Este documento fue presentado el martes pasado en la librería Gandhi, de Capital Federal, por una mesa conformada por Horacio Verbitsky, Nicolás Casullo, Ricardo Forster y Jaime Sorín. Fue firmado por más de 750 intelectuales, entre los que se cuentan decanos de la UBA, David Viñas, Norberto Galasso, Noé Jitrik, Eduardo Grüner, Horacio González y José Pablo Feinmann, entre otros.
"Como en otras circunstancias de nuestra crónica contemporánea, hoy asistimos en nuestro país a
una dura confrontación entre sectores económicos, políticos e ideológicos históricamente dominantes
y un gobierno democrático que intenta determinadas reformas en la distribución de la renta y
estrategias de intervención en la economía. La oposición a las retenciones –comprensible
objeto de litigio– dio lugar a alianzas que llegaron a enarbolar la amenaza del hambre para
el resto de la sociedad y agitaron cuestionamientos hacia el derecho y el poder político
constitucional que tiene el gobierno de Cristina Fernández para efectivizar sus programas de
acción, a cuatro meses de ser elegido por la mayoría de la sociedad. Un clima destituyente se ha
instalado, que ha sido considerado con la categoría de golpismo. No, quizás, en el sentido más
clásico del aliento a alguna forma más o menos violenta de interrupción del orden institucional.
Pero no hay duda de que muchos de los argumentos que se oyeron en estas semanas tienen parecidos
ostensibles con los que en el pasado justificaron ese tipo de intervenciones, y sobre todo un muy
reconocible desprecio por la legitimidad gubernamental.
"Esta atmósfera política, que trasciende el “tema del agro”, ha movilizado a
integrantes de los mundos políticos e intelectuales, preocupados por la suerte de una democracia a
la que aquellos sectores buscan limitar y domesticar. La inquietud es compartida por franjas
heterogéneas de la sociedad que más allá de acuerdos y desacuerdos con las decisiones del Gobierno
consideran que, en los últimos años, se volvieron a abrir los canales de lo político. No ya
entendido desde las lógicas de la pura gestión y de saberes tecnocráticos al servicio del mercado,
sino como escenario del debate de ideas y de la confrontación entre modelos distintos de país. Y,
fundamentalmente, reabriendo la relación entre política, Estado, democracia y conflicto como núcleo
de una sociedad que desea avanzar hacia horizontes de más justicia y mayor equidad.
"Desde 2003 las políticas gubernamentales incluyeron un debate que involucra a la historia, a
la persistencia en nosotros del pasado y sus relaciones con los giros y actitudes del presente.
"Un debate por las herencias y las biografías económicas, sociales, culturales y militantes
que tiene como uno de sus puntos centrales la cuestión de la memoria articulada en la política de
derechos humanos y que transita las tensiones y conflictos de la experiencia histórica,
indesligable de los modos de posicionarse comprensivamente delante de cada problema que hoy está en
juego.
"En la actual confrontación alrededor de la política de retenciones jugaron y juegan un papel
fundamental los medios masivos de comunicación más concentrados, tanto audiovisuales como gráficos,
de altísimos alcances de audiencia, que estructuran diariamente “la realidad” de los
hechos, que generan «el sentido» y las interpretaciones y definen “la verdad” sobre
actores sociales y políticos desde variables interesadas que exceden la pura búsqueda de impacto y
el rating. Medios que gestan la distorsión de lo que ocurre, difunden el prejuicio y el racismo más
silvestre y espontáneo, sin la responsabilidad por explicar, por informar adecuadamente ni por
reflexionar con ponderación las mismas circunstancias conflictivas y críticas sobre las que operan.
"Esta práctica de auténtica barbarie política diaria, de desinformación y discriminación,
consiste en la gestación permanente de mensajes conformadores de una conciencia colectiva reactiva.
"Privatizan las conciencias con un sentido común ciego, iletrado, impresionista,
inmediatista, parcial. Alimentan una opinión pública de perfil antipolítica, desacreditadora de un
Estado democráticamente interventor en la lucha de intereses sociales. La reacción de los grandes
medios ante el Observatorio de la discriminación en radio y televisión muestra a las claras un
desprecio fundamental por el debate público y la efectiva libertad de información. Se ha visto
amenaza totalitaria allí donde la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA llamaba a un trato
respetuoso y equilibrado del conflicto social.
"En este nuevo escenario político resulta imprescindible tomar conciencia no sólo de la
preponderancia que adquiere la dimensión comunicacional y periodística en su acción diaria, sino
también de la importancia de librar, en sentido plenamente político en su amplitud, una batalla
cultural al respecto. Tomar conciencia de nuestro lugar en esta contienda desde las ciencias, la
política, el arte, la información, la literatura, la acción social, los derechos humanos, los
problemas de género, oponiendo a los poderes de la dominación la pluralidad de un espacio político
intelectual lúcido en sus argumentos democráticos.
"Se trata de una recuperación de la palabra crítica en todos los planos de las prácticas y en
el interior de una escena social dominada por la retórica de los medios de comunicación y la
derecha ideológica de mercado. De la recuperación de una palabra crítica que comprenda la dimensión
de los conflictos nacionales y latinoamericanos, que señale las contradicciones centrales que están
en juego, pero sobre todo que crea imprescindible volver a articular una relación entre mundos
intelectuales y sociales con la realidad política. Es necesario crear nuevos lenguajes, abrir los
espacios de actuación y de interpelación indispensables, discutir y participar en la lenta
constitución de un nuevo y complejo sujeto político popular, a partir de concretas rupturas con el
modelo neoliberal de país. La relación entre la realidad política y el mundo intelectual no ha sido
especialmente alentada desde el gobierno nacional y las políticas estatales no han considerado la
importancia, complejidad y carácter político que tiene la producción cultural.
"En una situación global de creciente autonomía de los actores del proceso de producción de
símbolos sociales, ideas e ideologías, se producen abusivas lógicas massmediáticas que redefinen
todos los aspectos de la vida social, así como las operaciones de las estéticas de masas
reconvirtiendo y sojuzgando los mundos de lo social, de lo político, del arte, de los saberes y
conocimientos. Son sociedades cuya complejidad política y cultural exige, en la defensa de
posturas, creencias y proyectos democráticos y populares, una decisiva intervención intelectual,
comunicacional, informativa y estética en el plano de los imaginarios sociales.
"Esta problemática es decisiva no sólo en nuestro país, sino en el actual Brasil de Lula, en
la Bolivia de Evo Morales, en el Ecuador de Correa, en la Venezuela de Chávez, en el Chile de
Bachelet, donde abundan documentos, estudios y evidencias sobre el papel determinante que asume la
contienda cultural y comunicativa y las denuncias contra los medios en manos de los grupos de
mercado más concentrados. Es también en esta confrontación, que se extiende al campo de la lucha
sobre las narraciones acerca de las historias latinoamericanas, donde hoy se está jugando la suerte
futura de varios gobiernos que son jaqueados y deslegitimados por sus no alineamientos económicos
con las recetas hegemónicas y por sus «desobediencias» políticas con respecto a lo que propone
Estados Unidos.
"Reconociendo los inesperados giros de las confrontaciones que vienen sucediéndose en esta
excepcional edad democrática y popular de América latina desde comienzos de siglo XXI, vemos
entonces la significación que adquiere la reflexión crítica en relación con las vicisitudes entre
Estado, sociedad y mercado globalizado. Uno de los puntos débiles de los gobiernos
latinoamericanos, incluido el de Cristina Fernández, es que no asumen la urgente tarea de construir
una política a la altura de los desafíos diarios de esta época, que tenga como horizonte lo
político emancipatorio.
"Porque no se trata de proponer un giro de precisión académica a los problemas, sino de una
exigencia de pasaje a la política, en un tiempo argentino en el que se vuelven a discutir
cuestiones esenciales que atraviesan nuestras prácticas. Pasaje hacia la política que nos confronta
con las dimensiones de la justicia, la igualdad, la democratización social y la producción de
nuevas formas simbólicas que sean capaces de expresar las transformaciones de la época. En este
sentido es que visualizamos la originalidad de lo que está ocurriendo en América latina (más allá
de las diferencias que existen entre los distintos proyectos nacionales) y los peligros a los que
nos enfrentamos, peligros claramente restauracionistas de una lógica neoliberal hegemónica durante
los años noventa.
"Teniendo en cuenta esta escena de nuestra actualidad, nuestro propósito es aportar a una
fuerte intervención política –donde el campo intelectual, informativo, científico, artístico
y político juega un rol de decisiva importancia– en el sentido de una democratización,
profundización y renovación del campo de los grandes debates públicos. Estratégicamente se trata de
sumar formas políticas que ayuden a fecundar una forma más amplia y participativa de debatir.
"Nos interesa pues encontrar alternativas emancipadoras en los lenguajes, en las formas de
organización, en los modos de intervención en lo social desde el Estado y desde el llano,
alternativas que puedan confrontar con las apetencias de los poderes conservadores y reactivos que
resisten todo cambio real. Pero también que pueda discutir y proponer opciones conducentes con
respecto a los no siempre felices modos de construcción política del propio gobierno democrático: a
las ausencias de mediaciones imprescindibles, a las soledades enunciativas, a las políticas
definidas sin la conveniente y necesaria participación de los ciudadanos. Una nueva época
democrática, nacional y popular es una realidad de conflictos cotidianos, y precisa desplegar las
voces en un vasto campo de lucha, confiar, alentar e interactuar.
"En este sentido, sentimos que las carencias que muchas veces muestra el gobierno para
enfocar y comprender los vínculos, indispensables, con campos sociales que no se componen
exclusivamente por aquellos sectores a los que está acostumbrado a interpelar, no posibilitan
generar una dinámica de encuentro y diálogo recreador de lo democrático-popular. Creemos
indispensable señalar los límites y retrasos del Gobierno en aplicar políticas redistributivas de
clara reforma social. Pero al mismo tiempo reconocemos y destacamos su indiscutible responsabilidad
y firmeza al instalar tales cuestiones redistributivas como núcleo de los debates y de la acción
política desde el poder real que ejerce y conduce al país (no desde la mera teoría), situando tal
tema como centro neurálgico del conflicto contra sectores concentrados del poder económico.
"Todo lo expresado y resumido da pie a la necesidad de creación de un espacio político plural
de debate que nos reúna y nos permita actuar colectivamente. Experiencia que se instituye como
espacio de intercambio de ideas, tareas y proyectos, que aspira a formas concretas de encuentro, de
reflexión, organización y acción democrática con el gobierno y con organizaciones populares para
trabajar mancomunadamente, sin perder como espacio autonomía ni identidad propia. Un espacio
signado por la urgencia de la coyuntura, la vocación por la política y la perseverante pregunta por
los modos contemporáneos de la emancipación.
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54.
eduardo1
14-07-2008 17:46:06 hs
en la lista faltan: D'Elia,Kunkel,Depetris,Facundito Moyano, Moreno, entre otros brillantes intelectos
53.
eduardo1
14-07-2008 17:43:50 hs
en la lista faltan: D'Elia,Kunkel,Depetris,Facundito Moyano, Moreno, entre otros brillantes intelectos
52.
rodolfo3
14-07-2008 17:19:19 hs
si tuvieran la verdad, con uno solo basta.
51.
rutag
23-05-2008 20:07:59 hs
lei bien? los intelectuales ¨independientes que impulsan esto son Verbistsky y Juan Pablo Feinmann? ¿ No está la firma del intelectual D`elia? ¿ están seguros?
50.
pichondeleon10
16-05-2008 01:22:55 hs
Ni una sola critica donde estaban estos ¨intel...que?¨cuando Menem?donde estaban cuando ¨tumbaron¨ a los indefendibles Alfonsin y De la Rua?
49.
frau1dulent
16-05-2008 01:04:58 hs
la leí, si tenés tiempo la conversamos, porque este sistema de caracteres limitados lleva tiempo
48.
frau1dulent
16-05-2008 00:56:54 hs
me voy a fijar
47.
urbana
16-05-2008 00:48:59 hs
una relexión ecuánime ¨Rehenes de Monsanto¨ http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/104144-32763-2008-05-14.html
46.
frau1dulent
16-05-2008 00:48:20 hs
linda forma de defender la democracia !!!, mejor no hablemos de golpismos, urbana
45.
frau1dulent
16-05-2008 00:47:42 hs
En el caso de De la Rúa te contesto yo: se pasaron durante una semana el sillón de Rivadavia uno a otro exaltados como el que sintió el olor a sangre y se apodera de la presa
44.
frau1dulent
16-05-2008 00:46:44 hs
Qué hicieron los políticos durante las crisis con Alfonsín y De la Rúa para defender la institucionalidad de gobiernos elegidos democráticamente por el pueblo?
43.
frau1dulent
16-05-2008 00:45:32 hs
en el 38 después de marzo me olvidé de cerrar el paréntesis, entonces mucho no se entiende
42.
frau1dulent
16-05-2008 00:43:24 hs
jajaja esperá que en el mensaje 38 mezcle lo que estaba pensando poner en otro mensaje. Ahora releo
41.
frau1dulent
16-05-2008 00:41:59 hs
O es que con Alfonsín había hambre y ahora no?
40.
frau1dulent
16-05-2008 00:41:34 hs
Así que con De la Rúa salieron a acompañar el reclamo de la gente, y con Cristina salieron a defender la institucionalidad y la democracia?...
39.
frau1dulent
16-05-2008 00:40:44 hs
yo te voy a preguntar dónde estaba el justicialismo, D´Elía, Pérsico y demás cuando se produjeron los saqueos con Alfonsín y los incidentes con De la Rúa (en este último caso salieron a acompañar a las cacerolas, no a correrlas...
38.
frau1dulent
16-05-2008 00:38:07 hs
Por otro lado, si vos me vas a preguntar dónde estaban estos productores (o sus padres, o los caceroleros que salieron en marzo cuando derrocaron a Perón, y qué hicieron para defender la institucionalidad de un gobierno legítimamente elegido x el pueblo
37.
frau1dulent
16-05-2008 00:34:55 hs
es como si yo dijera que los médicos son todos comerciantes, los arquitectos son todos irresponsables o los maestros son todos vagos
36.
frau1dulent
16-05-2008 00:32:36 hs
urbana, fijate que seguís haciendo acusaciones generales
35.
frau1dulent
16-05-2008 00:31:40 hs
y decir que el campo es golpista es tratar de desacreditar un reclamo (que tendrá más o menos razones, según el caso), pero esa generalización apunta a desacreditar a todo un sector sólo con la idea de invalidar su reclamo
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