Después de una larga ausencia en los escenarios de Rosario, El Salmón volvió anteanoche e hizo delirar a unas 15 mil personas que disfrutaron del show en el Camping Municipal del parque Alem. La Capital publica hoy el comentario que el Salmón hizo sobre el recital del sábado: "El mejor de mi vida"
El rojo sangre es el color que mejor le sienta a Andrés Calamaro. El mismo que muestra esa lengua popular que sale para afuera, como para burlarse de su pasado y para darle un beso de boca a este presente.
"El 22 es mi número de la suerte" dijo Andrés el sábado en referencia a su día de cumpleaños 22/8/61, tatuado sobre uno de sus brazos. Y ese 22 también alude a la impronta de "Loco", uno de los hits de su carrera. Y ahora, este 22, por el 22 de marzo de 2008, también será el día del mejor recital de su vida (ver aparte).
A lo largo de dos horas, Calamaro ofreció más de treinta canciones que iban desde la inocencia de Los Abuelos de la Nada, atravesó la frescura de Los Rodríguez y abordó un recorrido por discos clave de su carrera solista, como lo son "Alta suciedad", "Honestidad brutal", "El salmón" y el citado último trabajo.
Lo que más impactó del show fue comprobar la entrega de Calamaro. Andrés demostró ser un frontman poderoso y sensible. Fue calentando la garganta de a poquito y terminó interpretando con el corazón en la mano, como un tanguero de los arrabales porteños y como un rockero de la escena punk de los últimos 70. Y siempre, con un profesionalismo inclaudicable.
Delante de una banda potente, en la que se destacó el guitarrista Diego García y el coro bersuitero que se despidió en Rosario, integrado por Cóndor Sbarbati y Daniel Suárez, Calamaro abrió con "El salmón" y siguió sin descanso con "Los chicos", "Siempre tuyo", "Mi gin tonic" y "A los ojos", donde puso un grito en el cielo y contagió su energía.
Con ese arranque era suficiente como para darse cuenta la fábrica de canciones que comanda Calamaro.
Tras la balada inmortal "Crímenes perfectos" y el delirio de la gente, se sinceró: "Es increíble lo que se puede conseguir robándole un poco a Bob Dylan". Y luego del festejo general por su salida, contrarrestó: "Era una broma. Un beso grande para Bob Dylan y el río Paraná".
En un guiño a Rosario, Calamaro cantó "Canalla" mientras las imágenes de Alberto Olmedo con bigotes asomaban en las pantallas gigantes.
Y claro, el tango no podía faltar. En una demostración de la calidad interpretativa de Sbarbati y Suárez, entonaron a trío "Los mareados" y "Mano a mano" en uno de los momentos más emotivos y respetados de la noche.
El cierre llegó con "Me arde", con Bebe Contempomi, "Flaca" y "Alta suciedad". Delirio, gritos y bis. Calamaro volvió, evocó la proximidad del 20º aniversario de la muerte de Miguel Abuelo y cantó, solo en el piano, "Costumbres argentinos". El tobogán de recuerdos pasó también por "Canal 69" de Los Rodríguez y pareció una noche casi perfecta.
"Paloma" llegó tras un arranque demoledor de guitarra eléctrica. Ahí sí, nadie dudó que este había sido el mejor show. Y si no, pregúntenle a Calamaro.
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4.
maurizio
24-03-2008 19:20:21 hs
Groso, grosísimo, muy groso!!! Volvé más seguido cantor!!!
3.
LucianaG
24-03-2008 13:39:05 hs
NO fueron 17 años, la ultima vez que canto aqui fue en el CEC en diciembre del 99....<br>Y apesar de los casi 10 años... sigue siendo el mejor Salmon..!!!
2.
sol88
24-03-2008 12:24:31 hs
realmente increible su recital, tenian q pasar 17 años isn venir?! no habia necesidad....
1.
gabrielm
24-03-2008 12:12:17 hs
señor squillaci: se podria esforzar un poco mas con el titulo de la nota
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