ENTREVISTA
30-05-2010 | Política

"El relato revisionista que hizo el gobierno del Bicentenario fue berreta"

Para el sociólogo Marcos Novaro, “fue un episodio más bien cultural, de otra esfera, no una movilización política. Sacar provecho del clima, más que del evento, es difícil"...

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Por Walter Palena / La Capital

Concordia política y festejo espontáneo de la ciudadanía. Estas dos frases dominaron los análisis tras la celebración masiva del Bicentenario, que tuvo a la Capital Federal como el epicentro de los fastos del 25 de Mayo. Unos de los interrogantes inevitables es si esa fiesta popular marca un antes y después en la política argentina, y si el gobierno nacional, responsable de la puesta en escena, sacará rédito político pensando en las elecciones presidenciales del año que viene.
   “Fue un episodio más bien cultural, de otra esfera, no una movilización política. Sacar provecho del clima, más que del evento, es difícil”, sostiene el sociólogo Marcos Novaro, aunque concede que el gobierno, tras el éxito por la convocatoria, quedó bien parado. Pero enseguida aclara que si la ciudadanía envió un mensaje de comunión política, el ex presidente Néstor Kirchner es que el menos expresa ese ánimo en el imaginario colectivo. “Kirchner tiene definido su rol, está como encasillado en un personaje que ya cansó”, afirmó a La Capital el director del Centro de Investigaciones Políticas (Cipol), investigador independiente del Conicet y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
   —¿Cuál es su balance luego de los festejos del Bicentenario?
   —Hubo un entusiasmo inesperado de la gente que reflejó la voluntad de encontrarse en un espacio común, reconciliarse con su comunidad política, reconectarse con la idea de país. Somos un país que no tiene muchas cosas para celebrar, más bien acumulamos frustraciones y conflictos. Tenemos una historia bastante pobre en satisfacciones colectivas perdurables y había una necesidad de expresar un sentido de comunión. Creo que esto sorprendió al propio gobierno y a los organizadores.
   —¿Coincide con el enfoque ideológico y político que el dio el gobierno a la celebración?
   —Me pareció un relato revisionista muy berreta. Los peores eventos fueron los que tenían guión oficial. El peor de todos, quizás, fue el maping en el Cabildo, donde hubo un relato llamativamente mezquino. La única escena de Raúl Alfonsín fue de espalda y con un cartel que decía “no al indulto”. Está bien que se reconozca a Rodolfo Walsh, pero no apareció ningún otro escritor argentino (N de la R: además de Walsh aparecieron, entre otros, Borges, Cortázar). Pero la gente ignoró todo eso y se quedó con la fiesta, más allá de que muchos hayan compartido la visión que entregó Felipe Pigna.
   —¿Le pareció válida la comparación con el Centenario que hizo Cristina?
   —Es un debate ideológico y político que puede ser interesante, pero fue planteado de manera muy burda por el gobierno y también en la posición liberal conservadora, para quien lo único bueno ocurrió en 1910 y lo que vino después fue un extravío. Esas visiones polares y maniqueas explican poco. Como estuvo planteado, el argumento oficial es muy ridículo, porque la comparación atemporal no significa nada. A principios de siglo XX en ningún lugar había democracia social y Estado de bienestar.
   —También hubo un debate sobre una celebración elitista en el Colón y la fiesta popular en la calle...
   —Es el mismo argumento maniqueo. Pero creo que el que mejor lo explicó fue José Mujica, presidente de Uruguay, cuando dijo que su padre, que era proletario, juntaba dinero para ir al Colón. Hace 100 años, el Colón era un centro de cultura también para las masas. Nadie se puede arrogar qué es lo popular o no.
   —También ahí hubo una disputa entre los medios. Canal 7 no televisó la gala porque decía que le habían dado la exclusividad al 13.
   —Fue una jugarreta para justificar que no pensaban transmitir una fiesta que ellos no controlaban. Llevaron al extremo la estrategia habitual del kirchnerismo, que es boicotear lo que no pueden controlar. Es la idea de que el poder no se comparte. Pero esa mezquindad siempre le termina jugando en contra. Pero los Kirchner tienen prácticas y vicios que no se pueden sacar de encima, es como una marca de fábrica. Son una facción y se compartan como una facción.
   —¿No cree entonces que esta celebración redunde en beneficios para el gobierno?
   —Es probable que sí, porque la celebración salió muy bien. Pero creo que le hubieran sacado mayor provecho si no hubiesen hecho todos esos gestos mezquinos. De todos modos, los efectos en términos políticos son difíciles de medir. Fue un episodio más bien cultural, de otra esfera, no una movilización política. Sacar provecho del clima, más que del evento, es difícil. Si hay un clima de comunión, ¿los Kirchner son los adecuados para representarlo? Me parece que no. Lo que ha venido tratando de generar el kirchnerismo no es ese clima de unión, sino mas bien de crispación. El propio discurso de unión nacional es contraproducente con su idea de cómo llevar su estrategia, que es profundizar los conflictos. Se puede volver una especie de arma en contra. Para la estrategia de confrontación, es contraproducente la existencia de esta demanda de comunión política.
   —¿Este clima de concordia puede tener un efecto duradero o es un episodio espasmódico, de los tantos que ha tenido la sociedad argentina en los últimos tiempos?
   —No lo tengo claro, es posible que pasen las dos cosas. Es probable que la escena política siga muy trabada en términos de conflictividad. Por otro lado, esta demanda de consenso tal vez conviva con lo otro. La gente le gusta al mismo tiempo el tipo que es luchador y el que logra unir. Lo que creo es que para Kirchner es muy difícil combinar esas dos cosas, mientras que otros la tienen más fáciles. Macri, Cobos, Reutemann o De Narváez, son tipos que pueden decir al mismo tiempo que pueden pelear contra los malos pero que van a ser todo lo posible para generar consensos. A Kirchner eso no se le puede creer. Hay una desventaja estratégica, que no sé como la va a descontar. El tipo tiene definido su rol, esta como encasillado en ese personaje y es un personaje que ya cansó.
   —De todas maneras, en los días siguientes se lo vio a Kirchner más sereno. Lo mismo pasó con Lilita Carrió.
   —Sí, hay acomodamientos a este clima, pero insisto que a algunos les puede resultar difícil. Y esto vale tanto para Kirchner como para Carrió. ¿Con qué cara van a hablar de consenso o de comunión cuando se la han pasado machacando con la idea de que hay un gran conflicto entre el bien y el mal? Kirchner estaba mansito el otro día en Tucumán, pero luego prosiguió con los ataques. Los reflejos son casi inevitables. Carrió no es una figura de la conciliación. Sí es cierto que se va a instalar una demanda más fuerte de comunión política, pero no creo que las figuras que le saquen provecho sean Kirchner o Carrió. Tendrían que reinventarse o hacer un esfuerzo grande. No creo que Kirchner lo haga porque no está en sus genes. Para él sigue siendo esencial actuar el conflicto, porque de esa forma abroquela su electorado polarizado. De lo contrario se le desarma el apoyo que logró hasta ahora de sectores radicalizados. Además, nadie le va a creer a Kirchner si se vuelve cordero. Nadie se lo imagina haciendo eso.

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comentarios - 6
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6. ELYOR 31-05-2010 14:05:02 hs

NO DA NI PARA DEJAR UN COMENTARIO ESTE TIPO ,ASI Q EL PINGUI NO ES CONCILIADOR Y MACRI ,DE NARVAEZ COBOS SI ME ESTAS TRATANDO DE ESTUPIDO FIJATE EN CADA UNO LO QUE HIZO .MACRI CON LOS EMPLEADOS DEL COLON ,DE NARVAEZ CON EL PERIODISTA SIETECAS.

5. mario7b 30-05-2010 22:39:31 hs

Porque no publicaron mi comentario?

4. mario7b 30-05-2010 18:43:26 hs

Por favor, no sea maleducado y analfabeto, el pueblo, no ¨la gente¨ en esa cantidad y en la calle fue una gigantesca toma de la palabra diciendo con alegría ¡ presente! y eso cualquiera sabe que es un hecho POLITICO.

3. TMoro 30-05-2010 17:07:07 hs

Me interesaría muchísimo, siendo el Dr Novaro un investigador del CONICET y profesor de la UBA, que explique de donde deviene el término BERRETA ¿Es algo académico que el resto de los ciudadanos ignoramos?

2. raul1022 30-05-2010 16:29:52 hs

CarlósC no tendrás un plan descansar de esos q reparten lo k y x eso te molestan los q opinen distinto

1. CarlosC 30-05-2010 13:39:00 hs

Según usted todo lo que hizo el gobierno estuvo y está. La fuerza de los Kischner son precisamente, y pro si ud no lo sabe ,los opositores mediocres como usted.




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