Madrid.- Un dinosaurio desaparece de la portada de “Por favor, sea breve 2”, segunda antología de microrrelatos de la editorial Páginas de Espuma. Tras él aparece una hormiga, que todo lo devora, como este género que, según Clara Obligado, responsable de esta colección, “ya ha ganado”.
Y es que la tapa de este libro es ya en sí una declaración de intenciones. Si en la primera recopilación, publicada en 2001, aparecían textos de los grandes clásicos, como Monterroso -autor de “El dinosaurio”-, Cortázar o Juan Ramón Jiménez, en esta ocasión abundan los jóvenes.
“Al hacer esta segunda antología he tenido maravillosas sorpresas, como la irrupción de los jóvenes en el género”, afirma Obligado, que cita nombres como Patricia Jiménez Arlés o Susana Barragués.
“No me gusta hacer un culto a la literatura joven pero me parece que hay una manera de tomar las cosas que es propia de la gente joven”, asegura la escritora argentina afincada en Madrid que destaca también la fuerte presencia de mujeres, que escriben de “una manera más dura” y “muy enérgica”.
Al igual que su predecesor, “Por favor, sea breve 2” recoge cerca de 200 relatos breves organizados en orden decreciente, desde las 35 líneas hasta la expresión mínima, el título. Pero en este caso no se trataba de mostrar las raíces del cuento hiperbreve, sino de enseñar “lo que se está haciendo ahora”. Por eso son pocos los nombres conocidos y en esos casos, como Juan José Millás o Espido Freire, sus aportaciones son relatos inéditos.
Además de los jóvenes, en este nuevo tomo y generación abundan los españoles. Según Obligado la tendencia se ha revertido y si bien el microrrelato sigue gozando de buena salud en Latinoamérica, en esta segunda parte de “Por favor, sea breve”, la proporción de cuentos con firma española alcanza la de los textos procedentes del otro lado del Atlántico.
“Me he visto tapada de libros sacados en España”, asegura Obligado para quien sin embargo este género no entiende de fronteras ya que “atraviesa el océano en medio segundo”. No obstante, la representación latinoamericana sigue siendo muy potente, con relatos del hispanoargentino Andrés Neuman, los argentinos Raúl Brasca y Ana María Shua o el peruano Fernando Iwasaki.
“Este libro es alternativo desde donde se mire, por su temática, la inclusión de los jóvenes, la ruptura de las barreras y también por los soportes”. Es decir, por las nuevas tecnologías y por internet, que es una de las principales plataformas a través de las que se dan a conocer los creadores de estos brevísimos relatos.
“Es un paso parecido al que se hizo con Gutenberg. El cambió la literatura y la informática también”, sentencia la escritora que, en caso de que se estableciera un canon por la descarga de obras literarias, cree que serían las empresas servidoras de Internet quienes deberían abonarlo. “No pagar derechos aniquila al autor”, asegura.
Para Clara Obligado, a quien dice, le ha tocado “convencer del microrrelato en España”, este género es “contestatario”, ayuda a salir de la fragmentación y a luchar contra la verborrea a través de un “equilibrio delicadísimo”.
El microrrelato, hiperbreve o microficción, como se prefiera llamar, “ya ha ganado”, asegura Obligado. Ahora “toca abrir la puerta a los jóvenes”. ¿Y después del dinosaurio y la hormiga?. “Vendrá la pulga”, afirma Obligado, “que gasta mucha energía de forma muy concentrada”. (DPA)
Para dejar un comentario es necesario estar registrado.
Regístrese sin cargo, o si ya está registrado ingrese aqui..
Último Momento | Ovación | Cartelera | Participá | Multimedia | Clasificados | La Ciudad | Política | Economía | La Región | Información Gral | Salud | Escenario | El Mundo | Policiales | Página Solidaria | Turismo | Mujer | Señales | Educación | Comunas y Vecinos | Estilo | Guía de Restaurantes de Rosario | Venta y alquiler de propiedades e inmuebles en Rosario