Policiales
Martes 17 de Mayo de 2016

Continuará en prisión el acusado de violar y asesinar a una joven

José Enrique O. fue imputado ayer por un fiscal sanlorencino que expuso sus evidencias contra el joven de 21 años, quien no declaró.

El muchacho de 20 años sospechado de violar y asesinar a Marlén Franco en Oliveros fue imputado ayer del delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte y quedó en prisión preventiva por el plazo de ley. Aunque consta que al ser detenido se quebró y reconoció ser el autor del homicidio, en la audiencia imputativa se abstuvo de declarar. El hecho que conmociona a la tranquila localidad ubicada 50 kilómetros al norte de Rosario ocurrió el sábado a la mañana cuando un vecino halló el cuerpo de la víctima en el patio de una casa deshabitada donde guarda el auto.

En medio del duelo que atraviesa Oliveros por el aberrante asesinato de Marlen María del Rosario Franco, de 21 años, hallada sin vida en el jardín posterior de una casa de Mitre al 500 (a una cuadra de donde vivía la joven), ayer se formalizó el trámite judicial en el cual el único sospechoso del homicidio quedó en prisión preventiva.

El fiscal de San Lorenzo Leandro Lucente acusó a José Enrique O. de "abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte", delito que podría sentenciarlo a prisión perpetua. La jueza de Investigación Preliminar Preparatoria (IPP) Griselda Strólogo entendió que la calificación escogida por el fiscal se ajustaba al hecho descripto e hizo lugar a la imputación. Luego la audiencia se desdobló para tratar la prisión preventiva y Lucente detalló las evidencias que sostienen su hipótesis.

Coincidentes. El fiscal hilvanó los relatos coincidentes que dieron el vecino que encontró el cadáver, una amiga que un rato antes la vio bajar de un colectivo en el cual regresaba de bailar desde Maciel y caminar en dirección a ese domicilio.

Y el propio hermano de la víctima, que al llegar al pueblo esa mañana vio desde un micro al imputado cuando salía de la vivienda donde un rato más tarde fue hallada muerta Marlen con signos de abuso y estrangulamiento.

Con esos elementos se orientó y circunscribió la pesquisa al principal sospechoso, que al ser demorado y tomarle declaración testimonial en sede policial confesó la autoría del hecho, aunque antes manifestó que estaba alcoholizado y no recordaba qué había hecho.

Si bien ese testimonio no puede tomarse como válido judicialmente porque no lo hizo frente a su abogado defensor, resultaría una prueba de peso en un eventual juicio, ya que hay testigos que corroboran esa circunstancia.

El allanamiento en calle Salta al 100 de Oliveros donde vive el acusado también aportó elementos de interés para el caso. Allí se secuestraron prendas que habría sido identificadas por testigos como las que llevaba puestas al momento de la salvaje agresión.

No declaró. Cuando la jueza le preguntó ayer al acusado si haría uso de su derecho a declarar, el joven se abstuvo. En ese marco el abogado defensor Juan Pablo Mac Cormack hizo reserva de planteos respecto del encuadre legal.

Según fuentes del caso, el fiscal trabaja en la reconstrucción cronológica de la agresión, que hasta el momento es coincidente sobre las referencias que dieron los testigos.

Entre ellos se destacan el vecino que dijo que a las 7 de la mañana aproximadamente fue a guardar el auto y con las luces encendidas vio el cuerpo en el jardín del fondo; los boletos del micro que se encontraron el poder de Marlen, donde consta que tomó un colectivo de Oliveros a Maciel a las 0.20 y otro donde se confirma el regreso al pueblo a las 5.25.

Estos datos coniciden con expresado por la amiga que viajaba en el mismo colectivo y también con lo referido por el hermano, que vio al agresor entre las 6.35 y 6.40 salir de la casa y caminar por calle Mitre.

La investigación del hecho es incipiente pero además de la autopsia se aguarda el resultado de los análisis de rastros biológicos en prendas e hisopados de la víctima, con lo cual se espera confeccionar un perfil genético para cotejarlo con el del imputado.

Vecino. El joven, que dijo ser jardinero y nacido el 7 de septiembre de 1995, era casi vecino de la víctima, pero no tenían vínculo, no extía amistad y mucho menos noviazgo.

El violento hecho sacudió el ritmo apacible de OIiveros, un pueblo ribereño recostado sobre la ruta provincial 11. Ayer se decretaron tres días de duelo y se suspendieron las actividades culturales previstas por la comuna.

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