados", afirmó el Chacho sin rodeos y con algo de impotencia.

El proyecto Coudet parece ahora más que nunca tener fecha de vencimiento. En diciembre se le termina el contrato. Y es prácticamente imposible que siga en Arroyito. No por haber perdido el derby esencialmente. Sino por varias circunstancias. Pero la era del Chacho podría caducar antes. Al menos así lo dejó entrever el propio entrenador de Central tras ceder en el clásico frente a Newell's en Arroyito. "No es que vayamos a pasar por alto el partido ante Huracán, pero nos jugamos muchísimo contra Boca desde todos los aspectos. Los jugadores y nosotros como cuerpo técnico. La realidad indica que en esto mandan los resultados", dijo el DT de manera clara y contundente sobre su futuro inmediato.

"Este es un golpe duro para mí y para el plantel. Todos saben lo que significa este partido para nosotros. Sobre todo por la manera en que se dio", enfatizó el entrenador con seriedad y firmeza. "Es un golpe duro, pero hay que seguir", tiró luego para desdramatizar un poco el delicado cuadro de situación que envuelve en estos momentos a todos los centralistas.

El Chacho entró a la sala de conferencia de prensa tarde. Eran las 19.30 pasadas. El rostro serio sintetizaba el estado anímico. El entrenador ingresó al recinto a paso acelerado. Saludó rápido y antes de sentarse ya estaba abriendo una botellita de agua. Se lo notaba nervioso. O, mejor dicho, como haciendo un esfuerzo descomunal para mantenerse en eje. Por eso necesitaba ingerir líquido a cada instante como lo hizo mientras dialogó con la prensa.

Ante cada pregunta respiraba y se tomaba su tiempo para procesarla y luego brindar una respuesta que no atentara con lo que realmente le pasaba por la mente. Era como si estuviera viviendo su primer gran calvario. Desde la derrota en Medellín no se veía tan mal a Coudet. Ante Boca en Córdoba estaba "sacado" más que nada por la manera en que Central perdió la final. Pero lo de ayer fue distinto. Como si haber perdido el clásico hubiese calado hondo en el orgullo más que en el rol de entrenador.

Entre respuesta y respuesta metía un "esteee" como señal de que debía procesar bien la consulta antes de exteriorizar una palabra. "Parece que planteamos un buen partido en el primer tiempo. Pero es difícil explicar el resultado final", fueron las primeras frases que ofreció de manera pausada y con algo de impotencia.

"Con un tiro al arco (por Newell's) perdimos un partido tan importante", acotó con resignación. "En el segundo tiempo seguimos yendo a buscar ante un rival sin intenciones de buscar nuestro arco. Intentamos poner todo lo que teníamos como variantes para quedarnos con los tres puntos", remarcó a modo de argumento a la hora de graficar la derrota.

En varios pasajes dejó sentado estar "dolido por los jugadores, por la gente y por lo que significa un partido especial como este". También destacó que "ellos (Newell's) se llevaron el triunfo pateando una sola vez al arco de manera concreta". En realidad la Lepra hizo lo que no supo o pudo Central. Ser contundente.

El fixture indica que el próximo fin de semana el Canalla deberá visitar a Huracán en la antesala de un partido clave como será el de Boca el 2 de noviembre, por los cuartos de final de la Copa Argentina. No obstante, el Chacho aseguró: "Todavía tengo que ver cómo llegarán algunos jugadores porque tenemos varias bajas importantes". Si se siguen estas palabras se puede interpretar tranquilamente que se guardará lo mejor que tiene a mano para enfrentar al equipo xeneize porque ese sí podría marcar el fin de ciclo.

No porque sea una premonición o el deseo de algunos detractores de turno. Si no por lo que declaró el Chacho ayer, cuando se lo consultó sobre cómo tenía pensado hacer como entrenador para revertir este presente desde lo anímico teniendo en cuenta que se vendrá Boca en pocos días más con toda la presión que habrá en ese desafío.

"No es que vayamos a pasar por alto el partido frente a Huracán, pero nos jugamos muchísimo contra Boca desde todos los aspectos. Los jugadores y nosotros como cuerpo técnico. La realidad indica que en esto mandan los resultados", confesó sin rodeos antes de ratificar la importancia que tendrá este encuentro para él y sus colaboradores.

"Nos jugamos mucho, esa es la realidad", aseveró una vez más con mucha sinceridad y dando a entender que si no obtiene el pasaje a la semifinal de la Copa Argentina ante los xeneizes, le pondrá sin dudar punto final al compromiso contractual con Central antes de tiempo. Sin dudas, en Córdoba o San Juan (aún no se oficializó la sede) habrá mucho en juego la noche que se enfrenten los dos últimos finalistas. No sólo para el equipo y el cuerpo técnico, también para la dirigencia.

Comentarios