Todos los géneros musicales para contar una pasión
Con un espectáculo de compleja concepción y ejecución, de grandes momentos para los intérpretes y
recibido por el público casi como un ejercicio de eclecticismo, el Teatro Municipal La Comedia
cerró el ciclo “Veladas de marzo”. Fue con la presencia de los cantantes Claribel
Medina y Héctor Pilatti, quienes hicieron su “Envenenados de amor”...
Por Orlando Verna / La Capital
Con un espectáculo de compleja concepción y ejecución, de grandes momentos para los intérpretes y
recibido por el público casi como un ejercicio de eclecticismo, el Teatro Municipal La Comedia
cerró el ciclo “Veladas de marzo”. Fue con la presencia de los cantantes Claribel
Medina y Héctor Pilatti, quienes hicieron su “Envenenados de amor”, un musical donde
conviven irreconciliables géneros musicales con pequeñas dosis de buen humor y una interminable
lista de canciones populares de todos los tiempos.
La bella noche de sábado se hacía los rulos. Un show romántico y divertido, un teatro que
abriga recuerdos de todos y una mesa coronada con una vela. Sobre el escenario la pareja de
cantantes integrada por Clarita Miranda y Chingolo Flores se mima, se traiciona, se separa, toma
caminos diferentes y se reencuentra, pero siempre, siempre se ama.
Vestidos con trajes de cotillón color manzana verde y detalles rojos, sorprenden con su
ductilidad para enhebrar milonga y music hall, tango y bolero, rock y vals, romántico y hasta
comedia musical. Todo matizado con contados pases de comedia y una banda de piano, vientos, bajo y
batería que pone el aura del repentismo en un pentagrama enredado pero no menos atractivo.
Encorsetado por la musical historia de amor, un repertorio ecléctico incluye caleidoscópicos
popurrís donde se pueden escuchar juntos la melosa “Abrázame”, la romantiquísima
“Mentira”, “Él me mintió”, la trágica “Fuera de mi vida”, el
himno mexicano “Arráncame la vida”, la cómica selección de insultos de “Rata de
dos patas”, la española “Bien pagá”, “Un vestido y un amor” de Páez,
“Seminare” de Serú Girán y la flamenca “Besos brujos”.
Aunque las condiciones vocales de ambos artistas se exhiben desnudas en sus intervenciones
como solistas. La chica alcanza excelentes registros y una andanada de aplausos con “Un año
de amor” y “Acompañada y sola”, de Chico Novarro, enfundada en un seductor
vestido rojo y guantes negros. Y baila mientras encara “All That Jazz” de Bob Fosse.
Por su parte, el chico llega desde el público para destacarse con la discepoliana
“Martirio” y no escatima gola ni en “Desconfío de la vida”, un blues
inmortal de Pappo, ni en la popularizada en “Cabaret” por Liza Minnelli “Maybe
This Time”.
Falso eclipse. Si hasta pareciera que ella en algunos momentos eclipsa a su compañero, aunque
rápidamente se nota que son destellos de televisión. La popularidad alcanzada por la actriz de la
tira diaria “Por amor a vos” (Canal 3) puede servir de anzuelo, pero a la hora de
ponerle el pecho a la platea las cosas se emparejan. El no sólo canta con efectiva sobriedad sino
que recrea con tino a su personaje de cantor de barrio mujeriego y enamorado.
Por eso son sólidos los momentos de dueto cuando Clarita y El Chingolo se trenzan en
“Veneno para el corazón” de Ana Belén, un “Volver” con la letra cambiada,
la triste “Si tú no estás aquí” y “Actuar para vivir” de Baglietto. Y es
esa conjunción el mejor atributo del show junto a la inmensa gama de estilos musicales desgranados
con dotes y corazón.